Inmobiliario

Primera gran subasta de inmuebles de Reyal Urbis, el mayor moroso de Hacienda

El juez pone a la venta un lote por más de 220 millones. Entre los activos se encuentra el grupo hotelero Rafael, suelos y oficinas

Establecimiento de Rafael Hoteles by La Pleta, en Baqueira (Lleida).
Establecimiento de Rafael Hoteles by La Pleta, en Baqueira (Lleida).

El mayor moroso de Hacienda, la inmobiliaria Reyal Urbis, prepara su primera gran subasta en el proceso de liquidación. El juzgado de lo mercantil número 6 de Madrid ha organizado una puja por propiedades de la empresa que saldrán con un precio conjunto como mínimo de 220 millones de euros a partir de septiembre. El lote incluye la cadena hotelera Rafael, suelos y edificios de oficinas, según fuentes del sector.

Se trata del mayor lote puesto a la venta desde que Reyal cayese en liquidación en 2017 con una deuda de 4.700 millones, lo que supuso la segunda mayor quiebra en España tras la de la también inmobiliaria Martinsa Fadesa, que rondó los 7.000 millones.

Como en otros casos fracasados en el inmobiliario, la promotora fue víctima de la burbuja del ladrillo por su alto endeudamiento. La empresa familiar Reyal, presidida entonces por Rafael Santamaría, protagonizó una de las grandes operaciones bursátiles de la época tras adquirir Urbis a Banesto y ACS por 3.300 millones en 2006, un año antes del crac del sector.

Entre los grandes acreedores de Reyal Urbis destaca la Agencia Tributaria (AEAT), a la que en 2020 debía 343,5 millones. La promotora, un año más, encabeza la lista de morosos con Hacienda, que tiene prioridad en los cobros de la deuda frente a otros acreedores. De hecho, la AEAT ejerce como administradora de la sociedad, junto al despacho BDO, desde que la promotora se declarara en concurso de acreedores en 2013.

En venta

El sector inmobiliario ve con interés el lote que el juzgado va a subastar, ya que considera que puede englobar activos de calidad. Entre ellos, la cadena Rafael Hoteles, compuesta de tres establecimientos en Madrid; uno en Barcelona; uno operado bajo la marca Holiday Inn en la capital, y otro, de cinco estrellas, en la estación de esquí de Baqueira bajo la enseña By La Pleta.

El conjunto de hoteles suma 793 habitaciones, ocho restaurantes y un spa. En Castellana 200, en Madrid, la promotora también comenzó otro proyecto hotelero, parado desde hace años.

A esas propiedades hoteleras, el lote sumará en la puja edificios de oficinas y suelos, aunque sin más detalles por el momento. De hecho, el juzgado ha convocado a los inversores interesados el 21 de septiembre para ofrecer más información.

A fecha de 31 de diciembre de 2019, Reyal Urbis conservaba 102.000 metros cuadrados de superficie de su negocio patrimonial (propiedades para alquilar), además de un stock de 6,2 millones de metros cuadrados de suelo edificable.

En los últimos meses, el juzgado ha ido adjudicando activos menores en subastas. La mayor operación fue un lote de suelo urbanizable en Madrid por 10,7 millones. En total, se ha desprendido de más de 50 propiedades por alrededor de 50 millones.

Qué era Reyal

Reyal comenzó a cavar su tumba en el momento en el que protagonizó la mayor operación de su historia al lanzar una opa por la histórica cotizada Urbis, una empresa de origen andaluz con más de 70 años de historia. El pez grande se comía al chico, pero a base de endeudarse.

Desde entonces, comenzó el intento de seguir a flote, con varias refinanciaciones pero hasta que en 2013 decidiera suspender pagos. La empresa tenía un pasivo de más de 3.200 millones correspondiente a un préstamo sindicado, donde Sareb tenía un peso crucial, con más de 1.000 millones procedentes de créditos de antiguas cajas de ahorro. A esa cifra, se sumaba casi 900 millones de deuda ordinaria.

Ese plan contemplaba quitas del 90% para los créditos ordinarios. En el caso del préstamo sindicado, la oferta pasaba por la dación en pago de activos, lo que hubiera supuesto la aceptación de quitas de alrededor del 80%. Pero los acreedores rechazaron el convenio y la empresa cayó finalmente en liquidación, igualmente que ocurrió con Martinsa-Fadesa.

Otros gigantes inmobiliarios de aquella época también pasaron por concurso de acreedores como Habitat (hoy de Bain Capital) o Nozar (que está a la espera. Otras como Astroc, Parquesol o Vallehermoso desaparecieron.

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