Transporte

Alsa reajusta sus costes tras perder 105 millones en 2020

La filial de National Express avanza en un programa de reducción de costes de estructura y operativos

Un autobús de Alsa en la Estación Sur de Madrid.
Un autobús de Alsa en la Estación Sur de Madrid.

El impacto de la pandemia en el transporte de viajeros por carretera se aprecia claramente en los resultados de uno de los tres grandes operadores en España, el grupo Alsa. Sus pérdidas en 2020 alcanzaron los 105 millones de euros, desde un beneficio que rozó los 107 millones en 2019. Los ingresos bajaron un 33%, de 940 a 629 millones de euros. Tras los ajustes de costes de emergencia, la firma mantiene un plan de adaptación de los mismos al nuevo escenario.

La filial española de National Express ha argumentado esta mañana que los dos meses previos a la crisis fueron de crecimiento, con un alza del 23% en la facturación gracias a la aportación de los nuevos contratos en Rabat y Casablanca, además de las distintas adquisiciones realizadas en 2019.

Llegadas las restricciones a la movilidad, el efecto inmediato durante el primer estado de alarma fue de un desplome de los viajeros de más del 90%. Con los vaivenes posteriores, la caída media en el año fue del 44% en España para Alsa, con especial incidencia en los servicios interregionales, donde el descenso fue del 62%. Hasta 11.000 empleados llegaron a estar en situación de ERTE por fuerza mayor.

La operadora española de transporte ha conseguido amortiguar parcialmente esta crisis al tener un 40% de sus ingresos blindados ante caídas de tráfico. Alsa, por ejemplo, renegoció los términos de su contrato con el Consorcio de Transportes de Madrid , de modo que los ingresos se han basado en el kilometraje operado en lugar de hacerlo en los pasajeros transportados. La empresa también recibió subsidios el pasado ejercicio que representan alrededor del 3% de la facturación.

Reducción de costes

Los costes de personal, combustible o mantenimiento se han ido conteniendo de forma paralela al comportamiento de la demanda, al tiempo que se ha iniciado un programa de reestructuración para bajar un 50% los costes de estructura y en 25 millones de euros los costes operativos.

Para este 2021, Alsa prevé la llegada de 700 nuevos autobuses para su operación en Casablanca (400 comienzan a funcionar este mes). También se refuerza en el mercado portugués tras ganar nuevos contratos en Lisboa y Oporto, donde espera lanzar sus servicios por un plazo de siete años en el cuarto trimestre. En el mercado francés opera desde el pasado diciembre su primer contrato de bus urbano en Francia.

Ya en España, Alsa conserva la concesión de CalPita, en Galicia, por diez años más y un valor de 96 millones. La compra de CalPita en 2018 dio entrada a la empresa en Galicia.

National Express, por su parte, ha declarado unas pérdidas de 326 millones de libras, desde un resultado positivo de 240 millones de libras en el año anterior a la pandemia. Sus ingresos cayeron un 28,7%, hasta los 1.960 millones de libras, y el ebitda se desplomó un 63,4%, marcando 186,6 millones de libras.

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