Alimentación

Ebro Foods mantiene ingresos y dispara un 24% el beneficio en 2021 por las desinversiones

La compañía prevé un 2022 "más difícil" por la inflación

Antonio Hernández Callejas, presidente de Ebro Foods
Antonio Hernández Callejas, presidente de Ebro Foods

Ebro Foods cerró un ejercicio 2021 "muy satisfactorio", pese a las dificultades que la dueña de marcas como Arroz SOS se ha encontrado durante los últimos meses por los incrementos de costes en las materias primas.

La compañía de alimentación concluyó el año manteniendo los niveles de ingresos de 2020, pese al efecto que entonces tuvieron las compras de aprovisionamiento al desatarse la pandemia. Ebro Foods facturó 2.877 millones, un 0,7% menos, en parte debido a los incrementos de precios que ha tuvo que acometer para paliar las subidas de costes, las mayores desde 2007 en algunas categorías, según describe en el informe financiero remitido a la CNMV. En conjunto, estos incrementos, principalmente del trigo duro, que casi triplicó su precio, o el de los fletes marítimos, provocaron un aumento de costes de 83 millones respecto a 2020 y de 143 millones si se compara con 2019. A eso se suma la mala cosecha de trigo en Norteamérica, que se redujo un 50%. "En este difícil contexto, el grupo ha sido capaz de lograr un resultado muy en línea con el de 2020 y muestra un sano crecimiento respecto a 2019", explica Ebro. Los ingresos de 2021 están un 7% por encima de los de hace dos años.

Por categorías, el negocio arrocero generó unos ingresos de 1.810,5 millones, un 2% menos, "al haber perdido los volúmenes extraordinarios registrados en 2020 por la pandemia", aunque en el cuarto trimestre registró un incremento del 8,6% por "la buena evolución de las marcas, la subida de precios implementada parcialmente al final del trimestre y el efecto acopio que se produce al anunciar la subida". El resultado operativo en esta división se reduce un 3,1% hasta 171,1 millones, aunque crece un 12% frente a 2019.

En cuanto a la pasta, los ingresos retrocedieron un 1% hata 1.122,2 millones, cifra que incluye los negocios vendidos durante el año. Principalmente, la operación de venta de Panzani a CVC por 550 millones de euros. El ebitda de la división se reduce un 3% y el margen lo hace en 20 puntos básicos "por el importante y rápido incremento del precio del trigo duro".

El beneficio neto de Ebro Foods fue de 238,6 millones, un 24% más, gracias a las plusvalías de 60 millones obtenidas por las ventas de activos."Hemos logrado altas tasas de utilización y servicio en nuestras fábricas que han permitido un alto apalancamiento operativo; hemos mejorado de forma generalizada nuestras cuotas de mercado; hemos optimizado costes logísticos y tomado buenas e importantes posiciones en materias primas que han ayudado a reducir los efectos negativos en rentabilidad. Por eso pensamos que hemos completado un ejercicio muy satisfactorio", dice la empresa.

Esta prevé un 2022 "aún más difícil" por la evolución de la inflación, la necesidad de negociar incrementos de precios y por las sequías, aunque espera "afrontar de manera razonable el ejercicio" con el buen comportamiento de sus productos y su buena situación de aprovisionamientos.

Fuerte reducción de la deuda

Ebro Foods reestructuró toda su deuda durante el pasado año, y junto a la ventas de activos, pudo reducir de forma significativa su endeudamiento. A 31 de diciembre de 2021, la deuda neta era de 504 millones, un 47% menos, o casi 450 millones por debajo de la cifra de un año antes.

La compañía describe en su informe financiero que la cabecera, Ebro Foods SA, ha pasado de tener cuatro préstamos a largo plazo por un total de 200 millones, y otros seis a corto plazo por 415 millones a cierre de 2020, a cuatro nuevos préstamos por 350 millones, con vencimiento en diciembre de 2024 y un tipo medio del 0,45%: y uno a corto de 25 millones.

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