La nueva adquisición de Sanofi alivia su humillación con el Covid-19

La compra de Translate Bio es un avance en las vacunas de ARNm, aunque para los accionistas está menos claro

Paul Hudson, director general de Sanofi.
Paul Hudson, director general de Sanofi. REUTERS

La última operación de Sanofi puede ayudar a Francia a revertir su humillación con el Covid-19. El fabricante de medicamentos cotizado en París, con un valor de 110.000 millones de euros, ha adquirido la empresa estadounidense Translate Bio, lo que le hace dar un paso adelante en la nueva tecnología de ARN mensajero que ha superado a las vacunas convencionales durante la pandemia. Sin embargo, la recompensa para los accionistas es menos segura.

El mayor fabricante de medicamentos de Francia debería haber sido el ganador del Covid-19. Es un gran protagonista en el campo de las vacunas y se asoció con otro gigante de la industria, GlaxoSmithKline, para desarrollar un producto. También contaba con el apoyo de la Unión Europea. Pero en diciembre el fármaco de Sanofi no obtuvo una respuesta decente. Ello ha dejado el campo libre a las llamadas inyecciones de ARNm, más versátiles, desarrolladas por empresas como Moderna, que ha multiplicado por 18 el precio de sus acciones desde febrero del año pasado.

El director general de Sanofi, Paul Hudson, está entrando ahora en acción. La tecnología ARNm inyecta un código genético que indica a las células del paciente que construyan parte de un virus, lo que permite una respuesta inmunitaria. Podría utilizarse para combatir una serie de enfermedades: Translate Bio está trabajando en remedios para el Covid-19 y la gripe, pero Hudson espera ahora tener al menos seis candidatos a tratamiento con ARNm listos para testarse en 2025. Sanofi ya colaboraba con Translate Bio en algunos tratamientos, por lo que la compra directa de la empresa ahorra futuros pagos por cumplimiento de hitos.

Sin embargo, el acuerdo también conlleva riesgos. El tratamiento para el Covid-19 de Translate Bio utiliza una tecnología similar a la de un producto desarrollado por el grupo alemán CureVac, que no generó una respuesta inmunitaria suficiente en un ensayo realizado en junio. Y su vacuna contra la gripe tendrá que competir con un producto rival de Moderna, que está más avanzado. Y, dada la probablemente alta inversión, los accionistas se enfrentarán a una larga espera antes de poder ver algún rendimiento financiero de la operación: los analistas de Jefferies calculan que Translate Bio seguirá generando pérdidas operativas en 2030.

Quedarse quieto podría ser aún más costoso. Si la nueva tecnología despega más allá del Covid-19, es probable que lo haga a expensas del negocio actual de Sanofi, especialmente su unidad de vacunas, que representó el 17% de sus ingresos en 2020.

Además, las vacunas ARNm pueden modificarse de forma rápida y barata, lo que las hace ideales para tratar enfermedades que cambian rápidamente, como la gripe. Al menos para Francia, la última operación de Sanofi ayudará a mitigar la humillación del Covid-19.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías