Generali necesita dueños estables, más que un nuevo jefe

Con Philippe Donnet, su acción se ha mantenido al nivel de Allianz y ha superado a Axa

Philippe Donnet, jefe de Generali.
Philippe Donnet, jefe de Generali. REUTERS

La guerra accionarial en Generali es su mayor debilidad. Con Philippe Donnet, su acción se ha mantenido al nivel de Allianz y ha superado a Axa. Los intentos de echarle muestran una amarga ruptura interna. Generali necesita dueños estables y unidos más que un nuevo jefe.

Con Donnet, ha tenido un rendimiento decente. Se prevé que los ingresos netos alcancen los 2.800 millones este año, frente a los 2.000 millones de 2015, el año anterior a la toma de posesión del ejecutivo. Respaldado por Mediobanca, dueño del 13%, también ha reforzado la base de capital. Con un 231% a finales de junio, su ratio de solvencia estaba muy por encima de la fortaleza de capital de Allianz y Axa. También ha impulsado la gestión de activos y ha trabajado para que la empresa sea más digital. Ello ha producido una rentabilidad total del 75% para los inversores, cerca del 76% de Allianz y mejor que el 46% de Axa.

La estrategia de fusiones ha sido relativamente poco ambiciosa. Después de destinar 4.000 millones a operaciones, fue a por objetivos relativamente pequeños que no añadían visiblemente mucha masa crítica. Compró la portuguesa Seguradoras Unidas, además de una plataforma de servicios sanitarios, por 600 millones, y gastó algo más de 1.000 millones en su rival local Cattolica. Todavía tiene casi 1.000 millones por desplegar y podría apuntar más alto con una ampliación de capital, aunque la reticencia de Mediobanca a aportar más puede ser un problema.

Ahora podría tener sustituto. El empresario de la construcción Francesco Gaetano Caltagirone, de 78 años, y el multimillonario de las gafas Leonardo Del Vecchio, de 86, que suman el 11% de Generali, dicen que se consultarán todos los asuntos relacionados con la aseguradora. Esto supone un reto para Mediobanca, que tradicionalmente ha llevado la voz cantante en los nombramientos del consejo.

Los accionistas, naturalmente, pueden sustituir a los altos ejecutivos y presionar en pos de una estrategia diferente. Pero las luchas internas de los accionistas corren el riesgo de crear una parálisis. Sin dueños afines, es difícil ver cómo ningún CEO puede mantener Generali en el buen camino.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías