Inmobiliario

El multimillonario Slim pedirá una compensación al no poder construir un nuevo Sotogrande

Realia solicita daños y perjuicios en Finca Guadalquitón al ser incluida en el parque natural de los Alcornocales

Preveía construir 1.600 viviendas en esos terrenos de San Roque

El magnate mexicano Carlos Slim no podrá construir a través de la inmobiliaria Realia el que sería un nuevo Sotogrande, la macrourbanización de lujo en San Roque (Cádiz). La compañía cotizada, controlada por el multimillonario azteca, prepara una reclamación para solicitar una compensación por daños y perjuicios después de que el Ayuntamiento de San Roque y la Junta de Andalucía hayan truncado la construcción de 1.600 viviendas, apartamentos turísticos y plazas hoteleras en la llamada Finca Guadalquitón, debido a que esa parcela ha pasado a pertenecer al parque natural de Los Alcornocales.

Finca Guadalquitón, de más de dos millones de metros cuadrados, está situada en un paraje idílico junto a la costa gaditana del Mediterráneo occidental y colindante a Sotogrande, una de las urbanizaciones más caras de España. Debido al bloqueo que ha sufrido el plan parcial auspiciado por el promotor en Guadalquitón por motivos ambientales, Slim ha visto cómo ese suelo pierde todo su valor.

Así lo recoge la compañía en su informe de resultados semestrales remitidos a finales de julio a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en los que reconoce que pedirá una compensación. La empresa detalla que durante el primer semestre ha recibido notificación del acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de San Roque por el que se deniega la aprobación definitiva del plan parcial de la Finca Guadalquitón.

La inmobiliaria argumenta en el documento que con independencia de que se haya recurrido en la vía contencioso-administrativa esa decisión, y la de la ampliación del parque natural de Los Alcornocales para incluir la Finca Guadalquitón, la denegación ha supuesto que la edificabilidad estimada de la cartera de suelo actual de Realia disminuya en 291.442 m². “Por ello, la compañía ha iniciado una reclamación como indemnización por los daños y perjuicios ocasionados”, anuncia en ese documento a la CNMV. En todo caso, explica que la denegación no ha impactado en la valoración de los suelos, ya que la parcela de Guadalquitón está valorada como suelo rústico.

La inmobiliaria no concreta en el documento a qué Administración solicitará la indemnización. Tampoco responde a Cinco Días y se limita a remitirse a las respuestas en los canales oficiales para sus accionistas. De hecho, la empresa respondía recientemente en su última junta de accionistas por escrito a un inversor que la empresa madrileña tenía previsto presentar la correspondiente reclamación de responsabilidad patrimonial ante la Administración en la segunda quincena del mes de julio de 2021. “A fecha de hoy, los equipos jurídicos de la compañía están perfilando el contenido de la reclamación y su importe está pendiente de cuantificar”, contestaba.

Un proyecto con historia

En otra respuesta al fondo Polygon, accionista minoritario de Realia con el 9% del capital, la compañía recuerda que el desarrollo de esa parcela junto a Sotogrande se ha intentado durante los últimos 30 años sin conseguirlo a pesar de que el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de San Roque lo califica como suelo urbano.

Carlos Slim.
Carlos Slim.

Juan Manuel Ordóñez, primer teniente de alcalde de San Roque (PSOE) y concejal de Urbanismo, señala que ese terreno sigue siendo urbanizable, pero desde que la Junta de Andalucía (PP y Ciudadanos) lo incluyó en el parque de Los Alcornocales no se puede edificar. Esa decisión se tomó en 2017, bajo mandato de la socialista Susana Díaz en el Ejecutivo andaluz. “El único que tiene potestad para cambiar el uso del suelo es el Ayuntamiento de San Roque. En la Junta son los máximos responsables”, afirma Ordóñez sobre el fin del plan parcial de Guadalquitón y una posible reclamación de Realia.

El concejal socialista exculpa al consistorio porque asegura que no han tenido margen para actuar, ya que la Junta calificó en 2019 el plan urbanístico como inviable ambientalmente. Desde el Gobierno regional, por su parte, no se ha dado respuesta a este diario.

El actual plan parcial sobre Guadalquitón, una finca que debe el nombre al río que desemboca en esa playa al sur de Sotogrande, se remonta a 1999. En 2004 el Ayuntamiento aprobó un primer plan para ese desarrollo y posteriormente entró en una batalla legal sobre la declaración de impacto ambiental que llegaría hasta el Supremo en 2009 y que permitía esa urbanización.

En 2013 el promotor del plan volvía a retomar el plan parcial, pero vuelve a frenarse por un decreto de la Junta sobre protección del litoral. En 2015 se emite un informe ambiental estratégico y se continúa con la nueva propuesta, que rebaja finalmente la edificabilidad total de más de medio millón de metros hasta los 362.000 m². Igualmente, el número de viviendas previstas se reduce más de un 40%, de las 2.800 iniciales a 1.644. “Supone un ratio de 8,22 viviendas por hectárea, que está dentro del nivel de baja densidad”, se refleja en la propuesta de plan.

Qué estaba previsto en el fallido plan

El plan urbanístico frustrado por motivos ambientales afectaba a una finca que se extiende en 2,015 millones de metros cuadrados. Su edificabilidad alcanza los 362.000 m². El 52% de la parte edificable corresponde a residencial, el 25% a hotelero, el 19,6% a apartamentos turísticos y el 11,75% está destinado a superficie comercial. Obviamente el mayor negocio para Realia proviene de la construcción residencial. A las 1.644 viviendas, se suman 459 apartamentos turísticos (para 1.102 plazas). Igualmente, contempla 2.602 plazas hoteleras.

Negocio

Es complicado calcular la compensación que solicitará Realia, ya que no hay una estimación conocida sobre el negocio previsto en el plan parcial. La zona de Sotogrande es junto a Marbella (Málaga) en la Costa del Sol uno de los más caros retiros. El fondo Orion ha lanzado planes para construir en Sotogrande, con villas que van hasta los 18 millones.

En Guadalquitón, Realia es el mayor propietario, aunque hay otros suelos de particulares. El magnate mexicano es uno de los hombres más ricos del mundo, con una fortuna de alrededor de 62.330 millones de euros, según Forbes. Controla el 73,3% de Realia, en la que desembarcó en 2015, a través de FCC y Control Empresarial de Capitales.

En una de las respuestas de Realia a su accionista minoritario, el fondo Polygon, la compañía asegura que su máximo interés ha sido siempre desarrollar la Finca Guadalquitón de forma respetuosa con el medioambiente: “Y preservando todos sus valores naturales, lo que entendemos que es perfectamente compatible con el plan parcial propuesto”.

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