Urge avanzar hacia una regulación coordinada sobre las criptomonedas

Es necesario generar una normativa internacional que permita supervisar el mercado de forma coordinada y con eficacia

Las advertencias sobre el fraude en las operaciones con criptodivisas han pasado de ser un riesgo ocasional a convertirse en una preocupación permanente para los reguladores y supervisores del mercado. El presidente de la CNMV, Rodrigo Buenaventura, anunció ayer que la Administración, junto al organismo supervisor y las entidades financieras, está trabajando en un plan para luchar contra este tipo de irregularidades. Buenaventura, que alertó del “aumento de procesos fraudulentos que van desde la venta de productos sin los controles adecuados hasta un incremento de las estafas piramidales”, destacó también que algunas de estas conductas se están realizando al amparo de lo que se conoce como el pasaporte europeo, una normativa que permite a entidades registradas en un país europeo, algunos de los cuales tienen legislaciones más laxas que la española, operar en toda la UE.

Las advertencias de la CNMV, como también del Banco de España, no son meros discursos de intenciones, dado que tanto un organismo como el otro han impulsado normativas, en el marco del blanqueo de capitales y de la publicidad a los inversores, dirigidas a regular en lo posible la tierra de nadie en que se ha convertido el mercado de las criptomonedas. También la Unión Europea, al igual que EEUU, están trabajando en sus propias regulaciones. En el caso de China, la solución ha sido prohibir directamente operar con estos activos digitales, hasta el punto de que cualquier transacción financiera realizada con criptomonedas es considerada una actividad ilícita por Pekín, aun cuando se desarrolle desde plataformas fuera de las fronteras del país.

Pese a los proyectos de regulación, las insistentes advertencias de los supervisores y las primeras causas llegadas a los juzgados -actualmente hay varias abiertas ya en distintos tribunales españoles, entre ellos la Audiencia Nacional, por presuntos fraudes piramidales-, el crecimiento del mercado de las criptomonedas es una realidad que no se puede ignorar. La complejidad de este universo, junto al hecho, señalado por la CNMV, de que algunas entidades estén utilizando el paraguas del pasaporte europeo para eludir los requisitos de las legislaciones más restrictivas en este ámbito, demuestran que la solución a este problema no puede ser nacional, sino que es necesario avanzar hacia una normativa internacional que permita supervisar el mercado de forma coordinada y con eficacia, luchar contra las operaciones ilegales y proteger adecuadamente a los pequeños inversores, que suele ser la parte más incauta y vulnerable en este tipo de fenómenos.