Informe 2022

Los fondos activistas pondrán el foco en cotizadas británicas y casi ignorarán a las españolas

Un estudio de Alvarez & Marsal augura una "época dorada" para el activismo inversor, con 148 empresas europeas en la diana

Interior de la Bolsa de Madrid
Interior de la Bolsa de Madrid Efe

El mercado bursátil que queda tras la pandemia y tras eventos como el Brexit se ha convertido en el caldo de cultivo propicio para el auge de los inversores activistas, aquellos que hacen valer su peso en el accionariado de una cotizada para exigir estrategias que mejoren la rentabilidad de la compañía o sus políticas de sostenibilidad.

Un estudio que ha publicado hoy la consultora Alvarez &Marsal augura una “época dorada” para el activismo inversor en Europa y apunta que hay un total de 148 empresas europeas en el disparadero de esos accionistas más exigentes, una cifra que ha aumentado el 10% desde el anterior análisis, de abril de este año.

El estudio analiza un total de 1.598 empresas con una capitalización bursátil de al menos 200 millones de dólares y concluye que la mayoría de cotizadas que van a sufrir la presión de los inversores activistas en el próximo año son de Reino Unido, un 36% del total de las empresas identificadas. Este fenómeno tiene mucho que ver con que esas empresas podrán ser el foco de ofertas de compra por parte del capital riesgo, lo que ofrecerá la oportunidad de influir y presionar para una mejora. “El interés continuado de los activistas en el Reino Unido se debe en parte a los bajos ratios PER, que ofrecen oportunidades a los adquirentes y a los activistas para hacer oír sus opiniones sobre los precios que se ofrecen”, explica la consultora.

Por detrás de las empresas británicas, aparecen las alemanas como las más expuestas a la intervención de los fondos activistas y es en el mercado alemán donde más crece el número de empresas en riesgo en este sentido, desde las 22 de abril a las 27 en la actualidad.

En el polo opuesto a Reino Unido en cuanto al activismo inversor aparece España, donde el estudio de Alvarez & Marsal solo identifica a tres cotizadas con riesgo de ser el objetivo de las exigencias de grupos de accionistas.

La escasa presencia de empresas españolas en el posible foco de los fondos activistas coincide con el menor tamaño del mercado bursátil de España y con una tendencia por la que este tipo de accionistas se centra cada vez más en menos objetivos aunque más grandes. Los objetivos previstos para un plazo de entre un año y año y medio tienen una mayor capitalización de mercado media (20.200 millones de euros) en comparación con 2020 (12.300 millones) o 2021 hasta la fecha (16.900 millones), según el análisis de Alvarez & Marsal.

Aun así, en la consultora puntualizan que su análisis también sugiere que los sectores sanitario, industrial y de la comunicación pueden ser los que más atraigan su atención. “El éxito de las campañas medioambientales contra Exxon en EE UU y la reciente campaña contra Royal Dutch Shell también puede animar a los activistas del sector energético”, añaden.

La búsqueda de rentabilidad y de una estructura de capital más eficiente son las principales motivaciones de los fondos activistas, junto también a las demandas medioambientales y sociales. Según señala el informe, las empresas con puntuaciones ambientales y sociales más bajas siguen siendo más propensas a ser objetivo de los activistas.

Por sectores, en el que se esperan las mayores reivindicaciones es en el de consumo, seguido del sanitario. En los últimos años, los activistas han evitado tradicionalmente los minoristas retail debido a sus graves problemas estructurales, pero ahora se prevé que sean una opción cada vez más viable”, señala el informe

 

 

 

 

 

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