Dependencia: ¿se puede evitar con una vida saludable?

Cada vez vivimos más años y a medida que nuestra esperanza de vida aumenta, la dependencia también avanza

Dependencia: ¿se puede evitar con una vida saludable?

¿Cuánto tiempo podemos llegar a vivir con buena salud? La esperanza de vida no ha dejado de aumentar en el último siglo y en los países desarrollados la cantidad de personas centenarias cada vez es mayor. En España, uno de los países con mayor esperanza de vida del mundo, la esperanza de vida media es de 80 años para los hombres y de 86 para las mujeres. Pero, como atribuyen a Abraham Lincoln, no importan solo los años de vida, sino la vida de los años, y la salud con la que los disfrutamos.

Por eso, cada vez se habla más de la esperanza de vida en buena salud, lo que en el mundo anglosajón se conoce como health spam, y de las implicaciones del estilo de vida y los hábitos en cómo vivimos en las edades más avanzadas y en el desarrollo o no de problemas que deriven en situaciones de dependencia. Así, en España, la esperanza de vida en buena salud a los 65 años es de 12,3 años para las mujeres y de 12,4 para los hombres, según el Instituto Nacional de Estadística. Y la tasa de dependencia en 2020 se encontraba en el 54,40%, mientras que en 2010 era del 48,44%. ¿Significa eso que los años de vida que aumentamos, los perdemos en salud?

En sus últimas proyecciones, el INE detalla que, de mantenerse las tendencias actuales, la dependencia alcanzaría un máximo en torno a 2050 del 81,1% e iría descendiendo hasta el 72,2% en 2070. Además, un estudio publicado en Journal of the American Geriatric Society señala que, de media, las mujeres sufren una dependencia al final de la vida de 4,5 años, mientras que cifra la de los hombres en 2,9 años.

Llegar a la vejez en buenas condiciones, tanto físicas como mentales, no solo es algo a lo que todos aspiramos, sino que, en parte, está en nuestras manos conseguirlo. Evidentemente, hay cierto componente genético, pero también está en nuestras manos mejorar cómo vivimos. María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), señala que “hasta un 20% de la longevidad se puede explicar por factores genéticos”, mientras que el 80% de la longevidad “se determina por factores ambientales”. En este sentido, alcanzar y mantener un estilo de vida saludable puede suponer un antes y un después en el desarrollo de patologías y discapacidades.

Hábitos como la mala alimentación, fumar o beber, podrían aumentar las posibilidades de sufrir una dependencia en la vejez. La falta de actividad física también puede incrementar el riesgo. En cambio, el ejercicio físico puede ayudarnos a prevenir problemas de salud y a mejorar algunos de los que ya padecemos, favoreciendo una longevidad más activa y con mayor calidad de vida, según señala el manual de Promoción de la autonomía personal y Prevención de la dependencia de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Otro elemento fundamental para envejecer en las mejores condiciones posibles es la salud mental. En este sentido, el apoyo social y la estabilidad afectiva y emocional juegan un papel fundamental en el mantenimiento de la salud, evitando la depresión, el estrés y la ansiedad.

¿Si nos cuidamos más viviremos más?

El INE señala en sus proyecciones que, de mantenerse las tendencias demográficas actuales, la esperanza de vida para las personas de más de 65 años subirá tres años en 2069, llegando a ser de 22,5 años para los hombres (3,8 más que en la actualidad) y de 26,3 para las mujeres (2,6 más).

Tener vidas que puedan llegar a los 100 años creará sociedades envejecidas en las que cambiarán los hábitos de consumo y las rutinas. En este escenario de longevidad, pensar que la dependencia senil aumentará y serán necesarios cuidados y prestaciones para poder vivir su día a día es algo inevitable. Sin embargo, y como consecuencia del cambio social, es lógico que los hábitos y el estilo de vida de las personas seguirán evolucionando hacia el cuidado personal durante, por lo menos, toda la vida adulta. Con los avances de la medicina y llevando un estilo de vida equilibrado, no solo viviremos más, sino que la calidad de este tiempo será superior. Nunca es pronto para empezar rutinas positivas.

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