Los seguros aéreos, por las nubes

Una vez los estragos de la pandemia se vayan sobrellevando, el coste subirá, lo cual se reflejará en el precio de los pasajes

Es bien sabido que la emergencia sanitaria declarada en todo el mundo durante el pasado año y comienzos de este ha provocado una caída a plomo en la actividad de las líneas aéreas. El peligro de contagios motivó un confinamiento generalizado, así como el cierre de fronteras durante muchas semanas y diferentes treguas que nos ha dado la pandemia no afectaron a los vuelos internacionales, que se han visto dramática castigados por las draconianas y restrictivas medidas de seguridad, como los análisis PCR y las cuarentenas impuestas por los países.
Todo esto ha desencadenado un escenario dantesco en lo que se refiere a la economía del sector aéreo.

En los últimos meses, los procesos de vacunación masivos en todos los países han conducido a una reducción drástica en la tasa de contagios, lo que ha permitido a las aerolíneas ir recuperando gradualmente su actividad y acercarse niveles que aún distan de ser los previos a la crisis, pero con cifras alentadoras. Según datos del portal Statista, a mediados del mes de junio, las aerolíneas habían recuperado el 77% de su actividad en todo el mundo, con un avance del 153,9% en Estados Unidos y un alza del 114,8% en Alemania. En España, el sector ha registrado un meteórico avance del 412,3%.

Aunque es evidente que las aerolíneas se encuentran entre las industrias más afectadas por la pandemia, algo que se ha visto agravado por la persistente situación de pérdidas de los últimos siete años, es probable que todo ello conduzca a que los precios de los seguros de aerolíneas sigan aumentando. Bien es cierto que la reducción de la actividad operativa probablemente signifique una menor probabilidad de pérdidas catastróficas e incidentes de desgaste.

Las pérdidas de la industria aérea por la pandemia se sitúan en los 84.000 millones de dólares, según la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), que espera que la industria repunte a los niveles de 2019 para 2023-2024. Todos los estamentos del sector han realizado ajustes duros: las aerolíneas han almacenado las aeronaves más antiguas y han reducido su personal; los fabricantes aeronáuticos han recortado personal y han desarrollado cabinas más higiénicas, además de aplazar las entregas; los arrendadores de aeronaves por su parte, han contribuido, a su vez, con otros aplazamientos para mejorar los flujos de caja.

Primas al alza
En cuanto a los precios de las pólizas, ya estaban registrando presiones alcistas antes de que se desencadenara la pandemia y como señala un informe nuestro, el mercado de seguros en aerolíneas está manteniendo la tendencia al aumento de tasas, en gran medida por las consecuencias de la pandemia de Covid-19, las condiciones desafiantes del mercado de seguros en las principales líneas de productos y los factores exclusivos del mercado de las aerolíneas, así como del mercado de seguros de aviación en general.

Cinco factores contribuyen a impulsar los precios de los seguros de las aerolíneas. En primer lugar, la rentabilidad del mercado. Los ingresos de las aseguradoras de líneas aéreas en 2020 no fueron suficientes para compensar las pérdidas acumuladas de los siete años anteriores.

Segundo, las demandas de los clientes. El 2020 la seguridad se vio impulsada por una reducción significativa en las exposiciones debidas al Covid-19, convirtiéndose en el segundo año más seguro registrado con respecto al número de accidentes y fallecidos. Las pérdidas por desgaste, es decir en siniestros menores, se estimaron en aproximadamente 700 millones de dólares en 2019. No obstante, es previsible que se incrementen anualmente debido al aumento de las indemnizaciones por responsabilidad.

Tercero, la inestabilidad del mercado. Las pérdidas importantes para las aseguradoras de líneas aéreas, unidas a otros problemas vinculados con la industria de la aviación, han llevado a un aumento incontenible de los precios. Las expectativas muestran un incremento de los vuelos en la segunda parte de 2021 y en 2022 y aun así, es inevitable la preocupación respecto al mantenimiento de las tripulaciones de vuelo y el personal de ingeniería.

Cuarto, la capacidad aseguradora. Desde principios de 2020 hasta finales de marzo de 2021 la capacidad competitiva se ha reducido continuamente. El sentimiento al final del primer trimestre de 2021 era que las aseguradoras generalmente reducen la cantidad de riesgo que suscribirán si perciben que los precios son demasiado bajos.

Quinto y último, los líderes, que apoyan los precios del mercado. Las aseguradoras líderes generalmente aumentan los precios y las subidas están diferenciando diferentes tipos de riesgos. Las aerolíneas afectadas por siniestralidad suelen encontrarse con precios más altos. Los suscriptores se centran cada vez más en la calidad del riesgo.

Podemos decir que una vez que los estragos de esta pandemia infinita se vayan sobrellevando, el coste de aseguramiento de las líneas se irá incrementando, algo que como consecuencia tienen unos efectos directos en el consumidor, que verá inevitablemente incrementado los precios de los pasajes

Pero, aun así, ¡que no nos quiten las ganas de volar!

Rocío Pereira es directora de aviación, espacio, alternative risk transfer y cautivas de Marsh Iberia