Aerolíneas

El éxito del tráfico aéreo tras el récord de oferta invernal dependerá de las ‘low cost

Ryanair, Wizz Air y Jet2, entre las que más han afinado sus estimaciones; Easyjet e Iberia esperan crecimiento a corto plazo

Vista de un panel de información en Madrid-Barajas.
Vista de un panel de información en Madrid-Barajas.

Dos previsiones desveladas recientemente, las de vuelos y asientos programados por las aerolíneas hacia y desde España, invitan al optimismo para la que, a priori, iba a ser una dura temporada de invierno en el sector aéreo.

El éxito de la campaña de vacunación, y el consiguiente levantamiento de gran parte de las restricciones a este modo de transporte, han hecho que las compañías aéreas hayan estimado 639.000 operaciones entre el 1 de noviembre y el 31 de marzo, lo que supone un aumento del 2,3% respecto a la temporada invernal de 2019-2020. Esta última estuvo ya impactada en su recta final por el estallido de la pandemia.

Aena dice haber recibido reservas de capacidad por un total de 108,8 millones de asientos, lo que se traduce en un alza del 4,2% frente a lo que fue previsto en el arranque de la temporada de invierno de 2019. La oferta de asientos en el mercado doméstico sube un 9%, con más de 41 millones de plazas, mientras que en el internacional el avance es del 1% en comparación con 2019, con 67,4 millones de asientos.

SAS está ocupando parte de la oferta abandonada por Norwegian

En los habituales contactos entre Aena y las aerolíneas para acercarse lo más posible a cuál será el panorama de tráfico, son las firmas de bajo coste las que parecen haber afinado más en sus estimaciones. La norma europea sobre los slots (permisos de despegue y aterrizaje) deja margen a las aerolíneas, en la presente temporada de invierno, para suspender hasta el 50% de sus slots sin que se vean afectados los derechos sobre esas reservas en aeropuertos con franjas horarias congestionadas. Una situación que hace que numerosas compañías tiren muy al alza sus previsiones de producción, según distintas fuentes consultadas. Entre estas últimas estarían las firmas asiáticas, con incertidumbre aún sobre sus conexiones con Europa.

La esperanza de un invierno de recuperación se cimientan en la producción programada por Ryanair, Wizz Air o Jet2, entre las que se espera escaso índice de incumplimientos. También ayudarán el impulso que ha tomado Transavia, referencia low cost del grupo Air France-KLM, o la escandinava SAS, que está absorbiendo parte de la actividad que ha abandonado la noruega Norwegian, hasta la crisis uno de los principales alimentadores de turistas en los aeropuertos españoles.

Más oferta

El buen rendimiento de Iberia el pasado verano, logrando un margen del 2,5%, sumado a la apertura del corredor del Atlántico Norte, son indicios de reac­tivación. La compañía de IAG tiene los aviones con destino a EE UU cargados al 100% al menos hasta final de año, según ha confirmado su presidente Javier Sánchez-Prieto. Si su compañera de holding Vueling puede verse afectada por la estacionalidad este invierno, Iberia se ha marcado el desafío de obtener margen positivo también en el cuarto trimestre. La aerolínea confía en una vuelta gradual del viajero de negocios, clave en los meses de menor demanda.

Transavia, de Air France-KLM, está entre las de mayor crecimiento en plena crisis

Easyjet, otra de las habituales en el ranking de principales clientes de Aena, ha sumado 76.000 asientos para este invierno sobre la programación inicialmente fijada, en vuelos hacia y desde España. Aquí opera en una decena de aeropuertos.

Los mayores refuerzos de la aerolínea naranja se producen en las rutas con Reino Unido, con cuatro de cada diez asientos añadidos. Estos fortalecen las conexiones entre Mánchester, Londres (Gatwick y Luton), Bristol y Glasgow con los aeropuertos de Tenerife Sur, Lanzarote, Gran Canaria, Fuerteventura, Alicante y Menorca. También crece la capacidad ofertada en rutas con Italia (16.800 asientos extra), Alemania (15.000 plazas más), Francia (6.500 más), países del centro y norte de Europa y Portugal.

En los nueve primeros meses del año el nivel de recuperación de vuelos en la red de Aena fue del 51%, cuota que baja al 36% en el caso de los viajeros que pasaron por sus terminales. El factor de ocupación de los aviones entre enero y septiembre fue del 68%, unos tres puntos mejor que en el mismo periodo de 2020, pero casi 20 puntos por debajo de 2019. Lo que viene, podría no ser tan malo como se temía.

Normas
Entra en El País para participar