La telemedicina como solución emergente, la tendencia en 2022

La emergencia sanitaria global ha exigido el uso de recursos que existían antes de la pandemia y se creían innecesarios

El lanzamiento del primer iPhone, hace ya 14 años, marcó un antes y un después en muchos sentidos, rompiendo los esquemas de lo que hasta entonces entendíamos como móvil. La innovación de Steve Jobs trajo la conectividad a todo el mundo, en todo momento. A partir de este gran hito, empezaron a surgir empresas de todos los sectores que centraban su actividad en torno a la digitalización, una tipología de negocio que alcanza ahora su punto más culminante. Amazon, Uber, Glovo… son ejemplo de ello.

En este contexto, ¿en qué estado se encuentran las empresas del sector salud en cuanto a digitalización? Sin duda, la pandemia provocada por el Covid-19 ha cambiado los hábitos de la población en muchos aspectos, incluyendo también la sanidad. El avance digital en el último año ha servido, entre otras cosas, para mejorar la accesibilidad, optimizar la eficiencia, y reducir los riesgos de contagio.

Aunque la salud es un sector en el que el pilotaje de productos tecnológicos lleva mucho tiempo, ahora nos hemos visto con la necesidad de implementarlo a marchas forzadas, y nos hemos dado cuenta de que tenemos mucho margen de mejora a la hora de hacer frente a una crisis sanitaria. ¿Cómo? La tecnología y, más concretamente, la telemedicina, son parte de la solución.

Desde hace unos años, el concepto de transformación digital está a la orden del día. En este sentido, Mary Meeker, fundadora de la firma de capital de riesgo Bond Capital en Silicon Valley (Airbnb, Spotify, Uber), y conocida por sus informes anuales, extrajo cinco tendencias a tener en cuenta para el futuro en el sector de la salud tras la crisis del Covid-19. Indudablemente, estas tendencias serán las protagonistas del sector salud durante el 2022, año en el que la tecnología seguirá fomentando la calidad de vida de los pacientes y permitirá a los especialistas gestionar mejor el tiempo de las consultas.

La primera de las tendencias es clara: la telemedicina. La emergencia sanitaria global ha exigido el uso de los recursos que estaban aquí antes de la pandemia y no se estaban empleando en el día a día de los sanitarios, porque se creían innecesarios. Probar innovaciones tan potentes como la telemedicina no se contemplaba en la lista de things to do de los profesionales sanitarios. Sin embargo, el Covid-19 cambió esta perspectiva, posicionando a la telemedicina como la gran oportunidad para la agilización y la descongestión sanitaria. Aunque el camino todavía sea largo, y tengamos por delante algunos baches, el motor está en marcha.

Por otra parte, cobrará relevancia la monitorización de pacientes crónicos a distancia. La pandemia ha saturado hospitales, ucis, y profesionales sanitarios, al tratarse de un modelo organizativo que infravalora la capacidad de la tecnología, negando su flexibilidad ante situaciones extremas. Y eso ha provocado que los pacientes crónicos hayan visto agravada su situación. No obstante, la prestación de servicios sanitarios a distancia gracias al uso de las tecnologías permite a millones de pacientes mantener consultas médicas de manera 100% online. Controlar a pacientes crónicos a distancia tiene y tendrá un auge. El potencial es infinito.

En tercer lugar estará la interoperabilidad, es decir, la capacidad que tienen diferentes dispositivos para registrar los datos de salud de forma segura, siendo un elemento básico para la transformación digital completa del sector. Afortunadamente, aquí las bases ya están puestas gracias a servicios como la receta online, el historial electrónico y la cita online.

Otra tendencia será el uso de la inteligencia artificial para agilizar procesos. La tecnología debería ser una aliada deseable para el sistema sanitario. Agilizar una vacunación o, incluso, el trato que reciben los pacientes es de vital importancia en el día a día. Sin olvidar obviamente que la telemedicina no sustituye a los profesionales sanitarios, sino que apoya y ayuda al especialista en toda su labor diaria, pudiendo ofrecer, por lo tanto, una sanidad de mayor calidad.

Finalmente, la accesibilidad. La capacidad de tratar al paciente sin necesidad de desplazamientos gracias a la telemedicina es, por ejemplo, una solución en aquellas zonas pertenecientes a la denominada España vaciada. Una España menos poblada y más rural, donde los pacientes todavía cuentan con muchas dificultades para acceder a los servicios de salud, a pesar del esfuerzo de muchos profesionales sanitarios.

No hay lugar a dudas: una sanidad más accesible, humana y eficiente es posible gracias a la tecnología, una tendencia creciente que traerá consigo la evolución positiva de diferentes aspectos en materia de salud.

 Frederic Llordachs es socio y cofundador de Doctoralia y Doctomatic