Telefónica puede hacerse la difícil en la venta de su fibra

Tomando como referencia Altice en Portugal, podría conseguir 18.500 millones por su red

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, este martes en Madrid.
El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, este martes en Madrid. Europa Press

José María Álvarez-Pallete puede permitirse el lujo de hacerse el duro. El consejero delegado de Telefónica podría vender una parte de su red de banda ancha nacional, que cubre la mayor parte de España. Dado que su balance está en una forma ligeramente mejor en los últimos tiempos, no necesita saltar ante la primera propuesta.

Es un buen cambio con respecto a hace cinco años, cuando Telefónica tenía una deuda neta de 48.000 millones de euros, gran parte de ella contraída por poner a sus ingenieros a excavar las carreteras españolas.

Después de embolsarse casi 7.000 millones de la fusión el año pasado de la unidad británica O2 con Virgin Media, así como de los ingresos de las ventas en América Latina, esa pila de obligaciones, incluidos los arrendamientos y más de 7.000 millones de euros de deuda híbrida, se ha reducido a 38.000 millones. Eso equivale a unas 2,3 veces el ebitda previsto para este año, frente a las más problemáticas 3 veces de 2016.

A diferencia de sus rivales en Gran Bretaña, Italia y Alemania, Telefónica ya ha hecho el costoso cambio de los cables de cobre a los de fibra óptica superrápida. Y Álvarez-Pallete podrá utilizar equipos más baratos de la china Huawei Technologies para construir redes 5G.

Pero sus necesidades de telefonía móvil de próxima generación seguirán implicando la emisión de grandes cheques. Para mantener la deuda bajo control, Telefónica está explorando opciones para aprovechar el insaciable apetito de los fondos de inversión por las infraestructuras de telecomunicaciones.

Altice en Portugal
La española tiene una referencia de valoración en el vecino Portugal, donde Morgan Stanley Infrastructure Partners pagó la friolera de 20 veces el ebitda por la red nacional de fibra óptica de Altice en 2019. Llegar a un precio, sin embargo, es más complejo: a diferencia de la británica BT, Telefónica no desglosa el rendimiento financiero de su red de banda ancha doméstica.

Sin embargo, sobre la base de los 25 millones de instalaciones que había traspasado el año pasado, los analistas de Citi estimaron su ebitda en 936 millones de euros, basándose en una tasa de adopción del 30% de los hogares atendidos por su banda ancha, 16 euros de ingresos mensuales por cliente y un margen de ebitda del 69%.

Si se tiene en cuenta el precedente portugués de Altice, esto significa un valor de empresa de más de 18.500 millones de euros, mucho más que los 15.000 millones que se barajan en los medios de comunicación. Si las noticias de hasta 10 pretendientes serios son ciertas, hay muchas posibilidades de que ese precio aumente. Álvarez-Pallete puede permitirse el lujo de esperar a que lo haga.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías