Íñigo Martos, mano izquierda para la rama española de Deutsche Bank

Tras casi dos décadas en Credit Suisse, tomará en julio el mando de la filial, mientras el grupo sigue en proceso de ajuste de gastos

Íñigo Martos, próximo CEO de Deutsche Bank Iberia y España.
Íñigo Martos, próximo CEO de Deutsche Bank Iberia y España.

Tiene mano izquierda para manejar las situaciones, y experiencia en el mundo bancario centroeuropeo. Íñigo Martos Blázquez (Sevilla, 1971) es desde este mes responsable de banca privada internacional para Iberia (España y Portugal) de Deutsche Bank (sustituyendo a Fernando Sousa, que se jubila) y forma parte del comité ejecutivo de banca privada internacional del grupo. A partir de julio será consejero delegado de Deutsche Bank de Iberia y de España, donde hará tándem con Antonio Rodríguez-Pina, que ocupa ahora esos mismos puestos, y que después de 17 años se centrará en la labor de presidente.

Se dice de Martos que es respetuoso con los colegas y las opiniones diferentes; un verdadero caballero y un jugador de equipo ejemplar, con un gran sentido del humor. Es encantador, sencillo, y cercano en el trato. Rudolf Falat, que fue director de desarrollo corporativo y fusiones de Credit Suisse, y ahora lleva el podcast Voice of FinTech, entre otras ocupaciones, tuvo a Martos de cliente interno. “Creo que es un tipo muy, muy agradable, y un gran líder. ¿Qué significa eso? Significa que puede simplificar las situaciones complicadas. Quita presión de la situación y apoya a la gente, exactamente lo que quieres de un alto directivo”.

Trabajó con él en varios proyectos, que no puede concretar por confidencialidad. “A veces podía complicarse o acalorarse la cosa, e Íñigo siempre intervenía y lo resolvía. Un gran tipo. Recomiendo encarecidamente a la gente que trabaje con él. Es una gran, gran persona”.

Martos se incorpora a Deutsche Bank con más de 25 años de experiencia en el sector financiero, principalmente dirigiendo equipos en banca privada y gestión patrimonial en un entorno internacional. Licenciado en Administración de Empresas por Icade, inició su carrera en 1994 en AB Asesores Morgan Stanley, donde comenzó como gestor de relaciones, hasta llegar a ser responsable para el segmento de personas con un patrimonio neto ultraalto, los clientes más importantes por volumen de activos.

En 2003 se incorporó a Credit Suisse como jefe de front office en España. Tras ocho años, se trasladó a Zúrich (Suiza) como jefe de asesoramiento y ventas para Iberia. Luego ostentó cargos con más orientación a producto (jefe de gestión de producto para Europa Occidental, responsable de activos e inversiones para EMEA, banca privada suiza y gestoras de activos externas), y en 2015 tomó la responsabilidad de banca privada para Latinoamérica. En 2018 asumió el mismo cargo para el sur de Europa, siempre desde Zúrich.

La familia

Está casado desde hace 24 años con una exitosa paisajista que le ha acompañado en sus traslados. Tienen tres hijos: de 22, 20 y 17 años de edad. Y un perro Jack Russell, que es como “un hijo más”. Después de estar 10 años en Suiza, y de haberse “asuizado” tras un choque cultural al inicio, decide volver a Madrid por motivos personales: sus hijos mayores ya se centraban en sus carreras universitarias y preferían hacerlo en España.

Durante 2020 pasó siete meses solo en Suiza, ya que su familia se encontraba ya en España, y él, como tantos otros, no podía viajar. A pesar de lo difícil de las circunstancias, aprovechó ese tiempo para conocer realmente el país centroeuropeo, caminando por sus pueblos y montañas, además de hacer mucha introspección. Se declara un gran admirador de la nación helvética, de que todo esté limpio y organizado. De todos modos, dice que, tras residir en varios lugares, al final donde más le gusta vivir es en España, adonde regresó por fin en enero de 2021, para dirigir la banca privada de Iberia.

Suele hablar de su familia. Su madre es de Antequera (Málaga) y su padre de San Sebastián, y él nació en Sevilla, aunque siempre ha vivido en Madrid. Sigue teniendo mucha relación con Andalucía y País Vasco, en particular con Azcoitia (Guipúzcoa), donde conserva amistades y que visita a menudo. Es el primero de cuatro hermanos; uno de ellos, Borja, trabaja a su vez en Deutsche, donde es jefe de gestión de patrimonios y banca privada para España desde 2020. También coincidieron en Credit Suisse.

Le encantan los refranes, que define como “lecciones de vida aceleradas”, y le apasionan los retos profesionales, “salir de la zona de confort”; es más de jugar a la ofensiva que a la defensiva. “Si tienes un poco de suerte y te lo curras, lo sacas adelante”. La oportunidad en Deutsche Bank, dice, responde a eso, a enfrentarse a nuevos desafíos y seguir ampliando su carrera profesional.

Se trata, señala, de un banco con todas las líneas de negocio en España, “con un potencial enorme y con unos componentes mejores que cualquier otra entidad internacional en nuestro país; los elementos esenciales para que sea la elegida por las familias empresarias, los grandes patrimonios y los clientes affluent, además de líder en banca corporativa y banca de inversión”.

El consejero delegado de Deutsche Bank, Christian Sewing, se mostró el jueves “muy satisfecho” con el resultado obtenido en Italia y España al presentar los datos de 2021. El grupo obtuvo un beneficio neto atribuido de 1.940 millones de euros, 17 veces más que en 2020 (113 millones), gracias en particular a los buenos números de la banca de inversión, y tras años de duros recortes del gasto.

Eso lo deja cerca de su objetivo de ROTE del 8% para 2022; vuelve incluso a pagar un dividendo y ha anunciado una recompra de acciones de 300 millones de euros. Pero ese 8% está por debajo del coste de los fondos propios, destaca Liam Proud, analista de Reuters, y también de los porcentajes de rivales como BNP, que prevé un 9,2%. Así que se perfilan más reducciones, en concreto en banca minorista y privada. De la parte correspondiente a España y Portugal tendrá que ocuparse Martos, con su guante de seda habitual.

Recortes

Deutsche Bank lleva años reduciendo costes. En 2021 ascendieron a 19.600 millones de euros, excluyendo los gastos legales y de reestructuración, frente a los 21.600 millones de 2019.

El banco tiene 5.000 empleados y 222 sucursales menos que hace tres años.