Bonos de alto voltaje

La deuda basura de China se hunde a mínimos de 2015 por la crisis de Evergrande

Su rentabilidad se dispara un 40% desde mediados de octubre

Evergrande pulsa en la foto

Evergrande despejó ayer un nuevo balón al pagar in extremis un cupón de una de sus emisiones de deuda en dólares. El que fuera el segundo mayor gigante inmobiliario chino ha logrado, por ahora, cumplir con los pagos de los vencimientos de la deuda emitida en dólares (off shore, en la jerga), evitando así entrar en quiebra. La empresa, que afrontaba ayer el vencimiento de una emisión de 148,1 millones de dólares al finalizar el periodo de gracia de 30 días, esquiva su entrada en concurso por segunda vez. Ya el pasado mes de octubre lo evitó al abonar 83,5 millones de dólares (72 millones de euros) correspondientes a los intereses de un bono con vencimiento el pasado 23 de septiembre.

La situación del monstruo inmobiliario del gigante asiático ha provocado que el precio de los bonos por debajo del rating de inversión (BBB-, según Standard & Poor's y Fitch, y Baa3, según Bloomberg) se hunda un 30% desde sus máximos anuales a mínimos desde 2015, según Bloomberg. Ese año saltaron todas las alarmas ante los síntomas de debilidad de la economía china en plena transformación de su modelo de crecimiento, obligando al Banco Popular de China a devaluar el yuan, lo que provocó fuertes pérdidas en la Bolsa china y contagió a los mercados de todo el mundo.

En cambio, su rentabilidad, que discurre de forma inversamente proporcional al precio, sube un 40% desde mediados de octubre.

Álvaro Cabeza, Country Head de UBS AM Iberia, explica que "el mercado chino de high yield, dominado por los promotores inmobiliarios, representa la mitad del mercado asiático de high yield (en términos de composición del índice). Como resultado de las medidas reguladoras en el sector, los diferenciales tanto en China como en Asia de high yield, están cerca o se encuentran en los máximos históricos", frente a Estados Unidos o Europa, "donde los diferenciales están en mínimos históricos".

La compañía, que cuenta con un pasivo de 300.000 millones de dólares, unos 260.000 millones de euros, disparó las alertas este verano, ante la caída de sus ingresos y la evolución de sus negocios inmobiliarios, lo que provocó que las agencias de rating se lanzaran a ejecutar rebajas de rating. De esa cuantía, solo 19.000 millones corresponden a bonos emitidos en los mercados internacional y el próximo año afronta vencimientos por seis millones de dólares.

En lo que va de año, las acciones de la promotora china, que cotizan en la Bolsa de Hong Kong, sufren un desplome del 83% y lastran al resto del sector promotor.

Evergrande no es la única inmobiliaria china que está teniendo dificultades para pagar el vencimiento de sus emisiones de deuda. Fantasia Holding no pudo evitar el impago en octubre de una emisión de 206 millones de dólares, y Kaisin, de mucho menor tamaño, ha reconocido problemas de liquidez, lo que ha afectado a la rentabilidad de los bonos de otras promotoras, como Country Garden –la más grande por ventas del país–, China Vanke, mientras que la promotora más grande del país, Shimao Group Holding ha perdido el grado de inversión que le mantenía la agencia Standard & Poor's. Y ello, a pesar de que se espera que el Gobierno chino suavice a partir de ahora los controles para la emisión de bonos en divisa local impuestos al sector y este mejore al acceso a la financiación. Las diez mayores promotoras chinas acumulan pasivos que ascienden a 1,65 billones de dólares.

El mercado ya ha puesto en precio esta situación y según explican Paul Gurzal, responsable de Crédito, y Akram Gharbi, responsable de Crédito High Yield, de La Française AM, ya descuenta una tasa de impago del 15,5% para el high yield chino y del 12% para el asiático, respectivamente en los próximos 12 meses.

Otros cinco años más de Xi Jinping al frente de China

Cónclave. El Sexto Pleno del 19º Comité Central del Partido Comunista de China está reunido esta semana para allanar el camino a que el presidente de China, Xi Jinping, revalide su mandato en 2022 y cumpla su tercera legislatura al frente del país. Una decisión que permitirá, según Christoph Siepmann, economista senior de Generali Investments, que se garantice “la aplicación sin problemas del programa de reformas de Pekín”.

Prosperidad común. Según el experto de Generali, “China aspira a convertirse en un país de renta alta en 2035. Las medidas de endurecimiento normativo, la prosperidad común y las políticas de desapalancamiento sirven en última instancia a este propósito. Sin embargo, el país también ha sufrido cierto dolor cíclico, que se sumó a los vientos en contra de los confinamientos provocados por la Covid-19, los cortes de energía y el aumento de los precios de las materias primas”.

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