Un proyecto de Repsol

Ponga una aceleradora en su startup para competir y salir al mercado

Las incubadoras de empresas ofrecen apoyo económico, asesoramiento y mentoría durante todo el proceso y pruebas piloto en entornos reales

Aceleradora de startups pulsa en la foto

Para aquellos que quieren emprender en el sector tecnológico, el principal reto es encontrar financiación para poner en marcha sus startups. A veces, su talento obtiene recompensa y una aceleradora, pública o privada, se fija en una de estas iniciativas para darles el empujón financiero y tecnológico que necesitan, llevar a cabo su proyecto de negocio y que pasen a competir en el mercado.

AEInnova es una de ellas. Tres doctores y un ingeniero en Microelectrónica de la Universidad Autónoma de Barcelona crearon esta startup con el objetivo de desarrollar su idea de aprovechar el calor residual de los procesos industriales para generar electricidad y devolverla a la red. “Pensamos que esa tecnología podía ayudar a la industria a ser más eficiente, ya que casi la quinta parte de la energía de Europa se pierde en calor industrial”, recuerda Raúl Aragonés, presidente y fundador principal de AEInnova.

Recolectando energía

En 2015, AEInnova fue seleccionada por el Fondo de Emprendedores de Fundación Repsol, una aceleradora que lleva más de una década apoyando a startups que aportan soluciones tecnológicas para afrontar los retos de la transición energética en áreas como las tecnologías de bajas emisiones, la biotecnología, la movilidad avanzada, la nanotecnología, la economía circular o la digitalización. “Tuvimos la suerte de que el Fondo de Emprendedores decidiera apoyar nuestro proyecto y eso fue lo que nos animó a constituir la compañía”, recuerda el empresario. Sin esta ayuda “no hubiésemos tenido ni las herramientas, ni la visión, ni la orientación para poder arrancar un proyecto de esas características”.

Aeinnova
Raúl Aragonés y David Comellas, presidente y CEO de Aeinnova, respectivamente.

Del periodo de incubación destaca “la orientación empresarial de primer nivel que recibimos. Veníamos del mundo del laboratorio y nos ayudaron a adecuar nuestra propuesta al mercado”. También fue clave la posibilidad de realizar un piloto en el complejo industrial de Repsol en Puertollano, donde pudieron demostrar que la electricidad generada gracias a su tecnología se puede aplicar al internet de las cosas (IoT) y alimentar los sensores que monitorizan los procesos industriales y envían continuamente datos a la nube.

Hoy, de tres trabajadores han pasado a una plantilla de 20 y sus expectativas se centran en el mercado europeo con cuatro proyectos, en sectores tan diferentes como el petróleo, papel, aluminio, acero o reciclaje. Además, cuentan con el apoyo de un fondo de inversión de la Comisión Europea y en 2023 esperan cotizar en la Bolsa de París.

Un fondo enfocado al sector energético

AEInnova es solo una del casi centenar de startups tecnológicas que han contado con la financiación o el asesoramiento del Fondo de Emprendedores de Fundación Repsol. “Tenemos muchas más historias de éxito a lo largo de estos diez años. El balance es muy positivo, la mayoría de las empresas que han pasado por el fondo están ya en su fase comercial y son compañías que compiten en el mercado”, destaca Javier Torres, director de emprendimiento de la Fundación.

Desde 2011, la tasa de supervivencia entre las empresas incubadas es del 75%, con 185 patentes registradas, más de 850 prototipos realizados y 390 empleos creados. Para Torres, las razones del éxito de Fondo de Emprendedores son “la capacidad de adaptación y flexibilidad al entorno cambiante en el que vivimos, en particular en el sector energético” y “la fortaleza del portfolio de ayudas que ofrecemos”.

El próximo 1 de marzo se cerrará el plazo de presentación de candidaturas a la undécima edición del programa, que incluye una ayuda económica de hasta 100.000 euros, una labor de mentoría profesional en el ámbito tecnológico y en el ámbito empresarial, el acceso al ecosistema de inversión, y la posibilidad de probar y de desarrollar las tecnologías en entornos reales con pruebas piloto en activos de Repsol. En esta ocasión, se buscan propuestas centradas en ámbitos como el de las soluciones naturales para la reducción de la huella de carbono, las tecnologías de bajas emisiones, la economía circular o la movilidad sostenible, entre otros.

Laboratorio virtual para nuevos materiales

Las pruebas piloto en entornos reales fueron clave en la progresión de Nextmol, una empresa tecnológica especializada en química computacional. Sus fundadores, Mónica de Mier y Stephan Mohr, han desarrollado un laboratorio virtual que emplea técnicas computacionales para reducir los tiempos y costes del diseño de nuevos materiales.

Nextmol
Equipo de Nextmol.

“En 2019 fuimos seleccionados por el Fondo de Emprendedores y fue clave para nuestra consolidación como empresa, tanto por el apoyo económico como por la mentoría del negocio y la posibilidad de hacer un proyecto piloto con Repsol, lo que nos ha permitido validar la tecnología y avanzar en el desarrollo de nuestra compañía”, confiesa De Mier.

Para testar su tecnología, durante la aceleración realizaron un proyecto piloto en el centro de tecnología de la compañía, Repsol Technology Lab, aplicando sus técnicas de modelado molecular e inteligencia artificial al estudio de nuevas formulaciones de lubricantes. Al concluir esta fase “hemos podido seguir trabajando con Repsol, tenemos varios proyectos con ellos, por ejemplo, para mejorar las propiedades en lubricantes o mejorar la síntesis de polímeros. Esta colaboración es fundamental para nosotros porque nos valida la tecnología y nos da mucho valor cuando hablamos con potenciales clientes", revela Stephan Mohr. En la actualidad, Nextmol trabaja también con el sector de la cosmética en áreas como la identificación de moléculas biodegradables para sus productos y cuenta ya con siete personas en su equipo.

Poco a poco, startups como Netxmol y AEInnova se están haciendo un hueco en el mercado, lo que confirma la importancia de que este tipo de empresas cuenten con el apoyo de aceleradoras como el Fondo de Emprendedores de Fundación Repsol para desarrollar sus tecnologías disruptivas. Como afirma Javier Torres, “la experiencia nos ha confirmado que, si complementamos el dinamismo que tienen las startups por su tamaño con toda la potencia que les da su colaboración con grandes compañías, la apuesta es ganadora”. 

Normas
Entra en El País para participar