Universal ofrece a Bill Ackman grandes éxitos para su rendimiento

La discográfica puede valer en Bolsa 47.000 millones, lo que supondría una ganancia récord para Pershing Square

Bill Ackman puede embolsarse un éxito financiero con la próxima salida a Bolsa de Universal Music, que está siendo disgregada por Vivendi. La discográfica de Taylor Swift cuenta con una rentabilidad superior a la de su rival Warner Music, lo que hace factible una valoración de 47.000 millones de euros, incluida la deuda. Esto supondría una ganancia récord para el gestor de fondos de cobertura, que compró una participación a bajo precio a principios de este año.

Vivendi sacará finalmente a Bolsa a finales de este mes, en Ámsterdam, la discográfica que está detrás de Eminem y Lady Gaga, después de haberlo meditado durante años. El año pasado, el grupo controlado por Vincent Bolloré vendió una participación del 20% a un consorcio dirigido por Tencent. A principios de 2021, Bolloré vendió otra participación del 10% a Pershing Square, de Ackman, lo cual valoró el grupo en 35.000 millones de euros, incluida la deuda, y su capital en unos 33.000 millones.

La comparación con su rival estadounidense Warner debería de asegurar a ambos inversores una buena rentabilidad. Actualmente está valorada en 24 veces el ebitda de este año incluyendo la deuda, según datos de Refinitiv. Si se aplica ese mismo múltiplo a Universal, esta debería de valer 42.300 millones de euros, según las proyecciones de ebitda de la empresa.

Probablemente sea una cifra conservadora. El catálogo de Universal, que incluye iconos como el gran jaz­zista Louis Armstrong y los Beatles, es posiblemente superior al de Warner. Además, su margen de ebitda, del 20% el año pasado, fue superior al 19% del grupo estadounidense. Si se aplica un múltiplo de, digamos, 26 veces el ebitda, Universal podría tener un valor de empresa de 47.000 millones de euros, o unos fondos propios de casi 45.000 millones. Eso supondría un aumento sobre el papel del 36% para Ackman y del 60% para Tencent.

Los inversores de Universal tendrán que adaptarse a una estructura de propiedad compleja. Tras la escisión, Bolloré poseerá el 18% de Universal y controlará otro 10% a través de la parte retenida por Vivendi. Sin embargo, es posible que se tapen la nariz para tener la oportunidad de beneficiarse del auge del streaming de música. El consejero delegado, Lucian Grainge, promete seguir haciendo crecer los ingresos a un ritmo de casi el 10% anual y elevar el margen de ebitda al entorno del 25%.

La pandemia ha ayudado, ya que los usuarios confinados descargaron canciones frenéticamente. Sin embargo, aún queda mucho crecimiento en el mercado: la penetración mundial del streaming se situaba en torno al 6% en 2020, según UBS. Ackman puede verse tentado a aguantar en lugar de hacer caja con sus ganancias.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías