La fotovoltaica española despierta el apetito de los inversores extranjeros

Algunos expertos calculan que más del 50% está en manos foráneas

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El mercado fotovoltaico español se ha convertido en los últimos años en un foco extraordinario de atracción para la inversión de fondos y empresas extranjeras. Varias son las razones tras este interés.

A las ya conocidas de las muchas horas de sol y la calidad de la red eléctrica se han sumado otras dos que han sido claves: el nuevo marco regulatorio de energías renovables establecido en 2018 y los claros objetivos de descarbonización explicitados por el Gobierno en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) aprobado en 2021.

José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica (Unef), destaca otras dos de carácter económico: “Hay mucha liquidez en el mercado y actualmente hay pocos sectores tan atractivos para invertir como este”.

Tras las grandes plantas, el objetivo se centra ahora en el autoconsumo

La suma de todas ha cambiado el sector. Pablo Corredoira, director de Haz Energía, calcula que “más del 50% de la fotovoltaica en España está ahora en manos extranjeras”. Otros, como Miguel Ángel Martínez-Aroca, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (Anpier), la rebaja “al 35% o 40%, y eso siendo conservador”.

En Anpier ven “con tristeza cómo se sigue vendiendo y aconsejamos a los socios que no vendan, porque es una inversión a futuro”, mientras que Lucía Dólera, directora de proyectos de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), cree que “ese interés nos pone las pilas y nos hace más competitivos”. Donoso valora positivamente esta competencia y señala que, “si hubiera poco dinero, estaríamos buscándolo”.

Esta inversión se ha repartido por toda la cadena de valor, aunque está experimentando una evolución. Si en un primer momento se centró en grandes plantas, ahora está incluyendo también el autoconsumo.

Los fondos de inversión son el vehículo preferido, seguido por las empresas

Y aunque el dinero se ha canalizado de varias formas, son los fondos los que ganan por goleada. “Es un buen vehículo para meter a muchos inversores, su tratamiento fiscal es mejor y tienen una estructura que permite la remuneración de los gestores”, explica Juan Carlos Raposo, director de FTI Capital Advisors.

Origen multinacional

Los británicos de Esparity Solar, los noruegos de Stat­kraft y los surcoreanos del grupo Hanwha con Imagina Energía coincidieron en su incursión en España en ese año de cambios regulatorios que fue 2018.

En Esparity citan “el marco normativo” como una de las razones que les decidió a venir, mientras que José Miguel Ferrer, director general de Statkraft, añade que “la aprobación del PNIEC les proporcionó una hoja de ruta”. Santiago Chivite, director general de Imagina Energía en España, cita los recursos de nuestro país y centra el interés de su grupo “en la construcción de grandes plantas y en el autoconsumo”.

De hecho, el plan estratégico de la compañía establece una inversión de 1.500 millones de euros en los próximos diez años en ambos campos, destacando los 400 millones que se dedicarán a los paneles en los tejados, tanto en empresas como en hogares.

Liquidez en los mercados, alta rentabilidad y el marco regulatorio, claves del interés

Algo más tarde, en 2019, se incorporó la británica Light­source BP, atraída por las razones antes mencionadas y también por el acceso a la comercialización. Con una inversión prevista de 2.000 millones para los próximos cuatro años, su director para España, Fernando Roger, asegura que “la actividad se centra en el desarrollo, la financiación y construcción de plantas y la firma de PPA” (contratos de compraventa de energía limpia a largo plazo).

También desde Noruega llegó a España en 2020 Otovo, una sociedad con el foco puesto al cien por cien en el autoconsumo, ya sea en propiedad o en alquiler. Su consejero delegado, Íñigo Amorebieta, lo justifica con un símil fácil de entender: “Creemos que lo que va a ocurrir en esta década con el autoconsumo es algo parecido a lo que pasó con el móvil, cuando se incrementó su penetración hasta abarcar a todo el mercado”. De momento, ya han instalado 10 MW a más de 3.000 familias y tienen en marcha cerca de otro millar.

La última empresa internacional en llegar a España ha sido Sterling & Wilson, el gigante indio de la energía solar. Vaibhav Joshi, director de desarrollo de negocios internacionales de la compañía, sitúa a nuestro país “en el top 3 de mercados de energía renovable en Europa” y quiere convertir su base aquí en “un hub para el mercado de Europa y de Latinoamérica”.

España está en una excelente posición para ser un referente del destino de nuevas inversiones hacia las renovables

Carlos Solé, socio responsable de energía y recursos naturales de KPMG

¿Y a partir de ahora? Carlos Solé, socio responsable de energía y recursos naturales de KPMG, piensa que España “está en una excelente posición para ser un referente del destino de nuevas inversiones, por la ambición que muestra en sus planes energéticos hacia las renovables, sus recursos naturales y la capacidad de la red y del sistema eléctrico en general”.

Solé señala que “con la madurez tecnológica y el descenso de los costes de inversión, la tecnología fotovoltaica compite en el mercado de producción de electricidad sin necesidad de tener un sistema de apoyo complementario a los precios de ese mercado, lo que permite un desarrollo de la tecnología más eficiente y con mayor competencia entre los agentes”.

Buenas perspectivas

Varios son los factores que juntos dibujan un buen panorama para el desarrollo de la fotovoltaica, tanto a nivel nacional como internacional. Los más destacados son la reducción de costes en un 90% que se ha producido en los últimos diez años. Esto la convierte en la más competitiva económicamente y le permite salir adelante sin las subvenciones gubernamentales.

La evolución tecnológica la ha dotado asimismo de importantes ventajas. Su carácter modular y de fácil instalación acoge tanto instalaciones pequeñas de autoconsumo como grandes plantas solares.

Hay mucha liquidez en el mercado y actualmente hay pocos sectores tan atractivos para invertir como este

José Donoso, director general de Unef

Con todo ello las previsiones la sitúan como la energía renovable que más se va a instalar, tanto en España como en el mundo. Según la Unión Española Fotovoltaica (Unef), la Agencia Internacional de la Energía “estima necesario triplicar los niveles de instalación actual para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de dióxido de carbono”.

Mientras que en España “se prevé triplicar la potencia instalada fotovoltaica”, pasando de los 13 GW instalados en la actualidad hasta los 39 GW que estima el PNIEC. Esto supondrá “una inversión de 15.000 millones de euros”.

Se espera también un aumento importante de la actividad en el sector del autoconsumo. Desde la Asociación de Empresas de Energías Renovables informan de que “en la actualidad hay del orden de 2,5 GW de autoconsumo en España y en un escenario conservador se superarían con facilidad los 11 GW, por lo que el desarrollo actual estaría por delante de las previsiones más opti­mistas”.

Tres ejemplos

Con este panorama, las compañías españolas se preparan para seguir creciendo en un mercado nacional con un alto nivel de competencia y donde las circunstancias también marcan su estrategia.

Es el caso de la empresa EiDF, con sede en Galicia. Fernando Romero, su consejero delegado, cree que “la situación actual del mercado energético, con el incremento del precio de la luz, y las convocatorias de ayudas para instalaciones fotovoltaicas con cargo a los fondos Next Generation han puesto al autoconsumo en boca de todos.

Veo con tristeza cómo se sigue vendiendo y aconsejamos a los socios que no vendan, es una inversión a futuro

Miguel Ángel Martínez-Aroca, presidente de Anpier

Las empresas buscan alternativas de ahorro que les permitan reducir sus costes energéticos y, al mismo tiempo, ser sostenibles y cumplir en el aspecto ambiental. Esto ha llevado a que en EiDF hayamos multiplicado por cinco los pedidos en los últimos meses. Pero esto juega en contra del sector, ya que acorta las previsiones a futuro”.

La empresa se centra en instalaciones de autoconsumo para empresas, generación y construcción de parques fotovoltaicos propios y comercialización. Acaban de poner en marcha hace pocos días dos nuevas plantas de autoconsumo para el grupo Nueva Pescanova en Valencia.

La actual situación del mercado energético ha llevado a EiDF a multiplicar por cinco los pedidos los últimos meses

Fernando Romero, consejero delegado de EiDF

También desde Galicia, Ecoener, el grupo multinacional de energías renovables, cumplió con su plan de salida a Bolsa y cerró 2021 con una potencia instalada de 170,4 MW, gracias a la entrada en funcionamiento de 12 MW eólicos y 29,15 MW en 12 plantas fotovoltaicas. En 2022 seguirá desarrollando sus planes de crecimiento a nivel nacional e internacional.

Este 2022 va a ser igualmente un año crucial en la historia de Cepsa. En poco tiempo presentará su nuevo plan estratégico, con el que pretende hacer la transición desde su negocio tradicional, los hidrocarburos, a las energías limpias. Biocombustibles, hidrógeno verde y energías renovables como la eólica y la fotovoltaica, con 600 MW ya previstos para desarrollar en España y Portugal, serán su objetivo verde.

 

El antes, el ahora y el después

Un operario en la planta solar Talayuela, Cáceres.
Un operario en la planta solar Talayuela, Cáceres.

Pasado. La propiedad de la fotovoltaica española estaba repartida hasta hace tan solo unos años en tres tercios. El primero lo tenían particulares; el segundo, fondos de inversión y pequeños productores, y el último lo detentaban grandes empresas.

Presente. Las dos últimas subastas de renovables realizadas por el Gobierno en 2021 han visto cómo entre el 40% y el 50% de las diez primeras firmas ganadoras eran extranjeras.

Futuro. El ecosistema de compradores de fuera interesados en la fotovoltaica está compuesto por hasta siete vehículos, de los que cuatro son fondos de inversión. Son los fondos de infraestructura, fondos de pensiones, fondos especializados en renovables y fondos de capital privado generalistas. El resto son aseguradoras, utilities y antiguas compañías de hidrocarburos.

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