Energía

REE gana 900 millones en Reintel tras cobrar un macrodividendo en 2020

La compañía vende el 49% de su filial a KKR por 971 millones

El responsable europeo de infraestructuras de KKR, Oleg Shamovsky, junto al consejero delegado de Red Eléctrica, Roberto García.
El responsable europeo de infraestructuras de KKR, Oleg Shamovsky, junto al consejero delegado de Red Eléctrica, Roberto García.

REE puede presumir de haber hecho un negocio redondo con Reintel. La compañía que preside Beatriz Corredor exprime al máximo uno de sus activos estrella y ha acordado con KKR la venta del 49% de su filial de fibra óptica por 971 millones. Esta valoración dispara las beneficios para la empresa del Ibex, que se embolsará en torno a los 900 millones en plusvalías. Estas se suman a los 209 millones que cobró en dividendos en 2020, de los cuales 156 millones corresponden a un pago extraordinario, que se embolsó meses antes de activar la venta.

Todo apunta a que la operación de Reintel sea un antes y un después en el mercado español de private equity. En primer lugar por el prurito del activo, una de las joyas de la corona de la empresa pública. Gestiona la red de fibra oscura que transcurre de forma paralela a las redes eléctricas y a las vías de ferrocarril, en virtud en este último caso de un contrato con Adif, firmado en 2014 y con una duración de 20 años. Y en un mercado extremadamente consolidado en España, repartido fundamentalmente entre tres operadores: Telefónica, Lyntia y la propia Reintel.

Pero, por otro lado, la transacción de Red Eléctrica será recordada por lo lucrativo que ha sido para la empresa pública. KKR ha conseguido hacerse con una minoría de esta sociedad al descolgarse con una oferta que ha batido al resto de postores. A la última fase llegó junto a la aseguradora holandesa PGGM y el fondo francés Vauban, mientras que por el camino se quedaron una decena de inversores.

El fondo estadounidense pagará 971 millones por el 49% de la compañía, deuda incluida. Esto valora el 100% de la sociedad, que explota una red de más 52.000 kilómetros, en 2.300 millones de euros. Este valor supone multiplicar por 22,1 veces la cifra de ebitda prevista para cerrar 2021, de 104 millones. De acuerdo a las cuentas anuales de REE, la compañía ganó 60,01 millones en el pasado ejercicio con un beneficio de explotación de 80,5 millones. Esto supone que las ganancias prácticamente se han duplicado en un año.

La elevada oferta de KKR contrasta con los 74,41 millones a los que valoraba Red Eléctrica su filial, según sus cuentas anuales. Esto dispara las plusvalías obtenidas por la eléctrica española a los 900 millones. Esta cifra, sin embargo, tiene truco. La realidad es que el dinero que se ha embolsado Red Eléctrica en los últimos tiempos por su red de fibra es superior.

En 2020, Red Eléctrica se embolsó un total de 209,48 millones en dividendos procedentes de esta filial. Apenas unos meses antes de contratar a Barclays y UBS para que pusiesen en venta una minoría de esta red de fibra, REE, único accionista de Reintel en ese momento, decidió hacerse con buena parte del capital de esta filial. De acuerdo a las últimas cuentas anuales de Reintel, el pasado 22 de diciembre acordó cobrar un dividendo extraordinario de 156,8 millones de euros, que redujo a la mínima expresión el capital de la filial: de 102,37 millones a apenas mil euros. A este pago se le suma otro ordinario, por 54,14 millones, que supone la distribución de los beneficios generados en ese ejercicio.

Plan estratégico

La compañía, con esta operación, pone en marcha el plan estratégico que presentó al mercado el pasado mes de febrero. En esa hoja de ruta, a cumplir antes de 2025, la empresa contemplaba la venta de participaciones minoritarias en algunos de sus negocios. Tras la operación con Reintel, todos los ojos miran ahora hacia Hispasat, donde la propia Red Eléctrica ha declarado que abre la puerta a incorporar un socio tecnológico tras haber adquirido la compañía de satélites a Abertis en 2019.

El objetivo de Red Elétrica es potenciar durante los próximos años las inversiones en transición energética. La compañía prevé dedicar a ello por completo los 971 millones obtenidos con la operación. Sus planes pasan también por sacrificar el dividendo en favor de la inversión. En el plan estratégico planteaban una reducción de este pago de un euro por acción a 80 céntimos, al tiempo que planea dedicar 4.400 millones a la inversión durante los próximos cuatro años.

Normas
Entra en El País para participar