Inversión

Las claves que explican por qué apostar por la Bolsa en 2022

Los expertos prevén unas revalorizaciones más modestas que las registradas en 2021 y hacen hincapié en la selección

Las claves que explican por qué apostar por la Bolsa en 2022
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Con 2022 llamando a la puerta los gestores empiezan a preparar sus carteras para los próximos meses. Son conscientes de que lograr unas rentabilidades como las registradas este ejercicio será una tarea complicada, pero aun así se muestran optimistas con el futuro de la renta variable, más aún cuando poco podrá esperase de la renta fija. Uno de ellos es Diego Jiménez-Albarracín, responsable del centro de inversiones de Deutsche Bank en España, que considera que con los bancos centrales emprendiendo la normalización monetaria, es de prever que alza de los rendimientos y la consiguiente caída del precio de los bonos siga su curso. En este entorno el experto cree que la Bolsa se convierte en la única opción para obtener rendimientos.

A la falta de alternativas, Jiménez-Albarracín añade que el crecimiento continuado de los beneficios debería servir de apoyo para las subidas de la Bolsa. Esta idea es compartida por la gestora de fondos BBVA que durante la presentación de estrategia para 2022 señaló a la renta variable europea como la gran apuesta para los próximos meses. El equipo de análisis de la firma prevé que la renta variable del Viejo Continente se revalorice entre un 10% y un 15%, frente al 5% que estiman para la Bolsa estadounidense. Estos ascensos estarán sustentados por las previsiones de crecimiento en la eurozona y la buena evolución de los beneficios empresariales. Joaquín García Huerga, director de estrategia global de la firma, y también de la división de banca privada del grupo, prevé que el próximo año será un ejercicio en el que el PIB de la zona euro avance un 5% y los beneficios por acción crezcan más del 10%.

Después de las fuertes revalorizaciones que han experimentado los mercados desde que se conocieron los primeros indicios sobre la efectividad de las vacunas en noviembre de 2020, los gestores consideran que la selección se hace ahora más necesaria que nunca. Ya no todo vale. Para exprimir al máximo las rentabilidades de la Bolsa, las carteras deben incluir valores fuertemente dependientes del ciclo como bancos (Lloyds) y automovilísticas (Stellantis), a firmas de perfil más defensivo como las utilities (Iberdrola) o cotizadas de crecimiento que en 2020 brillaron con luz propia (Facebook), según los gestores consultados. Esta diversificación ha de completarse con valores líderes en su sector (Soitec), que dispongan de balances saneados (Compass) y que sean capaces de trasladar el alza de los costes a los productos finales (Kering).

Pero no todo va a ser un camino de rosas. En los próximos meses los inversores seguirán pendientes de la evolución de la pandemia y de la normalización de la política monetaria, un proceso este último que como se ha podido comprobar en las últimas jornadas empieza a cobrar fuerza para contener el repunte de la inflación, que en economías como la estadounidense se sitúa en máximos de 40 años.

Aunque existen muchas dudas al respecto, los analistas consideran que lo peor del impacto económico de la pandemia ya ha pasado. Juan José Fernández Figares, director de análisis de Link Securities, cree que, aunque en las últimas jornadas el aumento de los contagios ha vuelto a encender las alertas, en 2022 la pandemia va a terminar bajo control gracias a las vacunas y a los tratamientos que se están desarrollando. El experto señala que de confirmarse que ómicron es una variante más transmisible que las anteriores pero de una sintomatología más benigna, esto podría anticipar el principio del fin. En este contexto la economía global estará en disposición a recuperar una normalidad que desde hace dos años no tiene y, apoyadas en la fuerte demanda, “las economías desarrolladas y en desarrollo recuperarían el pulso”, remarca.

Los bancos centrales empiezan a retirar la batería de medidas puestas en marcha tras el estallido de las crisis, unas iniciativas de las que los mercados se muestran muy dependientes. Aunque el proceso ya ha comenzado con mayor celeridad en unos países que en otros (el Banco de Inglaterra subió los tipos por primera vez desde 2018 y la Fed anticipa tres alzas de las tasas en 2022), Figares cree que el proceso será muy progresivo. El objetivo que persiguen las instituciones es evitar turbulencias en el mercado que pongan contra las cuerdas la recuperación. El experto señala que, aunque en las últimas semanas las tasas de inflación han generado sobresaltos, es de esperar que algunas de las tensiones en los precios generadas por los problemas en las cadenas de suministro se vayan moderando.

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