Operación de salvamento

Terramar amplía hasta el 24 de febrero su propuesta de rescate sobre Abengoa

Los acreedores financieros de la filial operativa han ampliado la bula que permite el impago de la deuda

Una de las plantas solares de Abengoa en Sevilla
Una de las plantas solares de Abengoa en Sevilla

Ya está firmado. Terramar ha ampliado su oferta de rescate por Abengoa hasta el 24 de febrero, al tiempo que los acreedores de la filial operativa han prorrogado la bula que permite el impago de los 170 millones que les debe la compañía, según fuentes financieras. La ampliación hasta finales de junio del plazo para que intervenga la SEPI permite que el grupo de ingeniería siga vivo, aunque sea con respiración asistida.

El dinero estatal es imprescindible para que el salvamento llegue a buen puerto. El inversor estadounidense ofrece 200 millones y el organismo dependiente de Hacienda debería inyectar otros 249 millones.

Este viernes 14 de enero vencía la enésima ampliación del periodo de gracia concedido por los dueños de la deuda denominada New Money 2 (NM2), un pasivo de la filial operativa (Abenewco 1) –la diana de ese eventual salvamento–, han ampliado el waiver (bula que evita que tenga que pagar) para unos 170 millones. Los proveedores, con una deuda de unos 320 millones, ya habían habían dado al grupo un balón de oxígeno, al ampliar su luz verde hasta el 15 de marzo. Junto a la extensión del período de gracia concedido por los acreedores, Terramar ha ampliado el periodo de efectividad de su oferta de rescate hasta el 24 de febrero, como publicó CincoDías el pasado 5 de enero, y así lo comunicara a la CNMV.

El expediente de rescate ante la SEPI sigue su curso, pero todavía no hay un veredicto al respecto. Está por ver si la presión política obra esta vez el milagro que no se consiguió en una primera etapa, cuando la Junta de Andalucía se negó a inyectar los 20 millones de euros comprometidos en la hoja de ruta del rescate pactada en agosto de 2020.

Los acreedores financieros, tras la negativa de Juan Manuel Moreno Bonilla, tiraron la toalla, retiraron los waivers (bulas que permiten incumplir los compromisos de pago) y la matriz de Abengoa, la empresa que cotizó hasta el 14 de julio de 2020 y controlada por la sindicatura de accionistas AbengoaShares con más de un 21% del capital, solicitó el concurso de acreedores.

Es crucial que la SEPI se pronuncie para que los acreedores financieros acepten la propuesta de Terramar. Este inversor promete 60 millones en capital que irán destinados a reducir las deudas de los distintos acreedores de Abenewco 1 y otros 140 millones en créditos. En paralelo, requiere avales por 300 millones de las entidades financieras que ya están en la compañía. Es decir, de Banco Santander, CaixaBank, Crédit Agricole, Bankinter y BBVA. Y ni siquiera con las bendiciones combinadas de la SEPI y de Cesce juntas –la aseguradora pública debe blindar las garantías de la banca en un 60%– estos bancos están dispuestos a conceder, de una sola tacada, los mencionados 300 millones, según las fuentes consultadas.

Preservar la filial operativa, la que en última instancia agrupa los negocios de la compañía, Abenewco 1, ha sido la gran misión de los involucrados en el proceso. Para ello, es necesario que un inversor la saque de la esfera patrimonial de la matriz. El fondo de origen californiano Terramar, que en un principio se había postulado para suplir el dinero que no estaba dispuesta a poner Andalucía, es el único que llegó a presentar una oferta vinculante. Pero esta había vencido el 31 de diciembre, según la última información comunicada a la CNMV. Ahora, Abengoa tiene otro mes por delante.

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