La España Vaciada reta al Gobierno al saltar a la política

Aprueban seguir el modelo de Teruel Existe, que podría darles más de 20 diputados, y convertirles en la fuerza que decida el próximo Ejecutivo

Las encuestas, salvo la del CIS, dibujan desde mayo un empate técnico entre PSOE y PP y un sorpasso del bloque de derechas (PP+VOX) al de izquierdas (PSOE+Podemos). El cambio se debe a que el 100% del voto que sale de Ciudadanos aterriza en la derecha y a que el PSOE no se beneficia la descomposición de Podemos. Pero este panorama puede saltar por los aires si se confirma la decisión anunciada el pasado fin de semana en Priego (Cuenca) por un centenar y medio de personas del campo.

La España Vaciada reta al Gobierno al saltar a la política

El PSOE y el PP, que gobiernan toda España con excepción de Cataluña, País Vasco y Cantabria, estaban avisados. “Este es el momento, de esta no pasa. Nuestra exigencia de que se aborde este problema (la despoblación) va muy en serio. Exigimos que se trabaje de verdad ya. Estamos detectando en los ministerios inercias que van en contra de la resolución de los problemas”. Son palabras de Tomás Guitarte, diputado de Teruel Existe, el 25 de mayo en el Congreso de los Diputados, en la presentación del informe Modelo de Desarrollo de La España Vaciada.

Guitarte transmite el hartazgo ante la inacción de la Administración. El Gobierno de Sánchez produce gran cantidad de documentos (Plan de Medidas ante el Reto Demográfico, de Marzo 2021; Pueblos con futuro: un plan para la cohesión y transformación del país, de Mayo 2021), pero no abre una zanja. Ese cabreo ha llevado a la decisión de “concurrir a las próximas citas electorales” aprobada en la III Asamblea Nacional de La España Vaciada, coordinadora de 160 plataformas que trabajan en 28 provincias de 12 comunidades autónomas.

Todos han visto cómo uno de sus miembros, Teruel Existe, ganaba en su provincia en las últimas elecciones generales, lo que le dio un diputado y dos senadores, pero es insuficiente. Ahora quieren sumar en más provincias, conscientes de que “es necesario estar presentes en las instituciones para tener capacidad de influencia en las medidas políticas que nos afectan, porque las decisiones que están condenando el futuro de muchas de nuestras comarcas las toman los políticos”, señalan en el comunicado emitido tras la mencionada asamblea.

No debería sorprender. Todo el mundo ha visto lo que dan de sí los diputados nacionalistas del PNV, los independentistas de ERC y Bildu o los regionalistas de Cantabria y Canarias. Ese know-how ya lo ha aprendido La España Vaciada en la media legislatura que lleva Tomás Guitarte. Ya nadie les tiene que explicar dónde está el botón para tirar o levantar un proyecto de ley.

La amenaza lanzada desde Priego se tiene que concretar en los próximos meses y las opciones pasan por mantener la marca local en cada provincia o ir a marca única en toda España. Es decir, si en Soria, por ejemplo, se presentan como Soria Ya o como La España Vaciada. Adicionalmente, están planteándose presentar candidaturas con la marca nacional en circunscripciones que han sido grandes aspiradoras de población, como Madrid, donde votan muchos nacidos en provincias venidas a menos.

El salto a la política de estas organizaciones puede tener un impacto enorme, que ahora resulta difícil visualizar. Sus preocupaciones son transversales, con apoyo ferviente en votantes de todo signo, que pueden abandonar sus partidos tradicionales para empujar a estas agrupaciones o partidos políticos, como ya pasó con Teruel. Los expertos demoscópicos consultados apuntan a que la incursión de estas fuerzas perjudica más al PSOE que al PP y así se deduce del análisis del impacto de Teruel Existe.

En abril de 2019, aún sin la agrupación de Tomás Guitarte entre las papeletas, el PSOE obtuvo el 32,7% de los votos de la provincia de Teruel; el PP, el 23,8%; Ciudadanos, el 19,7%; Vox, el 10,7% y Podemos el 10,6%. Siete meses después, partiendo de cero, Teruel Existe acaparó el 26,8% de los votos. El gran perjudicado de esa incursión fue Ciudadanos, que bajó casi 15 puntos, y los dos partidos de izquierda, PSOE, que perdió siete puntos, y Podemos, que se dejó cinco. En cambio, PP se mantuvo y Vox subió dos puntos.

Es difícil extrapolar los datos de Teruel al resto de España, pero vendrían a apuntalar la idea de que estos movimientos ciudadanos tienen más arraigo en el centro y en la izquierda, que en la derecha clásica y más extrema. Por tanto, la irrupción política de La España Vaciada podría agravar aún más el deterioro de las expectativas electorales de las dos fuerzas políticas que gobiernan España en coalición.

Las 23 provincias que, según Funcas, están más afectadas por la despoblación, aquellas que han perdido habitantes desde 1950 y, además, tienen una densidad de población por debajo de la media nacional, tienen 92 representantes en el Congreso de los Diputados (ver cuadro). Es decir suman el 26,3% de los 350 diputados que suma toda España, aunque su peso en población es del 17,9%.

Los dos grandes partidos nacionales son los que tienen el mayor peso en las provincias más despobladas. El PSOE suma 41 diputados en esta provincias, que es un 34% de sus escaños, y el PP, 34, que suponen el 38% de su fuerza parlamentaria. En Vox, que dio la campanada en las últimas elecciones, alcanzan 14, que es el 27% de sus parlamentarios, y Podemos, más urbanita, tan solo dos, el 5,7% de su fuerza.

Si La España Vaciada sumara un diputado en cada una de esas 23 provincias se convertiría en la cuarta fuerza política, un peso que seguramente les permitiría decidir quién gobierna. Esa es la amenaza que han lanzado al Gobierno de España, al PSOE, y en menor medida al PP, que gobierna comunidades como Castilla y León. Pedro Sánchez tiene pocos meses para volcar los fondos europeos en unas zonas que llevan décadas esperando atención. Sería la única manera de hacerles desistir del salto a la política. Una apuesta que corre el riesgo de conducir únicamente a la melancolía.

Aurelio Medel es Doctor en Ciencias de la Información. Profesor de la Universidad Complutense