Director gerente de B Lab España

Pablo Sánchez: “Las empresas con propósito mejoran la rentabilidad”

Es el director gerente de la organización B Lab en España

Su objetivo es construir una economía inclusiva y equitativa

Pablo Sánchez, director gerente de B Lab España.
Pablo Sánchez, director gerente de B Lab España.

Hace 15 años, la organización sin ánimo de lucro B Lab creó su propio sello para acreditar el compromiso de las empresas con el entorno: el reconocimiento B Corp. Más de 4.000 compañías en todo el mundo ya lo han recibido. En España, este año se han superado las 100; entre ellas, Holaluz, Danone, Ecoalf o Ben & Jerry’s. Pablo Sánchez (Barcelona, 1974) es el director gerente de la organización desde hace casi cuatro años y agradece admitir que la sensibilidad de las empresas españolas crece rápidamente.

¿Qué diferencia a B Corp de otros estándares?

Nosotros intentamos trascender el concepto del sello y de certificación. B Corp lo que es en sí mismo es un movimiento empresarial que está formado por miles de empresas en todo el mundo y que busca transformar el modelo económico y empresarial habitual. Alrededor de esa idea hemos creado un conjunto de iniciativas que realmente lo que buscan es generar un cambio de sistema en el modelo económico. Y entre esas iniciativas está la certificación como una herramienta que apoya esa transformación. Pero no es en ningún modo la única que centra nuestra actividad.

De hecho, han empezado a implicar a la ciudadanía y la Administración.

Sí, primero publicamos un manifiesto que han respaldado más de 50 personalidades de muy distinta ideología y casi 300 organizaciones. En la campaña de Change.org tenemos casi 30.000 firmas de ciudadanos. Hecha esta parte de incidencia ciudadana, en este último tramo del año vamos a empezar a hablar con los partidos políticos. Queremos ir a comisiones del Congreso, que algún partido que pueda tener sensibilidad hacia este tema lo pueda incluir en su programa, hacer toda la parte legislativa y ejecutiva. Ese va a ser nuestro plan de trabajo en los próximos meses y esperamos que desde el Gobierno se recoja de forma positiva esta propuesta.

¿Cuál es su papel?

Que se involucre la Administración es muy importante porque lo que estamos intentando impulsar es un modelo de empresa orientada a un propósito social que trasciende la dimensión económica de la propia compañía. Consideramos que si la empresa tiene un marco legal que no solamente le permita, sino que incluso le estimule a actuar para dejar de hacer promesas y realmente hacer las cosas, es una forma de incentivar ese cambio en la transformación empresarial. Las políticas públicas son un gran acelerador de cambios.

¿De qué manera beneficia a las empresas perseguir ese propósito social?

Estamos viendo que aquellas empresas que incluyen un propósito social o ambiental y vinculan a él su modelo de negocio son las que prefieren los inversores, los consumidores, los trabajadores para trabajar en ellas. Con lo cual, no son empresas que estén renunciando a su rentabilidad, sino que están contribuyendo también a esa viabilidad económica que, como cualquier otra empresa, deben perseguir.

¿Ha influido la pandemia en su cambio de mentalidad?

Efectivamente, hay un crecimiento muy destacado desde la pandemia. No solamente en el número de empresas que son B Corp, que ya son más de 100, también tenemos una herramienta de evaluación de impacto B para que las empresas puedan medir su impacto y gestionarlo. En este último año y medio prácticamente se ha triplicado su uso respecto año anterior. Estamos logrando que haya mucho más interés y sensibilidad y que las empresas empiecen a ver esto no solamente como algo que deben hacer, sino como una oportunidad para ellas. Esa adopción se está haciendo de forma muy rápida en estos últimos años.

¿Ha habido también un cambio por parte del consumidor?

Creo que el consumidor tiene una enorme responsabilidad en ese proceso de cambio y capacidad de influencia. Nuestras decisiones influyen muchísimo sobre las actuaciones de las empresas. Si premiamos comportamientos de empresas que son responsables, que son sostenibles, que están actuando con esa visión integral, va a haber muchas más empresas que sigan esa estela. Lo vemos mucho también en los lugares preferidos para trabajar. Las generaciones jóvenes prefieren trabajar en empresas donde, además de tener un desarrollo profesional, la empresa en sí misma tiene un propósito con el que se sienten identificados y quieren contribuir a ello.

¿Existe el riesgo de que sea solo un lavado de imagen de cara al exterior?

Intentamos establecer los máximos elementos de control posibles. Cuando uno entra en este tipo de conversación ve que esto va de transformación. No quiere decir que las empresas B Corp sean perfectas, siguen teniendo retos por delante. Pero adoptan ese compromiso y esa voluntad de responder al interés ampliado. Es así en todos los casos, casi lo podemos decir con certidumbre.

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