El nuevo presidente de UBS cumple más requisitos que el de Deutsche

Colm Kelleher tiene el currículum idóneo para la mayor gestora de patrimonios del mundo

El nuevo presidente de UBS cumple más requisitos que el de Deutsche

La globalización está muy presente en los consejos de administración de los bancos de inversión europeos. UBS y Deutsche Bank han nombrado a un irlandés y a un holandés como sus respectivos nuevos presidentes. La elección del banco suizo, Colm Kelleher, que antes presidió Morgan Stanley, cumple más requisitos que la elección del banco alemán, Alexander Wynaendts, anteriormente jefe de la aseguradora Aegon.

Kelleher tiene el currículum idóneo para la mayor gestora de patrimonios del mundo. Desempeñó un papel esencial en el giro estratégico de la empresa de Wall Street hacia ese negocio tras la crisis de 2008. Su última función consistió en conseguir que la banca privada y los promotores de negocios trabajasen juntos, una tarea clave para UBS. Hacerlo mejor podría reducir la diferencia de valoración del banco de 60.000 millones de dólares con Morgan Stanley, valorado en 2,4 veces su valor contable tangible a futuro, un múltiplo que duplica holgadamente el de UBS.

Wynaendts es una opción menos clara para Deutsche. El último trabajo bancario del holandés se terminó en 1997. Es cierto que está en el consejo de Citigroup desde 2019, y las aseguradoras son contrapartes importantes para los operadores de renta fija, uno de los negocios más importantes del grupo alemán. Aun así, Wynaendts será un recién llegado al círculo financiero alemán. Además, el mercado nacional de Deutsche es más importante, ya que el año pasado aportó casi el doble de ingresos que los mercados americanos. Una de las cuestiones clave a las que se enfrenta Deutsche es la de reactivar la fusión con el banco estatal Commerzbank. El probable próximo canciller del país, Olaf Scholz, estuvo muy implicado en el último intento. El consejero delegado de Deutsche, Christian Sewing, y el vicepresidente Norbert Winkeljohann tendrán que ocuparse del engorro de las relaciones con el Gobierno.

Uno de los motivos para la elección de Wynaendts fue su experiencia en fusiones y adquisiciones en Aegon, que compró y vendió empresas durante su mandato. Le espera una curva de aprendizaje muy pronunciada en Fráncfort.