Sobre la nueva lista de morosos con Hacienda

En el listado, en cuya elaboración se han introducido considerables cambios, el número de deudores se ha disparado un 88% y la deuda casi un 30%

En España la tradición medieval obligaba a los morosos a pasearse por las calles de la ciudad subidos encima de un burro y vestidos con túnicas con grandes cruces rojas y con una coroza en la cabeza, para que todo el mundo supiera que no pagaba sus deudas. Durante el paseo el pueblo podía mofarse del infortunado deudor, insultarle e incluso tirarle toda clase de objetos. El escarnio público debía servir para escarmentar a los morosos y disuadir a los demás ciudadanos de caer en la tentación de convertirse en malos pagadores; aunque en aquella época los deudores más desafortunados acababan linchados por la turba. Afortunadamente, el Emperador Carlos V prohibió esta bárbara costumbre y promulgó una ley que condenaba a la pena de muerte por horca a los morosos insolventes. Su hijo Felipe II suavizó el castigo a los deudores e instauró la prisión por deudas o la condena a galeras. A partir de finales del XVI y durante varios siglos los morosos fueron condenados a penas de prisión si no saldaban sus deudas.

Cristóbal Montoro, cuando era ministro de Hacienda, emprendió una implacable cruzada contra los defraudadores fiscales y morosos del Estado Español. En este marco de lucha contra el fraude tributario, consiguió que el Poder Legislativo modificase la Ley General Tributaria (LGT) y que se añadiera el artículo 95 bis. Este artículo tiene el eufemístico título de publicidad de situaciones de incumplimiento relevante de las obligaciones tributarias, pero en realidad es el precepto que autoriza a la Administración Tributaria a publicar periódicamente listados comprensivos de deudores a la Hacienda Pública, en concreto aquellos que debieran más de un millón de euros. El objetivo de Montoro fue que esta medida coercitiva sirviera para que los deudores morosos se pusieran al día con Hacienda y evitar salir así en la lista negra. De ahí que, desde 2015, cada año se hace pública la denominada lista de grandes morosos tributarios.

Pues bien, el año pasado se introdujeron considerables modificaciones en dicho artículo 95 bis de la LGT. En primer lugar, se reduce a 600.000 euros el importe de deuda tributaria a partir de la cual se produce la inclusión en la lista. En segundo lugar, se incluyen no sólo a los deudores principales, sino también a los que tengan la condición de deudores al haber sido declarados responsables solidarios. Y, en tercer lugar, se incluyen todas aquellas deudas tributarias cuyo importe no haya sido satisfecho en el plazo original de ingreso en período voluntario, aunque esto no afecta a aquellas deudas y sanciones tributarias que se encuentren aplazadas o suspendidas que no se incluirán. Asimismo, con la finalidad de fomentar el pago de las deudas, el moroso evitará la inclusión en la lista si, después de recibir la propuesta de inclusión en la lista, satisface la totalidad de las deudas antes del fin del plazo para formular alegaciones.

La octava lista de morosos de la Agencia Tributaria publicada a finales de diciembre del pasado año se disparó a 7.277 deudores gracias al nuevo límite de deuda de 600.000 euros, mientras que el importe global de las deudas incluidas en el nuevo listado alcanza los 18.200 millones de euros. Por otro lado, si se compara con la anterior lista publicada, el número de deudores se ha disparado un 88%, mientras que el importe global de la deuda lo ha hecho un 29,4%.

Hay que tener presente que los tres mayores deudores del listado son las inmobiliarias Reyal Urbis (340 millones de euros), Polaris World (218 millones repartidos entre todas sus filiales) y Nozar (215 millones). También se encuentran en la tabla las constructoras del grupo Arenal 2000 del polémico empresario Rafael Gómez, conocido como Sandokán, y la empresa de distribución de combustibles Marillion, que deben 194 y 126 millones respectivamente.

En cuanto a las personas físicas que encabezan el listado de Hacienda, el primer puesto lo ocupa Teresa Maldonado Taillefer, que tiene una deuda de 15,7 millones de euros. El segundo en la lista es su esposo: Jesús Ruiz Casado, con 15,6 millones de euros, ambos eran propietarios de la inmobiliaria Aifos. Por lo que se refiere a personajes famosos en la lista de morosos, figuran como novedad el futbolista Samuel Eto’o (981.000 euros de deuda), el cocinero Sergi Arola (985.000 euros) y el personaje de la televisión Kiko Matamoros (711.000). También están en la lista Diego Torres, exsocio de Iñaki Urdangarín (956.000), Bartolomé Cursac (950.000), Mario Conde (7,8 millones), la actriz Paz Vega (3 millones), el escritor César Vidal (2,6 millones), el entrenador Carlo Ancelotti (1,4 millones), el escritor Ildefonso Falcones (1,3 millones), el futbolista Dani Alves (2 millones) o la presentadora Patricia Conde (1 millón), el empresario Agapito Iglesias (14,9 millones de euros), el escritor César Vidal (2,6 millones), Rodrigo Rato (1,39 millones de euros). También las sociedades Kulteperalia SL y Alba Adriática SL del empresario José Luis Moreno siguen en la lista, con una deuda total de más de 2,7 millones de euros.

Sin embargo, el sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) considera que la lista es insuficiente e insta a la Agencia Tributaria a desvelar las deudas descubiertas y sanciones impuestas a multinacionales, grandes corporaciones empresariales y personas con grandes rentas, aunque no sean morosas, cuando superen el millón de euros. También afirma que en España la factura del fraude y la evasión fiscal asciende hasta los 2.000 euros anuales para cada contribuyente. Asimismo, Gestha asegura que la lista de morosos incluye principalmente empresas zombis de las que buena parte nunca pagarán sus deudas.

Pere Brachfield es Abogado y director de Brachfield Abogados