Infraestructuras

ACS y OHLA se llevan un proyecto ferroviario de 2.250 millones en Estados Unidos

Finalizarán las obras del tren ligero Purple Line, en el entorno de Washington

Trabajos en uno de los tramos de la plataforma del tren ligero de Maryland.
Trabajos en uno de los tramos de la plataforma del tren ligero de Maryland.

Dos de las mayores referencias de la construcción española en EE UU, ACS y OHLA, van a reforzar su cartera en ese destino estratégico con un proyecto conjunto de 2.600 millones de dólares (2.250 millones de euros). Su consorcio, MTS, se ha alzado con la mejor oferta para entrar como constructoras en uno de los mayores contratos de colaboración público-privada en ejecución en ese país, el del tren ligero de Maryland, conocido como Purple Line. Se trata del primer ferrocarril que salió a licitación en EE UU bajo el modelo concesional.

El contrato fue firmado en junio de 2016 por 5.600 millones de dólares (4.840 millones de euros), desde un presupuesto base de 6.200 millones de dólares que incluye el mantenimiento durante 30 años. Pero la ejecución de la infraestructura fue acumulando problemas, como un sobrecoste de 800 millones de dólares, y en noviembre del año pasado salió la adjudicataria Fluor.

Los fondos Meridiam y Star America permanecen como socios financieros en el consorcio Purple Line Transit Partners (PLTP) y van a contar con el tándem Dragados-OHL para acabar la obra. El trazado cuenta con un pequeño tramo de vía instalado, que está siendo utilizado como área de pruebas y cuya apertura se produjo en julio de 2019. Los trabajos avanzaban al 15% de grado de ejecución.

El proyecto, del que salió Fluor por sobrecostes, tiene 26 kilómetros de vía y 21 estaciones

Las competidoras de ACS y OHL han sido Halmar, que acabó saliendo de la pugna, y el equipo formado por las también locales Tutor Perini y Lunda. Todo el proceso ha sido supervisado por el Departamento de Transportes de Maryland.

La iniciativa, que cuenta ya con la reubicación de líneas eléctricas, de agua o carreteras, se basa en un trazado de 26,1 kilómetros de vía y 21 estaciones entre Bethesda y New Carrollton, ambas localidades cercanas a la ciudad de Washington.

El inicio de los trabajos se produjo en 2017, una vez que fueron superadas distintas reclamaciones relacionadas con el impacto ambiental. Hasta 875 millones de financiación son aportados por el Departamento de Transporte de EE UU, más 313 millones de dólares en bonos emitidos por la estatal Maryland Economic Development Corporation.

El consorcio español se ha impuesto al local de Tutor Perini y Lunda

Maryland es uno de los Estados más activos en la promoción de grandes concesiones. Además de este proyecto, ha fallado recientemente el macroconcurso para la construcción y explotación de carriles de peaje en las autopistas I495 e I270, ambas en las cercanías de Washington. Y tiene una elevada apuesta por la energía eólica marina junto a Carolina del Norte y Virginia.

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