Jaime Siles, el hijo del poeta que trae aire nuevo a las finanzas con IFM

Es el responsable en España de la gestora artífice de la opa parcial por Naturgy

Jaime Siles, responsable en España de IFM Investors.
Jaime Siles, responsable en España de IFM Investors.

Se ha convertido en una de las figuras más destacadas de la nueva generación de las finanzas. Con la aprobación de la compra parcial de Naturgy, Jaime Siles (Las Palmas de Gran Canaria, 1986), el responsable en España de la gestora australiana IFM Investors, se ha apuntado un tanto, dentro de su apuesta general por inversiones sostenibles y a largo plazo.

La CNMV aprobó el miércoles la oferta de IFM, registrada en febrero, sobre el 22,69% de la gasista, que valora en unos 5.000 millones de euros. Ya tiene también el plácet del Gobierno, que intervino por el carácter estratégico de la firma. La oferta es de 22,07 euros por acción, descontado el dividendo. Los accionistas tienen hasta el 8 de octubre para decidir si acuden, aunque IFM puede ampliarlo otros 40 días. En principio exige una aceptación mínima del 17%; los principales accionistas (CVC, GIP y Criteria), que suman el 66%, no venderán.

El cargo de Siles es de vicepresidente de IFM, y es miembro del equipo de inversión del fondo de infraestructuras global, uno de los mayores del mundo. Está casado y tiene dos hijos pequeños, uno de dos años y medio, y otro que no llega al año. Le gusta jugar al baloncesto, aunque desde que tiene familia, cuenta con tiempo para ello. “Me levanto pronto, llevo al mayor a la guardería, luego voy a las oficinas, que están cerca de casa, así que puedo volver para comer con mis hijos. Por la tarde salgo de trabajar a las 18:30”, cuenta.

Su madre es canaria y su padre, valenciano, es Jaime Siles Ruiz, reconocido poeta del grupo de los Novísimos y catedrático de Filología Clásica. Al poco de nacer el hijo, al padre lo nombraron agregado cultural de la embajada española en Viena, donde pasaron cuatro años. Volvieron a Valencia porque querían que Jaime se criara en España.

Habla con fluidez inglés, francés y alemán. Su madre, profesora de este idioma, y su padre, que había estudiado en el país, lo matricularon en el Colegio Alemán, del que guarda muy buen recuerdo. “Me ha ayudado mucho a estar cómodo en ambientes multiculturales. Te preparan muy bien por si vienen mal dadas, es gente muy competitiva”, destaca, aunque reconoce que hay un gran choque cultural. “Una de las diferencias fundamentales con un sistema como el español es que allí se orienta a los chavales muy pronto, según las notas, a los 11 años: los que irán a FP o los que irán a la universidad.”

Él optó por hacer Ingeniería de Caminos porque le gustaban mucho la física y las matemáticas, y porque era lo que estudiaban los mejores alumnos y quería “competir con ellos”. Hizo el último año de la carrera de Erasmus, en la École Nationale des Ponts et Chaussées, en París. “Me gustaba la ciudad y la universidad, y me di cuenta de que allí había una cultura brutal de ingenieros brillantes que trabajan en finanzas, porque mucha base matemática es muy similar. Había cursos, y empecé a interesarme” por la inversión. En 2009 hizo unas prácticas de cinco meses en Saipem, filial proveedora de servicios de la energética italiana Eni, donde completó su proyecto de fin de carrera: Análisis dinámico de máquinas vibratorias de extracción de gas natural.

Antes de terminar esa fase, el grupo Bouygues se ofreció a pagarle un MBA en el Collège des Ingénieurs a cambio de trabajar con ellos. Ejerció como analista sénior en el equipo de financiación de proyectos de la compañía. “Era básicamente el único español en una empresa muy francesa. Aprendí mucho; siempre nos asociábamos con los fondos, y me gustaba mucho su ángulo, así que decidí que mi siguiente etapa sería en uno de ellos.”

En el mundo de la inversión
En 2012 surgió la oportunidad, de la mano de IFM, en Londres. “El equipo es reducido, unas 20 personas allí, y cuando yo empecé éramos 6 o 7; era bastante generalista dentro de lo que es el sector, así como paneuropeo. Trabajé mucho en Francia, Alemania, y en España ya cuando empezó a salir de la crisis, en 2014”. Siles participó en operaciones importantes, como la compra de un 49% en la compañía de aguas FCC Aqualia y del 100% de OHL Concesiones, ahora Aleatica. Asimismo, están en su lista la adquisición de un 40% del aeropuerto de Viena, otro 40% del puerto turco de Mersín, y un 50% de la firma de logística minera Impala.

En Madrid se instaló en 2019, cuando consideraron que era un área suficientemente importante. “Para seguirlo bien es un mercado bastante local, tienes que conocer a la gente, que te vean. En ese trato continuo surgen muchas oportunidades que ni siquiera llegan a Londres”. En IFM, es responsable de originar transacciones y gestionar las inversiones existentes. Es miembro, además, del comité de inversión de Aqualia, y exintegrante del comité de supervisión de 50Hertz Transmission (sistemas de transmisión de electricidad en Alemania), que también estuvo en manos de IFM.

El futuro
El fondo, destaca Siles, está muy implicado con los criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza); en concreto, con reducir las emisiones de carbono. “Hay una parte financiera, cuantitativa, pero el grueso es cualitativo, ambiental, sobre todo, y por eso nos atraía mucho Naturgy.” En eso tiene que ver el contexto actual, dice, pero también el origen del fondo, los sindicatos australianos. La apuesta es por inversiones a largo plazo, no centradas en el dividendo.

Siles representa a la nueva generación de las finanzas, y en esta operación ha chocado frontalmente con Isidro Fainé, presidente de Criteria. El principal accionista de Naturgy ha desarrollado una guerra abierta contra una oferta lanzada de forma rápida y sorprendente, también para la empresa y para el holding de inversión de la Fundación La Caixa: durante estos meses ha incrementado su participación, impulsando el precio del valor incluso por encima de la opa de IFM.

El primer libro de poesía de Jaime Siles Ruiz se tituló Génesis de la luz. Ahora su hijo quiere llegar al mismo punto... comprando una eléctrica.

La formación

Jaime Siles cree que el modelo de estudios alemán funciona muy bien porque allí todo el mundo quiere hacer perfectamente su trabajo, sea cual sea su sector, y su profesión o título.

Sobre la reforma de la FP que se va a aplicar en España, cree que puede funcionar si se mentaliza a la gente desde muy joven de qué le conviene estudiar y si se reduce la masificación de la universidad. Desde 2011, da clases de Finanzas Estructuradas en la Politécnica de Madrid y en la de Valencia.