¿Será 2022 un buen año para comprar una vivienda?

La paulatina subida de precios y los bajos tipos de interés hacen que sea el mejor momento para adquirir un inmueble

¿Será 2022 un buen año para comprar una vivienda?

La situación derivada de la pandemia ha impactado en el mercado inmobiliario, que en 2020 vio como sus transacciones caían principalmente por la incertidumbre y por las restricciones decretadas para frenar el avance en el número de contagios. Durante 2021, este sector se ha reactivado gracias a la recuperación económica y las buenas previsiones para 2022.

En concreto, de enero a octubre de 2021 se realizaron 467.509 operaciones de compraventa de viviendas, lo que supone un incremento del 36% respecto a 2020 y una subida del 8% interanual sobre la cifra de 2019, superando así los niveles previos a la pandemia, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La recuperación económica y la elevada tasa de ahorro aumentan la compra de viviendas

Los expertos del sector afirman que ahora es el mejor momento para adquirir una vivienda, ya que los precios no van a disminuir, sino que continuarán con una tendencia al alza, aunque moderada. Este factor se suma a que los tipos de interés se mantienen a unos niveles mínimos a pesar de la inflación, favoreciendo las condiciones de financiación.

Aumento moderado de los precios

El director gerente de Corporate Finance de Colliers, Antonio de la Fuente, señala que, en 2021, los precios de la vivienda han mantenido la tendencia alcista, tras la situación excepcional de confinamiento domiciliario. 2020 cerró con una caída interanual del 1,8% tras cinco años al alza.

Según sus datos, este año los precios de la vivienda han aumentado “en torno a un 5% respecto a 2020”, situándose ligeramente por encima de los niveles prepandemia, sobre todo en el caso de los inmuebles de obra nueva.

Los tipos de interés se mantienen en mínimos históricos

De la Fuente explica que “la evolución de los precios apunta a un suave incremento adicional de entre el 1% y el 2% para el cierre de 2021, tanto en las viviendas de obra nueva como en las de segunda mano”. De cara al próximo año se prevé cierta estabilidad, “aunque en algunas zonas de España se podrán producir incrementos del 5% y, en algunos casos, incluso del 10%”, principalmente en lugares tensionados como Barcelona, Madrid o Baleares.

Esta subida de los precios no va a ser igual en las grandes ciudades que en las pequeñas o en el ámbito rural, donde el ritmo será más lento. De hecho, según el Instituto de Valoraciones, en base a los datos del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, provincias como Zamora, Teruel, Ciudad Real o Cáceres, han registrado en el segundo trimestre de 2021 variaciones interanuales de precios mucho menores que la media de su comunidad autónoma, en comparación con el mismo periodo del año anterior. 

Los precios de la vivienda aumentarán de forma moderada en 2022

Por su parte, Carlos Balado, profesor de OBS Business School, calcula que el repunte en los precios de cara al año que viene puede estar entre un 5% y un 6% como consecuencia de la ajustada oferta disponible y de la demanda pujante. Sin embargo, este experto asegura que la situación del mercado es bastante estable y no hay riesgo de cambios "abruptos", con subidas de precios muy exageradas, lo que hace que las decisiones de compraventa puedan ser “más meditadas y no tan impulsivas”.

“No hay perspectivas de que de aquí a 2- 3 años se tensione o se sobrecaliente el mercado, como pasó en los tiempos de burbuja inmobiliaria”, dice Balado. 

Respecto a la oferta, los especialistas destacan que es “relativamente escasa”, lo que constituye el principal problema del sector inmobiliario en la actualidad. Esto se debe a la escasa mano de obra especializada, los problemas logísticos y las dificultades en la entrega de materiales por la falta de suministro. Así lo afirma José Antonio Pérez, profesor y director de Real Estate Business School.

Balado explica que este aumento de la demanda se produce debido a la recuperación de la movilidad interior, pero también por el ahorro forzado de las familias, “que sumaría unos 100.000 millones de euros”, así como a las nuevas prioridades con respecto a las características de los hogares. Como consecuencia de la consolidación del teletrabajo, vivir en el centro de las grandes urbes ya no es el mayor reclamo, sino que prima contar con un espacio amplio en lugares cómodos, lo que también incentiva la compra de segundas viviendas.

En este sentido, los futuros propietarios buscan comprar un inmueble en la periferia de las ciudades y en los municipios de las zonas metropolitanas de las grandes ciudades, donde, además, se prevé un incremento de las promociones.

Las zonas costeras también están en auge, con un importante reclamo de inversión extranjera. Pérez destaca que España sigue siendo uno de los destinos más activos en cuanto a capital internacional. De hecho, los datos de Rightmove, un portal inmobiliario de Reino Unido, revelan que Mallorca ha sido el lugar más buscado como hogar en el extranjero por los compradores británicos este verano, seguido por la Costa del Sol e Ibiza.

Bajos tipos de interés 

Juan Carlos Higueras, analista económico y profesor de EAE Business School, apunta que “mejor ahora que nunca” si se quiere comprar una vivienda, debido a los bajos tipos de interés. El experto explica que no todos los países se están recuperando de la misma forma, por lo que el Banco Central Europeo (BCE) intentará retrasar lo máximo posible la retirada de estímulos y la subida de tipos. 

Aun así, Higueras asegura que, “probablemente” en unos meses o en un año comiencen a subir los tipos de interés como consecuencia de la inflación. La subida sería de como mucho medio punto, dice, algo que en su opinión no tendría un impacto significativo en el mercado inmobiliario.

Asimismo, destaca que ha habido un cambio “sustancial” con respecto a las condiciones de financiación de las hipotecas. Higueras señala que ahora el 80% se firma a tipo fijo y, el 20%, a tipo variable, revirtiendo la tendencia tradicional. “Las familias están optando por una hipoteca a tipo fijo porque da tranquilidad y estabilidad”, afirma, señalando que la inversión en vivienda ahora también se ve como un patrimonio refugio contra la inflación.

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En cualquier caso, a la hora de comprar una vivienda es recomendable contar con el asesoramiento que ofrece la entidad financiera, cuyos profesionales ayudarán al futuro propietario a elegir la hipoteca que mejor se adapte a sus necesidades.

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