La operación estadounidense de Saint-Gobain cimentará su envidia de Sika

Desde 2016, cuando se defendía de los avances de Saint-Gobain, el grupo suizo ha crecido hasta triplicar su valor de mercado.

La operación estadounidense de Saint-Gobain cimentará su envidia de Sika

Si la imitación es la forma más sincera de adulación, el jefe de Sika, Thomas Hasler, estará doblemente satisfecho. Su archienemigo francés Saint-Gobain, que hace cinco años trató de comprar el grupo suizo, con una facturación anual de 56.000 millones de dólares, y fracasó en el intento, está siguiendo el ejemplo de Hasler para reducir las emisiones de dióxido de carbono con la adquisición del grupo químico estadounidense GCP Applied Technologies a cambio de 2.300 millones de dólares. Que lo haga en condiciones menos favorables solo puede aumentar su satisfacción.

Esto no quiere decir que Benoit Bazin, consejer delegado de Saint-Gobain, con una facturación de 34.000 millones de dólares, se esté equivocando. GCP aumentará sus ventas anuales en un tercio, hasta aproximadamente 4.000 millones de euros. GCP también ayuda a Bazin a bruñir sus credenciales ecológicas.

La pega es que Hasler realizó una operación muy similar el mes pasado con la adquisición de la antigua unidad de productos químicos para la construcción de BASF a cambio de 6.000 millones de dólares. Y además de causar un mayor impacto climático, parece haberse llevado un trato ligeramente mejor.

Bazin calcula que la operación generará 72 millones de dólares en sinergias anuales. Sumado a los 119 millones de dólares de beneficios operativos de GCP el año que viene, la transacción ofrece un rendimiento del 6,8% sobre la inversión. Los académicos de NYU Stern estiman que el coste de capital del sector de los productos químicos especializados es de tan solo el 5%, de ahí que las acciones de Saint-Gobain subieran ayer. Sin embargo, en términos relativos es la segunda mejor opción. Tras deducir una cantidad similar de impuestos, el ahorro y el beneficio operativo de la nueva unidad alemana de Hasler ofrecerán una rentabilidad más atractiva del 7,5%, según Breakingviews.

Desde 2016, cuando se defendía de los avances de Saint-Gobain, Sika ha crecido hasta triplicar su valor de mercado. En el mismo período, las acciones de Saint-Gobain apenas han subido una cuarta parte. A este paso, el cazador se convertirá en la presa.