¡Aislados!, pero en una isla exótica y a todo lujo

Los archipiélagos singulares emergen como tendencia

En 2022 habrá más escapadas, más cortas y de proximidad

Suite burbuja Maldivas
La singular suite burbuja sobre Beach Bubble, una lengua de arena blanca, aislada y privada en Finolhu (Maldivas), para dormir de lujo bajo las estrellas. Finolhu Resort

Hay ganas de viajar. Ni la pandemia ni las férreas medidas sanitarias nos han impedido dar la vuelta al mundo en tres frenéticos días. La Feria Internacional de Turismo salva su 42ª edición con un mensaje de esperanza y moderado optimismo y, tras las jornadas profesionales, mantendrán el fin de semana sus puertas abiertas al público.

A pesar de la incertidumbre y según qué fuentes la recuperación del sector a niveles prepandémicos no llegará hasta finales de 2023, los más optimistas, o hasta bien entrado 2024, los más pesimistas; 2022 está lleno de citas para viajar.

Se llevan los viajes cortos, se mantienen los destinos domésticos, de proximidad y de naturaleza y, ya que tenemos que mantener la distancia social y cierto aislamiento, emergen con fuerza los destinos exóticos, poco transitados y las islas del uno al otro confín del mundo para vivir experiencias de lujo, personalizadas y privadas.

Tome su pasaporte, su certificado de vacunación y no se olvide de consultar los requisitos de entrada y sanitarios de su lugar de destino. ¡Vámonos de viaje!

A un paso del paraíso

La islas Maldivas son un destino de ensueño donde realmente podrá aislarse del mundanal ruido y vivir una experiencia de lujo –y no solo por el presupuesto que tendrá que preparar–. 26 atolones y un reguero de 1.200 islas flotando sobre el Índico, pero solo podrá alojarse en apenas un centenar de ellas. Son las llamadas islas-hotel. Una de ellas es Kamufushi, en el archipiélago de Baa, a 55 minutos en hidroavión –toda una experiencia– de Malé y uno de los más ricos en biodiversidad.

Allí le espera el resort Finolhu con todo lo que necesitará para sentirse en el paraíso: cuatro restaurantes, spa y 125 villas frente al mar y sobre el agua, las famosas cover water, unas y otras con piscina infinity privada.

Aquí está también la primera Beach Bubble de Maldivas. Una lengua de arena fina y blanca, privada y aislada, en las instalaciones de Finolhu, donde los más románticos pueden dormir una noche bajo las estrellas en una suite burbuja transparente y disfrutar de la Dream Eclipse Experience, con servicio de mayordomo incluido, cena a pie de playa y desayuno al amanecer desde un mirador exclusivo con el océano turquesa como paisaje infinito. Nadar con tiburones, pasear en dhoni –las típicas embarcaciones locales–, bucear y descubrir los corales y los peces de colores son otras actividades que puede realizar.

La magia del desierto

Camellos Ras al-Jaima
Camellos descansando sobre las playas del golfo Pérsico en el emirato Ras al-Jaima. Getty Images

Es el más pequeño y el más desconocido de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), se trata de Ras al-Jaima, en el extremo norte del golfo Pérsico, sobre el desierto de Rub al-Jali, protegido por las montañas y el mar. Y es esta peculiar naturaleza, donde reina la calma y apenas encontrará turistas, la que lo hace ideal para la aventura.

Podrá recorrer en 4x4 su bonito desierto rojo y dormir en una jaima al abrigo de las estrellas como un auténtico beduino; perderse entre las montañas rocosas de Al Hajar; soñar entre las ruinas del palacio de Sheba, en lo alto de una colina y el más antiguo de los EAU, o en las del fuerte de Dhayah; visitar la ciudad fantasma de Jazirat Al Hamra, y descansar en sus bonitas playas de suave arena dorada. No pierda la ocasión de acercarse al vecino Dubái y visitar la impresionante Expo 2022,

La mejor isla del mundo

Acantilado Santana (Madeira)
Acantilado de vértigo sobre la costa de la localidad de Santana (Madeira).

Madeira (Portugal) se mece sobre el Atlántico como un edén flotante. Durante seis años consecutivos ha ganado el galardón de mejor destino insular del mundo en los World Travel Awards. Es raro para ser una isla, pero a Madeira nadie viaja por sus playas, que las tiene, dos naturales y dos artificiales, además de espectaculares piscinas también naturales e impresionantes acantilados que esculpen su costa.

Un tupido manto verde recorre todo el paisaje, ideal para los amantes de la naturaleza, y en cualquier rincón encontrará todo tipo de flores, todas las del planeta, presumen los locales. En su coqueta capital, Funchal, disfrute de un paseo por la historia, de la sabrosa gastronomía y de los excelentes vinos de Madeira con DO propia. Una manera de conocerlo son las bodegas de Blandy's, en el casco viejo.

Asia a un lado, al otro...

Estambul
El Cuerno de Oro, a la entrada del estrecho del Bósforo, que divide Estambul. Turismo de Turquía

... Europa. Es Estambul una de las ciuda­des más mágicas de Europa y de Asia, porque el sugestivo estrecho del Bósforo –no se prive de un crucero por sus aguas– la divide entre los dos continentes. Una capital imperial en época de romanos, bizantinos y otomanos que, a pesar del tiempo, ha sabido guardar los encantos de lo mejor de cada casa. Son la Mezquita Azul, Santa Sofía –antiguo templo cristiano–, el Palacio de Topkapi o el de Dolmabhçe, la Torre Gálata, el vigía de la Edad Media y el Gran Bazar, el mercado más grande del mundo.

Cosmopolita y tradicional, en sus barrios descubrirá escenarios de telenovela: los culebrones turcos arrasan y hay rutas específicas; en toda la ciudad podrá disfrutar de las delicias turcas, su excelente gastronomía. No se pierda los auténticos brunch locales, comerá para tres días; si es goloso, disfrute del baklava en el famoso Karaköy Güllüoglu y dese un capricho en el lujoso barrio de Nisantasi.

Aventura y leyendas

Malasia
Pescadores locales en Langkawi (Malasia). Turismo de Malasia

Malasia vuelve abrir sus fronteras a los viajeros y lo hace desde la idílica isla de Langkawi, en el estrecho de Malaca. Un destino burbuja desde el que podrá moverse libremente por otras zonas del país. Langkawi fue refugio de piratas. En el norte de la isla se concentran los hoteles de lujo a pie de playa, blancas o negras, con hileras de palmeras y detrás, la jungla. El contacto directo con la naturaleza es uno de sus principales atractivos.

Moverse por Malasia es muy fácil y seguro, aunque para adentrarse en las legendarias selvas de Borneo, en la parte malaya, necesitará guía, también para ascender los pináculos de Gunung Mulu o el mítico monte Kinabalu.

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