Financiación

El Tesoro capta otros 1.000 millones en su bono verde a tipos más altos

La demanda supera los 1.400 millones

Carlos Cuerpo, secretario general del Tesoro.
Carlos Cuerpo, secretario general del Tesoro.

La elevada volatilidad que impera en el mercado tras el estallido de la guerra en Ucrania está llevando a los emisores a retrasar sus planes de financiación. Aunque la actividad ha caído con fuerza en las últimas semanas, los Gobiernos no parecen dispuestos a desaprovechar la caída de los rendimientos registradas en las últimas sesiones para seguir ejecutando sus programas. El Tesoro Público español es uno de ellos. Además de las referencias habituales, el organismo que dirige Carlos Cuerpo realizó la primera reapertura del bono verde emitido en septiembre y que supuso el debut de España en el mercado de financiación sostenible.

Con el objetivo de dotar a este bono de la misma liquidez que tienen el resto de referencias soberanas, el Tesoro captó 1.002 millones. Este importe se suma a los 5.000 millones adjudicados el pasado septiembre. El precio exigido por los inversores fue superior al logrado hace cinco meses. La rentabilidad exigida subió del 1,034% al 1,492%, unos rendimientos que se sitúan en línea con los registrados en el mercado secundario. La demanda alcanzó los 1.412 millones. "Se mantiene el fuerte interés por la financiación de la transición ecológica en España por parte de inversores con mandatos sostenibles, contribuyendo a ampliar y diversificar la base inversora", señala el Tesoro en su comunicado.

El incremento del coste se produce en un contexto en el que la elevada inflación ha llevado a los bancos centrales a replantearse su estrategia. Si hace unas semanas el mercado preveía que el BCE procediera este año a la primera subida de tipos, el estallido del conflicto bélico y su impacto en la economía ha hecho que el organismo retrase sus planes. Los inversores esperan ahora a que el primer repunte de las tasas se produzca en 2023. Mientras tanto los temores de estanflación cobran fuerza.

Además de las reaperturas, para las que emplearán las subastas tradicionales, el Tesoro pretende seguir profundizando en la financiación sostenible como parte de sus compromisos con la transición energética. En la presentación de la estrategia Cuerpo señaló que la deuda verde dejará de ser una excepción para convertirse en un componente estructural

Junto a la reapertura del bono verde, el Tesoro continuó ejecutando su calendario. España vendió 4.671,2 millones en deuda a tres años, obligaciones a siete y 15 años indexadas a la inflación. En deuda con vencimiento en 2025, se colocaron 1.996 millones con un rendimiento del 0,092%, superior al 0,009% previo. En obligaciones a siete años se adjudicaron 2.068 millones al 0,681%, frente al 0,129% de la última subasta. Los 553 millones restantes corresponden a las obligaciones a 15 años indexadas a la inflación. Para esta referencia el interés ha pasado del -1,037% al -1,02%. La demanda conjunta rozó los 7.500 millones.

Con las emisiones de este jueves el Tesoro ha ejecutado ya el 30,4% del programa de financiación a medio y largo plazo en apenas dos meses. Por su parte, la vida media de la deuda del Estado en circulación asciende a 8,15 años, y el coste medio de la cartera se sitúa en el 1,55%.

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