Abre el único haman del lujo en Madrid

El hotel Rosewood Villa Magna estrena un spa que incluye una baño turco

Recupera remedios y tratamientos ancestrales que buscan el bienestar corporal y mental

Zona principal del spa del hotel Rosewood Villa Magna.
Zona principal del spa del hotel Rosewood Villa Magna.

Es un santuario de bienestar y de relajación del cuerpo y de la mente. Se encuentra en la planta baja del hotel Rosewood Villa Magna, que recupera con nuevos tratamientos y productos su icónico spa. Bajo el nombre de Sense, A Rosewood Spa, este espacio se basa en la filosofía sense of place que refleja la historia, el entorno y las características del destino, seña de identidad del grupo hotelero de lujo, fundado en 1979 en Dallas (Estados Unidos). El espacio, alejado de indiscretas miradas, al que se accede por unas elegantes escaleras, se configura como una zona reservada para el disfrute tanto de los huéspedes del hotel como del público externo.

Los servicios y salas de relajación incluyen una sala de vapor, una sauna finlandesa y una zona de hidroterapia con una ducha de sensaciones y un jacuzzi, todos ellos destinados a desintoxicar el cuerpo y mejorar la circulación general. También hay un hamam, cubierto de mármol procedente de Turquía y cuatro cabinas terapéuticas, una de ellas de tamaño doble.

Vista del haman cubierto de mármol turco.
Vista del haman cubierto de mármol turco.

Y si hay algo que marca la diferencia en un spa es la carta de tratamientos y los productos que en ellos se emplean. Aquí se recupera la filosofía de los remedios olvidados, basada en los antiguos secretos y rituales españoles de salud y belleza desde hace miles de años, empleando plantas, como hojas de laurel, lavanda mediterránea, tomillo, romero, jazmín y azahar, e ingredientes reconocidos por sus cualidades terapéuticas y sus aromas. El ritual del laurel (120 minutos, 220 euros) es un tratamiento estimulador del sistema inmune, en el que se utilizan hojas curativas de laurel nacional e ingredientes mediterráneos para nutrir la piel, relajar músculos y mejorar la circulación.

Otro tratamiento estrella es el ritual Mayrit haman (60 minutos, 145 euros) en el que se emplea la marca Charme D’Orient, y que consiste en una limpieza profunda del cuerpo con jabón negro, mascarilla, a la vez que se emplea la técnica tradicional de estiramientos marroquíes denominada Teksal.

Piscina con jacuzzi en el centro del spa.
Piscina con jacuzzi en el centro del spa.

En cuanto al cuidado del rostro se ofrecen tres tratamientos faciales, personalizados dependiendo de la edad y las necesidades de la piel, en los que se utiliza Evidens de Beauté, firma de cosmética de lujo que combina la alta tecnología de vanguardia del triple colágeno de Japón con las propiedades del agua de manantial de La Foux recogida en los Alpes franceses.

Estos tratamientos faciales están inspirados en rituales de belleza japoneses y unen el arte de utilizar varias mascarillas con ancestrales técnicas de masaje. La duración va de los 60 a los 90 minutos, y el precio de 195 a 300 euros.

Sala doble de masajes.
Sala doble de masajes.

Otro novedoso tratamiento llega a las entrañas del hotel de la mano de la firma de cosmética española Ayuna, que comenzó a comercializarse en Los Ángeles y cuya filosofía de belleza, con un enfoque de tratamientos científico-botánicos, es menos es más. Su sesión well-aging (60-90 minutos, 195-230 euros) asegura que abre la puerta al buen envejecimiento, y para el tratamiento corporal beautifulness (90-120 minutos, 210-230 euros) prepara una ceremonia revitalizante para silenciar la mente, mientras enriquece la piel con principios activos de espirulina.

Un plus: cada tratamiento incluye un ritual de bienvenida de lavado de pies con la finalidad de crear experiencias sensoriales personalizadas, y una carta con infusiones orgánicas seleccionadas con un toque mediterráneo.

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