Laboral

La convocatoria de plazas en Enaire amenaza con más rotación en Saerco y Ferronats

Unas 3.400 personas optan a 90 vacantes de controladores

Controladores en la torre de Madrid-Barajas.
Controladores en la torre de Madrid-Barajas.

Las pruebas para ingresar en el equipo de controladores aéreos de Enaire, correspondientes a la convocatoria 2021 y con 90 plazas en juego, tiene a casi 3.400 personas de exámenes. Se llevan a cabo en Madrid, Gran Canaria y Barcelona desde el pasado lunes hasta el 5 de febrero. Una llamada que ha vuelto a atraer a trabajadores de las privadas Saerco y Ferronats.

Entrar en la pública, con condiciones de trabajo inigualables, ha motivado una alta rotación de personal entre sus competidoras en los últimos años. El controlador no solo prima el salario como palanca de cambio, sino que habla de ventajas en el reconocimiento de derechos e incluso en la posición de fuerza, como supervisores del espacio aéreo, frente a sus empresas, Aena y las aerolíneas. “En Enaire tienes muy clara tu función, mientras que el convenio del sector privado recoge trabajos extra, esencialmente de ámbito administrativo, que realizas en huecos de tu jornada o en días libres”, explica a este periódico un miembro de Enaire procedente del sector privado.

La liberalización del control de torre, regulada en 2010 y activada en 2012, trajo posibilidades de colocación para los aspirantes y también ha servido para que Enaire se nutra de profesionales con experiencia. “Al menos una cuarta parte de los participantes en los exámenes de Enaire son de empresas privadas”, declara un controlador que pasó en 2018 de Saerco a la firma dependiente del Ministerio de Transportes. En la red social Linkedin son decenas las referencias de personal de Enaire con experiencia previa tanto en esa empresa como en Ferronats.

Un 20% de la plantilla de la pública procede del joven sector privado en España

Entre la plantilla de 2.000 controladores con que cuenta Enaire, hay algo más de 400 efectivos con pasado reciente en la trinchera privada, según datos que maneja el sindicato USCA, lo que da idea del baile de personal en dos competidoras que suman unos 175 efectivos.

El resto de las entradas en Enaire se producen desde alguna de las siete escuelas con certificación de la Agencia Española de Seguridad Aérea; llega personal con experiencia en las Fuerzas Armadas, y desde firmas de control o escuelas radicadas en otros países de la UE.

Saerco y Ferronats gestionan escuela propia y pueden nutrir sus filas, entre otras opciones, con personas que han pagan una costosa formación. Pero una vez tomadas horas de vuelo, la aspiración de muchos es saltar a Enaire. Entre quienes han hecho ese tránsito hay quienes reconocen que “es más fácil que te abran la puerta, lo que llamamos carta de libertad, si pasas por la escuela propia para habilitarte, con lo que vuelves a pagar a tu compañía”. La formación en control de torre, aproximación o de ruta puede llegar a los 70.000 euros.

El convenio del control privado exige que la marcha de la empresa se realice con un plazo de preaviso no inferior a cinco meses, mientras que las convocatorias otorgan 17 meses para firmar con Enaire desde que se oferta el contrato. Hay margen para que los puestos en Saerco y Ferronats no queden vacíos.

En los inicios, indican las fuentes, “no era plato de buen gusto siquiera que acudieras a los exámenes, de igual modo que se veía mal la sindicación”. De hecho, la fuerza mayoritaria entre los controladores de Enaire, el citado USCA, no ha intervenido en la confección de ninguno de los dos convenios formalizados para el sector privado al no alcanzar la cuota de representación. Una situación que podría variar en futuras mesas de negociacióna la vista de la creciente afiliación.

La CNMC ha elogiado en informes la eficiencia de los rivales de Enaire sin comprometer la seguridad aérea. También ha animado al Ministerio de Transportes y a Aena a avanzar en la liberalización de torres. En estos momentos, Saerco tiene impugnada la adjudicación a Enaire de 21 de ellas, en los aeropuertos con más tráfico del país, por cinco años y 600 millones de euros. Lo justo desde el punto de vista de la denunciante, según explicita en su alegato ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, es que Enaire se quede fuera de este tipo de concursos al ser primer accionista de Aena.

El tablero del control aéreo

Enaire. Presta el control en ruta a todos los vuelos y sobrevuelos en España desde Madrid, Barcelona, Sevilla, Gran Canaria y Palma. Gestiona las aproximaciones a los aeropuertos y da servicios de comunicación, navegación y vigilancia a 45 torres. Además, está al frente de 21 de ellas.

Saerco y Ferronats. Aena adjudicó en 2020 el control de torre en 12 aeropuertos. El primer lote, con Alicante, Valencia, Ibiza y Sabadell, fue para Ferronats. El segundo lo ganó Saerco, con Vigo, Jerez, Sevilla, A Coruña y Cuatro Vientos. Y esta última retuvo un tercero integrado por La Palma, Fuerteventura y Lanzarote. El contrato de la filial de Ferrovial fue de 43 millones, mientras que Saerco obtuvo 58 millones.

Normas
Entra en El País para participar