Energía

Cinco fondos pugnan por invertir en la filial de renovables de Repsol

Predica, Omers, Axa y PGGM, en la puja

Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol.
Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol.

Repsol avanza en la venta de una participación minoritaria en su filial renovable. La petrolera cuenta ya con media docena de ofertas encima de la mesa, según indican fuentes financieras. Son las de Predica, Omers, Axa y PGGM.

La compañía que pilota Josu Jon Imaz ya anunció el año pasado su intención de dar entrada a un fondo o sacar a Bolsa su filial renovable. Finalmente, la decisión de la empresa es vender ahora en torno al 25% de la firma y prometer al inversor una desinversión en el futuro a través de un estreno en el mercado. JP Morgan es el encargado de pilotar el proceso.

El banco de inversión lanzó el proceso de venta tras las Navidades. Y a inicios de febrero contaba ya con las primeras ofertas no vinculantes. Ahora trabaja para seleccionar a los finalistas, que tendrán en torno a mes y medio para realizar sus labores de due diligence, para enviar después una oferta formal.

Por el momento, cinco inversores han mandado ya sus ofertas. Se dividen en dos grupos. Por un lado, están fondos de inversión y de pensiones. Entre estos se encuentra Predica, la rama de Credit Agricole para la inversión en renovables con más de 260.000 millones de euros bajo gestión, que el año pasado adquirió en alianza con Engie la compañía española Eolia. También se encuentra el fondo canadiense de pensiones Omers. Por otro lado se encuentran las aseguradoras. La francesa Axa y la holandesa PGGM también han presentado sus ofertas.

Repsol afronta esta operación como una verdadera transformación de su modelo de negocio. El objetivo es mostrar al mercado que ya no es una mera petrolera, sino una compañía energética con una parte importante dedicada a las energías renovables. Cuenta con unos 700 megavatios en operación en centrales hidroeléctricas, heredados de Viesgo, a la que compró en 2018 una cartera de activos de generación de bajas emisiones con un total de 2.350 megavatios, incluyendo en esta magnitud las dos centrales de ciclo combinado. En energía eólica cuenta con 430 MW operativos y en fotovoltaica, con 390 MW adicionales.

La compañía tasa su filial verde para esta operación en 3.000 millones. Un precio que rebajó, desde los 4.000 millones iniciales, tras haber sacado del perímetro de la operación esos dos ciclos combinados, que no son renovables de pura cepa y suman unos 1.600 MW operativos. Con la venta de hasta el 25% de esta sociedad, Repsol recabaría en torno a 750 millones para apuntalar financieramente su giro verde.

Repsol planea elevar su capacidad en renovables con proyectos identificados por casi 49 gigavatios, de los que el 20% se clasifican como de alta visibilidad. La misión con esta operación es lograr dinero contante y sonante para seguir invirtiendo en el negocio verde. Los proyectos englobados dentro de la categoría como de bajas emisiones de carbono suponen 6.500 millones, el 35% de los 19.300 millones anunciados para el periodo entre 2021 y 2025.

Además de tratar de incorporar a un socio a su filial renovable, Repsol cuenta con otra palanca para financiar su gran salto verde. Y es incorporar socios a cada uno de sus proyectos, que ha encomendado a Santander. El año pasado rubricó un acuerdo con Pontegeadea, que adquirió el 49% de un parque eólico de 335 MW, por 245 millones.

Imaz sí ha dejado claro que no venderá Repsol a cualquier precio. “Solo la haremos si podemos encontrar el socio adecuado para compartir la historia de crecimiento de Repsol, para crecer juntos, y, por supuesto, con la valoración adecuada”, señaló a los analistas tras publicar los resultados de 2021.

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