La falta de suministros explica hasta seis de cada 10 euros de la subida de los precios industriales

Un informe del Banco de España alerta sobre el problema de desabastecimiento en la eurozona

Trabajadores en la fábrica de Seat en Martorell (Barcelona).
Trabajadores en la fábrica de Seat en Martorell (Barcelona). GETTY

El impacto económico de la falta de suministros es mayúsculo, en concreto, es responsable de hasta el 60% del repunte de los precios industriales experimentado en este año en la eurozona. Así lo refleja un informe publicado este miércoles por el Banco de España, en el que explica que el impacto de las perturbaciones de oferta -cambios repentinos de las condiciones de costes de productividad- ha sido especialmente significativo en aquellas ramas de la economía en las que al menos un 50% de las empresas reportan escasez de material y/o de equipos. El sector automotriz es el ejemplo más claro: nueve de cada diez empresas han admitido problemas de abastecimiento, lo que según el supervisor bancario, explica alrededor de tres cuartas partes de la evolución de su actividad y de sus precios.

El análisis pormenorizado de los datos muestran que no todos los sectores económicos se están viendo afectados por igual. De hecho, la institución estima que hay casos en los que la falta de suministros sólo es responsable del 10% de la subida de los precios industriales. Pero estas ramas empresariales apenas cubren el 35% del valor añadido bruto de las manufacturas (VAB), mientras que aquellas que sufren los embates de los cuellos de botella representan el 65%.

La dificultad para conseguir suministros se da en un contexto de fortaleza de la demanda, lo que ha presionado al alza tanto los precios como la producción. Así, el Banco de España recuerda que la rápida reactivación del comercio mundial tras el confinamiento por el Covid, ha provocado una fuerte congestión de las vías de transporte marítimo, que ha redundado en aumentos significativos de los costes de transporte. Pero hay algo más: las disrupciones en las cadenas de suministro global también han supuesto el alargamiento de los tiempos de entrega de los proveedores y un aumento de los precios manufactureros y de importación que a su vez se están trasladando al consumidor. En el caso español, la inflación volvió a batir récord en noviembre al situarse en un 5,6% interanual, según datos publicados esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es la mayor alza desde septiembre de 1992 y tiene como protagonistas a los carburantes y los alimentos.

La crisis energética que azota a Europa desde inicios de año ha supuesto otra notable presión al alza sobre los precios industriales, que en octubre subieron un 6,1% en relación al mes anterior. Ha sido, hasta el momento, la mayor subida mensual en toda la serie histórica. A ello se suma un repunte del 31,9% en tasa interanual, más de ocho puntos por encima de la de septiembre y un crecimiento récord en 45 años. En total, España lleva diez meses consecutivos de aumentos interanuales en los precios industriales.

El incremento en los precios afecta también a la eurozona, que en septiembre marcó una subida récord al dispararse un 16% respecto al mismo mes del año anterior; el mayor dato de toda la serie histórica, según Eurostat. A su vez el Banco de España explica estos repuntes como consecuencia de los “shocks de demanda asociados tanto a la reactivación de la economía, como a las nuevas necesidades surgidas a raíz de la pandemia, por ejemplo, en el ámbito de la digitalización”.

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