El nuevo ‘arreglador’ de Siemens Gamesa puede tomarse su tiempo

Jochen Eickholt no supone un enfoque renovado, y las tensiones culturales seguirán vigentes

Sede de Siemens Gamesa, en Zamudio.
Sede de Siemens Gamesa, en Zamudio. REUTERS

Un año más, un consejero delegado de Siemens Gamesa Renewable Energy más. El fabricante de aerogeneradores, valorado en 13.000 millones de euros, anunció el miércoles que Jochen Eickholt sustituirá a Andreas Nauen, que lleva poco más de un año en el cargo. Su prioridad obvia es abordar el malogrado negocio terrestre de la empresa germano-española. Dado que la empresa matriz, Siemens Energy, está considerando la posibilidad de comprar a los inversores minoritarios, puede permitirse el lujo de tomarse su tiempo.

Eickholt es difícilmente un nuevo enfoque para un viejo problema. Al ser otro alemán que llega en paracaídas desde Siemens Energy, es probable que se encuentre con las mismas tensiones culturales con las partes españolas del negocio. Tampoco hay soluciones rápidas para las persistentes arrugas de la cadena de suministro relacionadas con el Covid y el aumento del coste de las materias primas, como el acero, que han provocado tres avisos de beneficios en menos de un año. El margen operativo más reciente de Siemens Gamesa es del -17%.

Con toda la expectación de las conversaciones sobre el clima de la COP26 del año pasado en Glasgow, los pedidos a largo plazo de Gamesa se acumulan. Otros 2.500 millones de euros de negocio en los últimos tres meses elevan su cartera de pedidos a la asombrosa cifra de 33.600 millones. El problema es cumplir con esos pedidos a tiempo y dentro del presupuesto, especialmente en la división eólica terrestre, que sigue luchando con las consecuencias de las fugas de aceite y las grietas detectadas en los prototipos de palas en 2020.

Los analistas de JP Morgan calculan que el negocio onshore (terrestre) tiene actualmente un valor de menos 1.000 millones de euros, lo que refleja el coste de corregir los errores del pasado y el aumento de los precios de las materias primas en todo el sector. La fuerte demanda de las nuevas turbinas 5.X de Siemens Gamesa debería de ayudar a compensar lo primero, mientras que contratos de suministro a largo plazo e instrumentos de cobertura deberían solucionar lo segundo.

Estas medidas tardarán en funcionar. Para Eickholt, eso puede no ser un problema. Siemens Energy, que posee el 67% de Siemens Gamesa, está contemplando la posibilidad de comprar a los accionistas minoritarios, un desembolso de 5.100 millones de euros que supone una prima del 25% sobre el precio de sus acciones sin alteraciones. Su baja valoración hace que una operación con acciones sea complicada y costosa. Pero también cuenta con 2.500 millones de euros de efectivo neto. Si la valoración de Siemens Gamesa sigue estancada, más inversores independientes querrán hacerse con el efectivo. Eso dejaría a Siemens Energy disfrutar toda la ventaja del eventual cambio de rumbo de Eickholt.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías