EasyJet cuenta con un paracaídas en forma de fusión

Si todo lo demás falla, los accionistas tienen el consuelo de una posible bajada en picado de un ambicioso rival como Wizz Air

Aviones de Easyjet aparcados en el aeropuerto Willy Brandt de Berlín, en Schoenefeld.
Aviones de Easyjet aparcados en el aeropuerto Willy Brandt de Berlín, en Schoenefeld. AFP

Para las aerolíneas, la seguridad lo es todo. La última ampliación de capital de EasyJet, de 1.400 millones de euros, y otro salvavidas de sus bancos, elevarán sus reservas de efectivo a 4.700 millones, suficiente para mantenerse a flote durante años. Si todo lo demás falla, los accionistas tienen el consuelo de una posible bajada en picado de un ambicioso rival de bajo coste como Wizz Air.

El CEO, Johan Lundgren, intentó dar un giro positivo a su segunda emisión en poco más de un año. Con sus depósitos financieros llenos hasta el borde, la aerolínea, cuyo valor de mercado antes de la ampliación era de 4.200 millones, puede adquirir rutas, a medida que sus rivales en apuros se deshacen de slots de aterrizaje. Los accionistas obtendrán su recompensa cuando la recuperación aterrice en la ampliada red europea de EasyJet.

La alternativa más sombría es que Lundgren esté recaudando fondos de reserva mientras puede. Con modelos de negocio construidos sobre el transporte lo más barato posible hacia y desde el sol, low cost como EasyJet, Ryanair y Wizz tienen flujos de caja muy estacionales. EasyJet ya tenía 3.400 millones de liquidez disponible en junio. Salvo ajustes desde entonces, la ampliación y otra línea de crédito de 340 millones elevarán esa cifra a unos 5.100 millones, lo que le garantiza sobrevivir al invierno. Solo gastó 64 millones en abril-junio. Los despidos han reducido los costes fijos más el gasto de capital a 40 millones semanales. Incluso si los ingresos se desploman de nuevo –¿por una cepa resistente a las vacunas?– podría seguir volando durante dos años.

Si Lundgren no llega a su destino, los accionistas tienen un respaldo en forma de fusión. El jueves, dijo que había rechazado una oferta de compra de todas las acciones, que, según Reuters, procedía de la cotizada en Londres Wizz, por considerarla demasiado baja. Tanto esta como Ryanair han capeado el temporal mucho mejor, y cotizan por encima de los niveles prepandemia, mientras que EasyJet ha caído un 55%. Su voluntad de aprovecharse de los rivales más débiles debería al menos de garantizar que las pérdidas de los accionistas de EasyJet no empeoren mucho.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías