Infraestructuras

Sacyr valora sus concesiones en 2.800 millones y aspira a subir en 900 millones hasta 2025

Sacyr Concesiones debe triplicar su ebitda y entregar dividendos a la matriz por 1.000 millones en el quinquenio

El presidente de Sacyr, Manuel Manrique.
El presidente de Sacyr, Manuel Manrique.

El grupo Sacyr ha renovado esta mañana su apuesta por el negocio concesional ante analistas e inversores. La compañía celebra su Día del Inversor y ha fijado en 2.800 millones el valor de sus activos en concesión, desde los 1.800 millones que marcó en junio de 2019. Sacyr utiliza el método de descuento de flujo de caja libre (múltiplo de ebitda en el caso de Sacyr Agua) para establecer su estimación y espera que la cifra suba a 3.700 millones en 2025.

La división Sacyr Concesiones dice tener identificados potenciales contratos por 68.000 millones (10.000 millones en Norteamérica) y su cartera de ingresos futuros es de 36.000 millones. La empresa está detrás de proyectos que incluyan la labor de construcción y tengan bajo riesgo de demanda en la fase de operación.

El presidente del grupo, Manuel Manrique, ha señalado esta mañana que en 2022 se producirá un importante salto en la actividad al frente de infraestructuras en EE UU, Chile, Colombia o Italia con la entrada en operación de nuevos activos. El responsable financiero Carlos Mijangos ha recordado que el negocio concesional entrega un 80% del ebitda global de la compañía con “generación estable de caja y riesgos muy limitados”.

El plan de negocio de Sacyr Concesiones prevé que el ebitda (365 millones en 2020) se triplique de aquí al citado 2025, fijándose los 1.000 millones como objetivo. Este nivel supondrá la aportación del 85% del ebitda del grupo. Los ingresos, por su parte, deben duplicarse. En el capítulo de las inversiones, el área de autopistas, ferrocarriles, hosìtales y demás activos en operación invertirá unos 150 millones anuales en capital propio.

Entre los hitos anunciados hoy figura el hecho de que la concesionaria ya es autosuficiente para financiar sus propios proyectos, con un capital comprometido de 480 millones, y para distribuir dividendos a la matriz. Sacyr prevé la recepción de 1.000 millones de su división concesional en el quinquenio del plan estratégico.

Al final del periodo la deuda corporativa del grupo debería bajar hasta los 100 millones. Y Mijangos también se ha referido a lo largo de su intervención en el objetivo de mantener estable el dividendo con una rentabilidad del 5%.

Activos jóvenes

Sacyr opera 65 activos concesionales en 15 países con una inversión gestionada de 18.200 millones de euros. Su vida remanente es de 25 años. Dentro de esta cesta, 15 proyectos están en fase de construcción. En 2025, ha subrayado Carlos Mijangos, un tercio de la actividad residirá en Europa, otro tercio vendrá de Latinoamérica y el último tercio se producirá en países de habla inglesa. Además de la gestión de infraestructuras de transporte y sociales, Sacyr pretende reforzarse en agua, gestión de residuos y energía especialmente en mercados de habla inglesa.

Los ocho mayores activos de Sacyr Concesiones, identificados por su CEO Rafael Gómez del Río, son la Pedemontana, A3 y A5 - A-21 en Italia; AVO I en Chile; las colombianas Rumichaca-Pasto y Pamplona-Cúcuta; la Universidad de Idaho en Estados Unidos, y el uruguayo Ferrocarril Central. Este ramillete "representa el 60% de la valoración de 2.700 millones y en los próximos meses estarán en servicio la totalidad de estos activos, a excepción del Ferrocarril Central, que lo hará en la primavera de 2023", ha afirmado Gómez del Río.

Al margen del negocio de Concesiones, esta mañana se ha hecho hincapié en que el grupo bajará a final de año del 8% al 3% en Repsol. También se han remarcado la estabilidad de Sacyr Servicios y las sinergias entre las áreas de construcción y concesiones.

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