Distribución

El Corte Inglés ensancha su “ecosistema de servicios” para impulsar el negocio hasta 2026

El acuerdo con Mutua es el “punto de inflexión” de su plan estratégico a cinco años

Marta Álvarez, presidenta de El Corte Inglés, y Víctor del Pozo, consejero delegado.
Marta Álvarez, presidenta de El Corte Inglés, y Víctor del Pozo, consejero delegado.

El Corte Inglés dio el pasado mes de julio un paso decisivo en la concepción de su negocio para los próximos cinco años. Después de un año crítico por el impacto que tuvo en su actividad comercial la crisis de la pandemia, el grupo de distribución aprobó un plan estratégico hasta 2026 con ambiciosos objetivos y una idea de transformación que resumió su presidenta, Marta Álvarez, ante los accionistas: “Convertirnos en un auténtico ecosistema de servicios orientado a facilitar, de forma integral, la vida de nuestros clientes. Un modelo de negocio que ofrecerá más prestaciones, que aportará más valor y ayudará al crecimiento del grupo”.

El acuerdo con Mutua Madrileña anunciado la semana pasada, por la que esta toma el 50% del negocio asegurador del grupo, pone ya a El Corte Inglés en el camino para la consecución de sus objetivos estratégicos a cinco años. Por un lado, el de la solidez financiera, con un accionista “estable, institucional y español”, como subrayan desde el grupo, al tomar Mutua el 8% del capital por 555 millones; y al dedicar a reducción de deuda buena parte de los fondos recibidos por la venta de las dos filiales aseguradoras, por otros 550 millones.

Y por el otro, el del desarrollo de los negocios ya existentes y la entrada en nuevos, sumando un socio industrial de referencia en el área asegurador, un negocio que ha mostrado una gran resistencia durante la pandemia y que, como reconocen fuentes cercanas al grupo, necesitaba de un impulso en forma de alianza para acelerar su crecimiento.

El plan hasta 2026 fija, como principales objetivos, alcanzar un ebitda de 1.700 millones o reducir un 60% la deuda del grupo. Un camino común para ambos es el del impulso de los ingresos, y por extendido la generación de caja. Y es ahí donde entra la idea del “ecosistema de servicios”.
Desde el grupo se confía en que los negocios alternativos a la actividad retail supongan un peso relevante en la generación de ingresos. Las actividades de seguros, viajes, informática y el resto de las no relacionadas con el retail llegaron a suponer el 20% de su facturación, antes, por ejemplo, de la venta de Informática El Corte Inglés.

Ahora la estrategia es que todos estos negocios alternativos pivoten sobre la actividad principal, la del retail, que seguirá siendo la generadora principal de ingresos y la gran arma para la captación de clientes. “Si no están relacionados con la actividad principal, no tendrán razón de ser. El retail es el que genera que el cliente entre en los centros, en la web, la circulación de personas... Deben formar parte de esa ecuación”, explican fuentes del grupo.

Este ha identificado los ámbitos de actividad que puede potenciar llevando la batuta por su experiencia en ellos: uno es la alimentación, con el ejemplo de la compra de Sánchez Romero; los viajes, en los que se ha aliado con Logitravel, pero donde mantiene la mayoría accionarial; o la logística, la seguridad o los servicios integrales a través de Sicor, tras la compra de Mega 2 en verano del año pasado. También potencia internamente el negocio inmobiliario y de reformas a través de El Corte Inglés Real State, un departamento dentro de la compañía.

Reindustrialización

En el otro lado están los negocios que pueden alcanzar nuevas cotas a través de las alianzas, como el caso de los seguros, o los de algunas de sus nuevas iniciativas, como la operadora móvil Sweno, impulsada de la mano de MásMóvil; o como podrá ocurrir con la comercializadora de energía, cuyo lanzamiento se ha visto retrasado hasta el año que viene por la inestabilidad del mercado eléctrico.

“La idea es que el cliente sepa que tiene todo a su disposición”, apuntan las mismas fuentes. Y en esa idea seguirá profundizando la compañía, que continúa explorando nuevas ideas para ensanchar ese “ecosistema de servicios”, ya sea de forma interna o de la mano de socios. Aunque a corto plazo no se prevén nuevos lanzamientos, el grupo no descarta movimientos a futuro siempre que encajen con el modelo de negocio impulsado por Marta Álvarez como presidenta, y por Víctor del Pozo como consejero delegado. Una transformación que algunas voces del mismo definen como una “reindustrialización” de la compañía.

El Corte Inglés afronta en las próximas semanas un periodo clave del ejercicio, el de las compras del Black Friday y de la Navidad, generadoras de una buena parte de sus ingresos anuales, y que también marcarán la recuperación del consumo y el futuro de su negocio.

Preparado para una Navidad más compleja

Compras. El Corte Inglés afronta la campaña navideña, clave en las ventas del año, en plena recuperación de los ingresos comerciales, que durante el año de la pandemia mermaron en un 20%. Desde el grupo se desprende optimismo respecto a los niveles de actividad registrados durante el actual ejercicio. En el primer trimestre, la compañía informó de una facturación de 2.511 millones, un 50% más que en el mismo periodo de 2020, pero aún un 24% por debajo de niveles de 2019. Sin embargo, los resultados del segundo trimestre, que terminó en agosto y que la compañía presentará en las próximas semanas, deberán reflejar un grado de recuperación más avanzado y que se acelerará en la recta final del año.

Suministro. Una campaña que este año se presenta más compleja por los problemas logísticos y de suministro, que pueden afectar a la disponibilidad de ciertos productos. Desde El Corte Inglés se explica que el aprovisionamiento de cara a esas fechas ya está listo y hay “mucha mercancía” para vender en Black Friday y Navidad. También se descartan subidas de precios generalizadas para paliar los incrementos de costes.

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