Un nuevo nombre para Facebook: ¿grandioso, banal o realista?

Zuckerberg podría llamar al grupo Byzantium, Sunshine... o Instagram

Logo de Facebook.
Logo de Facebook. AFP

El nuevo nombre de Facebook es mejor considerarlo como una declaración de intenciones. Ya sea tonto o aburrido, dará una idea de cómo quiere Mark Zuckerberg que vean su empresa usuarios, inversores y reguladores. Hay tres direcciones que podría tomar: grandiosa, banal o realista.Ç

De la primera categoría, ¿qué tal Byzantium? Zuckerberg siente fascinación por el emperador Augusto, que inauguró dos siglos de paz mundial. La rama oriental de Roma perduró durante un milenio después de la caída de su precursor, dirigida por gobernantes absolutos, al igual que Zuckerberg. Rodeado de poderosos enemigos, el imperio se apoyaba en la influencia cultural y, cuando esta no funcionaba, en una asombrosa riqueza para pagarles. Facebook ha pagado numerosas multas y aun así cuenta con una pila de efectivo de 64.000 millones de dólares.

Otra opción es algo que haga que provoque poca aversión. Un nombre más anodino y simpático podría ayudar, por ejemplo, Sunshine. Por lo menos, es difícil decirlo con rabia. Imaginemos a la senadora Elizabeth Warren argumentando que Sunshine “es una máquina de desinformación con ánimo de lucro”. O a Joe Biden afirmando que Sunshine “está matando a la gente”.

Por último, está el enfoque más sincero: llamar a todo Instagram. La aplicación que Zuckerberg compró en 2012 por mil millones es probablemente la división más valiosa de Facebook. Con su atractivo para el grupo de 18 a 35 años, aporta alrededor de un tercio de los ingresos publicitarios del grupo, según eMarketer, pero ciertamente vale más según los ingresos en dólares que la red Facebook. Snap cotiza a 20 veces sus ingresos mientras que el grupo Facebook lo hace a 6 veces.

Ese tipo de marca realista es probablemente lo último que quiere Zuckerberg: aparte de otras cosas, el creciente tamaño de Instagram, y su impacto en el bienestar mental de los jóvenes podría hacer que pronto sea tan vilipendiada como la propia Facebook. Con su deseo de crear lo que él llama un metaverso, la grandiosidad podría ser su línea. Sin embargo, en la práctica, la anodina es probablemente la mejor apuesta.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías