Crónica bursátil

El Ibex se aleja de los mínimos del año vistos en la apertura y queda al filo de los 8.500 puntos

El selectivo concluye en tablas en una sesión en la que Brent recupera los 98 dólares

Las tensiones en el este de Europa se han desbordado después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, reconociera el lunes la independencia de las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk y decretase el despliegue de militares en esos territorios. La reacción de los inversores fue inmediata. El temor a un conflicto armado abierto y a las represalias en forma de sanciones a Rusia desató las ventas en las Bolsas, pero tras el pánico inicial la calma regresó a los mercados.

La renta variable recogió con cierto alivio que no haya estallado un conflicto generalizado. Aunque el alcance final de las tensiones dependerá de la escalada bélica que esté dispuesta a asumir Rusia y de las sanciones que impongan las potencias occidentales, el consenso de los analistas se muestra positivo y señala que, si el conflicto se limita a las regiones separatistas, el mercado ya habría puesto en precio la reacción.

El Ibex 35, que en los primeros compases de la sesión llegó a registrar caídas superiores al 2,5%, concluyó la jornada en tablas (0,05%). Esta débil recuperación fue suficiente para dejar atrás los mínimos anuales de 8.262,60 puntos y finalizar la sesión al filo de los 8.500. Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4, señala que es difícil sacar conclusiones de los fuertes bandazos registrados en niveles intradía, pero considera que datos como la confianza empresarial alemana –en febrero registró su mejor lectura desde septiembre de 2021–vienen a confirmar que, con permiso del riesgo geopolítico, el fondo de mercado es positivo.

El comportamiento del Ibex siguió la estela de sus homólogos europeos. Aunque el Dax logró contener las pérdidas, no las borró y terminó con una caída del 0,26% mientras el Cac francés y el Mib italiano, al igual que la Bolsa española, finalizaron en tablas y el FTSE británico avanzó un 0,13%. Después de la festividad del día de los presidentes en EE UU, los inversores volvieron a contar con la referencia de Wall Street. A media sesión el Dow Jones y el Nasdaq retrocedían más de un 1,5%.

Aunque los inversores lograron contener los nervios, Greg Hirt, CIO Multi Asset de Allianz Global Investors, espera que aumente la volatilidad a medida que la situación política y militar evolucione. Para que las Bolsas dejen a un lado la incertidumbre el experto considera que serán necesarias noticias muy sólidas sobre los beneficios y un enfriamiento de las tensiones. “Consideramos la situación en Ucrania como un riesgo de cola no despreciable y adoptamos una posición neutral en Bolsa”, añade.

Alfonso de Gregorio, director de inversiones en Finaccess Value, apunta que si la ocupación rusa se limita a las regiones separatistas de Ucranina y lo demás no se toca, las sanciones no deberían ser tan devastadoras como lo puesto en precio en las últimas semanas. Esto otorgaría un respiro a las Bolsas. No obstante, el alza del precio ron las materias primas podría poner en tela de juicio las perspectivas de una inflación más moderada en el segundo semestre, dando razones a los bancos centrales para acelerar la retirada de estímulos. Pero aunque un alza precipitada de los tipos es la principal amenaza, Gonzalo Sánchez, director de inversiones de Gesconsult, señala que esta ocasión el repunte de los precios obedece en gran medida a shocks de la oferta más que a la demanda. “Aquí los bancos centrales tienen poco que hacer y una subida agresiva de los tipos podría poner contra las cuerdas la recuperación”, subraya.

Algunos de los sectores más penalizados por el recrudecimiento de las tensiones en el este de Europa fueron el de distribución y ventas al por menor, que registraron caídas del 0,76% y 1,1%. En ellos se engloban firmas como Carrefour, que sumó un 0,67%. Las empresas internacionales con exposición a Rusia como Nestle (0,08%) o firmas de automoción como Renault (-3,76%) se están preparando para que Occidente imponga nuevas sanciones al país después de la escalada en la crisis de Ucrania.

Aunque las caídas de banca europea se limitaron al 0,33%, firmas austriacas como Raiffeisen (-7,48%) o Erste Group (-4,13%) se vieron fuertemente penalizadas por su exposición a Rusia. Según datos del Banco de Pagos Internacionales (BPI) recopilados por la agencia APA, las entidades austriacas son las más afectadas. La exposición de su sector bancario está muy por encima del que tiene la banca alemana (7.151 millones de euros), estadounidense (14.700 millones) o británica (3.000). A pesar de todo, desde Scope Rating consideran que la exposición al este de Europa no presenta riesgos de solvencia y continúa siendo una situación manejable.

La moderación de la alarmas y las expectativas de normalización monetaria para contener la inflación se tradujeron en nuevas caídas para la deuda. Tras la corrección inicial y a medida que los inversores descartan un empeoramiento del escenario, las rentabilidades de la deuda prolongaron las subidas. El bono alemán a 10 años y el estadounidense al mismo plazo, tradicionalmente activos refugio, repuntaron al 0,24% y 1,94%, respectivamente.

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