Regulación

La CNMV activa un nuevo tipo de bróker para blindar a los asesores financieros

No tendrán que elevar su capital, pero perderán el pasaporte de la UE; el supervisor envía cartas a las firmas para que decidan si quieren operar en otro país

Rodrigo Buenaventura, presidente de la CNMV.
Rodrigo Buenaventura, presidente de la CNMV.

La CNMV ha salido al rescate de las empresas de asesoramiento financiero (EAF, en el argot) para que no tengan que elevar su capital social a 75.000 euros, como marca una directiva europea. Existen unas 50 firmas de este tipo en España que son personas físicas y que tienen 0 euros de capital. Podrán continuar así sin hacer nuevos desembolsos, aunque perderán el poder de operar en el resto de la UE. Las EAF que sean sociedades, limitadas o anónimas, podrán elegir si se acogen a esta nueva figura u optan por cumplir con los nuevos requisitos para seguir como ahora.

El supervisor de los mercados se ha puesto manos a la obra para evitar problemas con una de las figuras creadas con la primera directiva sobre mercados financieros, Mifid 1. Una nueva regulación europea que entró a finales de junio obliga a que, de entrada, todos los brókeres –entendidos como tales las sociedades y agencias de valores y las empresas de asesoramiento– dispongan de un capital social suficiente que sirva de colchón ante eventuales problemas.

El problema para las EAF está en que, de las 142 que cuentan con la autorización del supervisor español, medio centenar son personas físicas, y el nuevo mínimo de capital social es para ellas un gran obstáculo para continuar operando. La CNMV ha examinado con lupa la directiva Mifid 2 y la actual Ley del Mercado de Valores, y ha determinado que existe margen para poner en marcha una exención en el nuevo requisito. Se crea, en la práctica, un nuevo tipo de empresa de servicios de inversión, sin pasaporte comunitario y con menos requisitos, diseñado ad hoc para los asesores financieros.

El organismo que preside Rodrigo Buenaventura ha enviado en los últimos días un escrito a las EAF que son personas jurídicas en el que se las insta a que le informen si se acogen o no voluntariamente a la excepción prevista. “A las EAF personas físicas no les hemos enviado este escrito porque en ningún caso pueden cumplir los requisitos del nuevo régimen y necesariamente tiene que acogerse al régimen nacional desde el día 26 de junio, fecha en la que resulta de aplicación directa el reglamento comunitario de solvencia aplicable a las ESI”, explican por escrito desde la CNMV a CincoDías.

Se impone así una suerte de régimen transitorio. El Ministerio de Asuntos Económicos ha tomado cartas en el asunto con un anteproyecto para reformar la ley del mercado que incluye el desarrollo de la mencionada excepción para las empresas de asesoramiento financiero: “Las EAF, como las ESI en general, son empresas pequeñas con una naturaleza y perfil de riesgo muy bajo, con dificultades para competir en contexto actual (…), al estar sometidas a requisitos exigentes para su tamaño y cuyo impacto en la estabilidad financiera es prácticamente nulo”.

En ese anteproyecto, que ha de pasar por el Consejo de Estado e iniciar su tramitación parlamentaria, se establece un régimen nacional sin pasaporte europeo que permita a las EAF seguir funcionando como hasta el momento, salvo por la salvedad, no pequeña, de que su ámbito de influencia se limitará a España.

Las EAF personas físicas necesitan ahora solo un seguro de responsabilidad con una cobertura de un millón de euros por daños y de un total de 1,5 millones anuales para todas las reclamaciones. Las empresas que se constituyan como sociedades deben contar con 50.000 euros, pero pueden disminuir esta cuantía a cambio de un seguro ampliado. Estas últimas tendrán la posibilidad de cumplir con las nuevas obligaciones si lo desean. En la carta enviada por la CNMV se detalla la información que deben enviar en el caso de que la entidad optase por no acogerse a la exención y se le facilitan las instrucciones de cumplimentación de la información solicitada.

Las EAF contaban con un patrimonio asesorado a cierre del año pasado, los últimos datos disponibles, de 12.050 millones de euros: 6.798 millones de clientes minoristas y los restantes 5.252 de profesionales. La cuantía ha sufrido un fuerte retroceso del 60% respecto a los casi 30.200 millones que tenían bajo tutela a finales de 2016.

Dejarán de considerarse empresas de servicios de inversión

  • Pérdida del título. Las firmas de asesoramiento financiero bajo la nueva fórmula perderán la condición de empresas de servicios de inversión, según el anteproyecto del Ministerio de Asuntos Económicos, de ahí que no puedan prestar sus servicios en otros países de la Unión Europea.
  • Metamorfosis. En todo caso, las EAF sean personas físicas o jurídicas han de contar con el visto bueno de la CNMV, que las aprueba y las supervisa, además de constatar la honorabilidad y la experiencia de sus socios. En caso de que un asesor financiero que sea persona física desee contar con todas las capacidades de actuación de una empresa de servicios de inversión, esta siempre tiene la opción de transformarse en EAF persona física y por tanto acogerse al régimen de solvencia exigible a las empresas de servicios de inversión y contar con pasaporte.
  • Modelo de negocio. Los ingresos de las EAF provienen de lo que cobran directamente a los clientes por sus servicios o por las comisiones que se llevan de las gestoras por recomendar un determinado producto. Si bien, para esto último han de ofrecer servicios de valor añadido, conforme a Mifid 2.
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