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La competencia se lleva 7.440 millones en valor de las telecos en tres años

La desaceleración económica fuerza a reajustar las previsiones Sufren la caída de ingresos a causa de la aceleración del ‘low cost’

Pablo Monge
Santiago Millán Alonso

El duro escenario competitivo, unido al agravamiento de la crisis económica, ha provocado una fuerte pérdida de valor entre las grandes telecos españolas. Este deterioro se ha traducido en varios saneamientos a lo largo de los tres últimos años por un valor conjunto superior a 7.440 millones de euros.

La última compañía en tomar esa decisión fue Orange. El grupo francés comunicó hace pocos días, coincidiendo con la presentación de las cuentas del primer semestre, que había llevado a cabo un saneamiento de su fondo de comercio en España por un importe de 3.702 millones de euros. Una decisión que llevó al propio grupo francés al terreno de las pérdidas, con unos números rojos de 2.610 millones.

La teleco explicó que este ajuste del valor de los activos reflejaba la revisión a la baja de las perspectivas a corto plazo.

Además, Orange advirtió de que esta revisión a la baja del plan de negocio reflejaba el aumento de la competencia con la aceleración de la tendencia del mercado hacia las tarifas low cost, la caída de los ingresos por cliente, y el retraso esperado en la recuperación económica como consecuencia de las incertidumbres en torno a la crisis sanitaria, con las nuevas olas del Covid-19.

La operadora insistió en que el contexto en el mercado español ha empeorado, si bien precisó que el impairment no afectaba a la capacidad de la empresa de invertir, ni a la liquidez ni a las prioridades estratégicas. “Es una decisión contable del grupo”, afirmó el consejero delegado de Orange España, Jean Francois Fallacher, quien recordó las fuertes apuestas de la compañía en 5G y fibra.

Orange redujo sus ingresos un 5,1% en el primer semestre, si bien en el segundo trimestre la reducción fue del 2,7%, gracias al reposicionamiento tarifario y a la estabilización del negocio mayorista.

Pero Orange no ha sido la única compañía en aprobar duros impairments en España. En su año fiscal cerrado en marzo de 2020, Vodafone aprobó un saneamiento de distintas filiales, por un importe de 1.685 millones de euros, que afectaba a Irlanda, Rumanía, la división Automotive y España. El mercado español asumió el mayor impairment, con 840 millones.

En el ejercicio previo, Vodafone contabilizó un saneamiento de 2.900 millones de euros en España, que provocaron unas pérdidas en su holding superior a 4.200 millones.

La operadora aseguró que las complicadas condiciones económicas habían obligado a reevaluar las perspectivas del negocio en España, con perspectivas de generación de caja más bajas de lo previsto. También advirtió de que había habido un reposicionamiento del mercado español hacia marcas de bajo coste, reconociendo que la intensidad de la competencia se iba a mantener elevada a medio plazo.

Adquisiciones

Tanto Vodafone como Orange han realizado compras de calado. El grupo británico adquirió Ono en 2014 por 7.200 millones de euros, incluida deuda. En 2016, Orange cerró la compra de Jazztel por 3.400 millones. Ambas transacciones venían a consolidar un mercado sacudido por la competencia.

Sin embargo, la posterior aparición de nuevos actores devolvió la intensidad competitiva. En estas circunstancias, el impacto en las cuentas ha sido notable. Por ejemplo, los ingresos de Orange han pasado de 5.371 millones de euros a 2017 a 4.931 millones en 2020. En el mismo periodo, Vodafone ha pasado de 4.978 a 4.296 millones. A su vez, Telefónica pasó de 12.653 millones en 2017 a 12.401 millones en el último año.

En sentido contrario, grupos como MásMóvil y Digi no han dejado de ganar clientes y cuota de mercado. En el caso de MásMóvil, los ingresos han pasado de 1.301 millones en 2017, primer ejercicio completo tras la compra de Yoigo, que supuso su transformación, a 1.930 millones en 2020.

Sus accionistas sí han sacado partido del crecimiento. MásMóvil fue adquirida en 2020, a través de una opa, por parte de Cinven, KKR y Providence, y ahora acaba de hacerse con Euskaltel, en otra opa, por 2.000 millones.

Otros impactos

Ebitda. El endurecimiento de la competencia se ha dejado sentir con fuerza en la rentabilidad de las grandes telecos en España en los últimos años. Vodafone, por ejemplo, ha pasado de un Ebitda de 1.420 millones de euros en 2017, a 1.044 millones en el último ejercicio. Orange ha pasado de 1.582 a 1.433 millones. Telefónica, por el contrario, ha pasado de un Oibda (medida utilizada por la empresa) de 4.952 millones en 2017 a 5.046 millones en 2020. MásMóvil, gracias a su fuerte crecimiento y a las adquisiciones, ha elevado su Ebitda en ese periodo de 238 a 642 millones.

Ajustes. Las compañías han aplicado medidas de ajuste para tratar de sostener la rentabilidad, con reducciones de plantilla, bien vía ERE, bien a través de planes de desvinculación. En el pasado ejercicio, como consecuencia del Covid, las operadoras redujeron en gran medida las partidas de capex. Según la CNMC, la inversión de las telecos se redujo un 12% en 2020.

Subastas. Las tres grandes telecos también han continuado con el esfuerzo financiero para la adquisición de espectro. El último movimiento ha tenido lugar recientemente, cuando en la reciente licitación de la banda de 700 MHz, para 5G, han destinado 1.010 millones de euros.

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Sobre la firma

Santiago Millán Alonso
Es periodista de la sección de Empresas, especializado en Telecomunicaciones y Tecnología. Ha trabajado, a lo largo de su carrera, en medios de comunicación como El Economista, El Boletín y Cinco Días.

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