KKR aún puede encontrar joyas bajo el naufragio de Telecom Italia

Dividir y vender partes del grupo no sería fácil, pero la recompensa potencial parece merecer el riesgo

Torre de TIM en Milán.
Torre de TIM en Milán. REUTERS

A Telecom Italia (TIM) le vendría bien dividirse. KKR ofrece por ella 10.800 millones de euros: unos 33.000 millones incluyendo la deuda neta. Es una suma enorme, pero el valor combinado de los diversos elementos ocultos bajo cubierta puede valer mucho más.

De momento, el acercamiento de 0,505 euros por acción que KKR hizo en noviembre sigue siendo amistoso e informal. Para consolidar su interés, el fondo quiere tener acceso a los libros, una cautela comprensible dado que la teleco emitió el miércoles su tercer profit warning en un año. Pero incluso si el consejo dice que no y empuja a KKR a una posición más hostil, debería de tener suficiente confianza en la operación.

Para empezar, están las participaciones en la firma de torres cotizada Inwit y su filial TIM Brasil, por valor de 1.600 millones y 3.600 millones respectivamente. KKR ya posee el 37,5% de FiberCop, la red de última milla de TIM en la que entró en 2020. Si se pone toda la red de telefonía fija del grupo, que genera un ebitda anual estimado de 1.800 millones, en el mismo múltiplo de 8,5 veces, valdría unos 15.000 millones.

También está el incipiente negocio de la nube de TIM, Noovle, que podría valer unos 4.000 millones si se valora en línea con OVH, cotizada en París. Y la unidad de cable submarino Sparkle valdría 1.500 millones si se compara con su rival local Prysmian. Todo sumado, la división de servicios telefónicos vale poco más de 7.000 millones, un valor improbablemente bajo de 2,5 veces su ebitda estimado, incluso teniendo en cuenta los vientos en contra de su asociación para emitir fútbol con DAZN.

Un múltiplo más razonable es de unas 4,5 veces, elevando el valor del grupo a casi 38.000 millones. Tras deducir la deuda neta y el valor de las participaciones de KKR y de otro minoritario en FiberCop, las acciones valdrían unos 13.300 millones, casi un cuarto más que la oferta actual. Por supuesto, la venta de las distintas partes sería un ejercicio complicado. El Gobierno italiano considera estratégicas sus redes de telefonía y datos. Y los sindicatos pueden dar largas. Pero la recompensa potencial parece merecer el riesgo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías