Oportunidades de refinanciación empresarial tras la COVID-19

El Ejecutivo ha aprobado el alargamiento de los plazos de vencimiento de las deudas con avales del ICO, entre otras medidas

Oportunidades de refinanciación empresarial tras la COVID-19

El impacto negativo de la pandemia en la actividad económica y con ello en el deterioro de la situación financiera de muchas empresas y autónomos, ha provocado la necesidad de establecer un amplio conjunto de medidas de carácter extraordinario para preservar el tejido empresarial. Así, se articulan un conjunto de medidas que buscan preservar la liquidez y la solvencia de empresas y autónomos.

Tras más de 15 meses desde la declaración del estado de alarma en España, y transcurridos los peores momentos de la pandemia, con las campañas masivas de vacunación en curso, se empieza a vislumbrar la vuelta de la normalidad en la actividad económica, para unos más rápida que para otros.

Como principales oportunidades que generan las medidas de apoyo previstas por el Gobierno en el entorno de la COVID-19, el Ejecutivo ha aprobado recientemente el alargamiento de los plazos de vencimiento de las deudas que cuentan con avales del ICO, así como la posibilidad de prolongar el plazo de las operaciones avaladas en dos años adicionales (o cinco sin no se han alargado anteriormente) y hasta un máximo de diez años (ocho años en el caso de operaciones consideradas Ayudas de Estado superen 1,8 millones de euros).

Estas medidas están dirigidas para empresas que hayan visto reducido su volumen de negocio en 2020 más de un 30% (si no se cumple este requisito es potestativo por la entidad financiera), estén al corriente del pago de las obligaciones de carácter público y no estén en mora en las operaciones financieras. Deben solicitarse antes del 15 de octubre de 2021.

Asimismo, la conversión de préstamos avalados en préstamos participativos no convertibles en capital es otra de las medidas que están destinadas para empresas que hayan visto reducido su volumen de negocio en 2020 más de un 30%, hayan incurrido en pérdidas en 2020 y estén al corriente del pago de las obligaciones. En este caso es suficiente con acuerdo de una parte de las entidades financiadoras y debe solicitarse antes del 15 de octubre de 2021.

Por otro lado, las ayudas económicas para amortizar parte de la deuda con avales del ICO tienen carácter excepcional. Requieren un acuerdo de refinanciación de la totalidad de la deuda avalada y no. No deben superar el 50% del importe avalado, excepcionalmente hasta el 75%.

En cuanto a la financiación pública de COFIDES y SEPI a través de préstamos y/o capital, este órgano público ha puesto en marcha una serie de fondos de rescate para empresas en dificultades, dotados con 1.000 millones y 10.000 millones de euros respectivamente. Estos fondos se destinan a empresas viables antes de la pandemia. Se establece una financiación a un plazo máximo de 8 años y, en términos generales, está previsto que accederán a SEPI las grandes compañías (las operaciones tendrán un importe mínimo de 25 millones) y a COFIDES las que cuenten con un volumen de operaciones superior a 15 millones de euros e inferior a 400 millones (las operaciones tendrán un importe entre 4 y 25 millones de euros y entre 3 y 15 millones para las PYMES). En el caso de COFIDES es preciso acreditar una caída del volumen de negocio superior al 20% respecto a 2019 y un deterioro de la estructura de capital.

Para solicitar esta financiación es preciso presentar un plan de viabilidad que establezca la situación pre-COVID, las previsiones de negocio futuro, las claves estratégicas de la compañía, las medidas económico-financieras que se establecen para recuperar el equilibrio económico y financiero y la capacidad de repago de la deuda. El plazo de presentación es hasta el 31 de diciembre de 2021.

En lo que se refiere a aplazamientos y/o fraccionamientos de préstamos de carácter público, así como de deudas procedentes de reembolso o devoluciones de ayudas con dispensa de garantías, se permite la solicitud de aplazamientos y/o fraccionamientos hasta septiembre/diciembre de 2022. En este sentido, es preciso presentar un plan de viabilidad y una memoria de las causas que originan la situación, así como las medidas para restablecer el equilibrio económico y financiero y estar al corriente de obligaciones.

Así, para esbozar el proceso a llevar a cabo para aprovechar estas oportunidades que permitirán dotar a la compañía de estabilidad financiera y/o aligerar el calendario de compromisos futuros, es preciso: analizar la situación financiera y la capacidad de pago, las previsiones ingresos y gastos, así como elaborar un plan de viabilidad solvente de cara a una presentación, negociación y formalización operaciones con las entidades financiadoras

Nos encontramos en un momento clave para retomar la perspectiva y aprovechar las medidas de apoyo existentes para estructurar financieramente la compañía, de forma que las circunstancias pasadas no pongan en peligro la viabilidad y estabilidad futura.

Begoña Fernández Vaciero, socia de Corporate de Vaciero

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