Christian Staub: “En un año habrá fondos de criptomonedas para todos los públicos”

Director general para Europa de Fidelity International

Director general para Europa de Fidelity International.
Director general para Europa de Fidelity International.

Fidelity International es la gestora de activos controlada por la familia Johnson –dueña también de Fidelity Investments– para operar fuera de Estados Unidos. La firma administra activos por un volumen de 787.000 millones de dólares (681.000 millones de euros). Su principal negocio está en Europa, una división dirigida por Christian Staub (Zúrich, 1971), aunque cada vez crece más el mercado asiático. El directivo explica la fuerte apuesta del grupo por los activos sostenibles, los digitales y los fondos cotizados.

¿Cuál es la relación entre Fide­lity International y el grupo estadounidense Fidelity Investments?

Somos dos compañías independientes, con diferentes directivos y consejos. Es verdad que la familia Johnson es el mayor propietario de ambas firmas y que Abigail Johnson es la presidenta de las dos. Fidelity International está enfocada en el negocio de fuera de EE UU y Fidelity Investments, en el negocio local. La empresa estadounidense es una de las mayores del mundo, con 11 billones de dólares en activos bajo administración, de los que 3,9 billones son activos bajo gestión en fondos. Nosotros somos más pequeños, pero aun así gestionamos activos por más de 700.000 millones de dólares.

Usted ha trabajado en BlackRock, Pimco, UBS... ¿Qué es diferente en Fidelity?

Es una organización muy especial. En primer lugar, porque es una de las pocas grandes instituciones financieras que está controlada por una familia. Esto nos da algunas ventajas, como tener una clara orientación al largo plazo. Por ejemplo, se han hecho inversiones muy fuertes en China, sin la presión de tener que lograr retornos muy pronto. Además, Fidelity no solo presta servicios a otras firmas, como aseguradoras o bancos, sino que también damos servicio directamente a pequeños clientes, lo que nos hace conocer mejor sus necesidades.

¿Se nota en algo que haya una mujer al frente de la firma?

Yo tengo dos jefas, Anne Richards, la consejera delegada, y Abigail Johnson, la presidenta. Creo que eso demuestra que Fidelity es una firma progresista, donde hay igualdad de oportunidades, con independencia del género o la orientación sexual. La meritocracia y la diversidad es algo muy importante para nosotros. Creo que, al final, el hecho de que haya dos mujeres como jefas no es importante en sí mismo. Lo importante es saber lidiar con clientes, innovar y operar bien como compañía

¿Cómo están gestionando el auge de la inversión sostenible?

Esta corriente empezó a tomar fuerza con la cumbre del clima de París, en 2015. Allí se alcanzaron importantes pactos para tomar medidas que retrasaran el calentamiento global. Los reguladores, especialmente en Europa, han avanzado mucho en la definición de qué son las inversiones sostenibles. Ahora tenemos que categorizar mejor el enfoque sostenible de cada uno de los fondos. En Fidelity tenemos más de 40 fondos con la máxima categoría en materia de sostenibilidad, y tenemos muchos otros en creación con ese enfoque.

Esos nuevos fondos verdes, ¿no se parecen demasiado a los fondos convencionales?

El gran desafío como industria y como sociedad es que sabemos que tenemos que evolucionar hacia un entorno de cero emisiones de carbono para frenar el cambio climático. Aún estamos lejos. En España, por ejemplo, el 40% de la electricidad se produce con centrales de combustión de gas natural, y de carbón. Nuestra filosofía es que para contribuir hacia esta enorme transición es tan importante invertir en compañías que contaminaban mucho y que ahora están haciendo una gran apuesta por la descarbonización, como invertir en empresas de energías renovables. Queremos ayudar a las compañías a hacer la transición.

¿Les preocupa la inflación?

Creo que las últimas alzas de precio son un tanto especiales, provocadas por un repunte de la demanda tras la pandemia, muy sostenida por programas fiscales expansivos, junto a un shock de oferta, que ha hecho que falten muchos componentes y que haya cuellos de botella en las cadenas de producción. Creemos que parte de esto va a ser temporal. Por ejemplo, la escasez de chips parece que ya se está corrigiendo. Pero habrá efectos más permanentes que tienen que ver con los fuertes estímulos monetarios, que hace que haya mucho dinero en el sistema, mucho dinero buscando inversiones. Esto genera muchos proyectos y que empiecen a impulsarse los salarios al alza. Los precios sí que van a subir más de lo que hemos visto en la última década, pero no tanto como ahora mismo.

Fidelity está cada vez más interesada en los criptoactivos...

Sí, nos interesan mucho los activos digitales. Ofrecemos ya a nuestros clientes un servicio de almacenamiento y custodia. En este negocio es fundamental proteger los códigos para garantizar el acceso a las monedas digitales. Creemos que se está creando un potente ecosistema financiero alrededor de la tecnología de las cadenas de bloques, blockchain. No son solo las criptomonedas, también los mercados de negociación descentralizados y los contratos inteligentes.

¿Cuándo veremos fondos que inviertan en bitcóins?

Ya se ha aprobado en Estados Unidos un fondo que invierte en contratos de futuros sobre bitcóins. En Europa llegarán pronto. Ya hay algunos fondos de cobertura. En 12 meses habrá fondos de criptomonedas para todos los públicos.

¿Cómo está funcionando el negocio de fondos cotizados, o ETF?

Se trata de uno de los productos que más ha crecido en la industria en las últimas décadas. Es un vehículo que es fácil de negociar y comprender y con comisiones muy bajas. Ha permitido la democratización de la inversión colectiva. Fidelity ha entrado tarde a este mercado y no ofrecemos todo tipo de ETF, pero sí estamos especializándonos en fondos cotizados en sostenibilidad y otras temáticas específicas. Y es un área que está creciendo muchísimo.

¿Los fondos de megatendencias son una moda?

Son una innovación financiera que tiene todo el sentido para poder tener exposición a tendencias que van a moldear nuestra sociedad, igual que hace 30 años fue interesante tener fondos regionales para poder aprovechar el crecimiento de las economías emergentes. La próxima evolución pasa por incluir en las carteras más fondos alternativos y también activos digitales, no necesariamente criptomonedas. Ya veremos si los fondos temáticos siguen existiendo en 20 años. Es probable que no tal y como ahora los concebimos.

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