Rovi abre paso a su tercera generación

Juan López-Belmonte Encina, CEO y nuevo presidente, accede al cargo tras el fallecimiento de su padre, en uno de los momentos más brillantes de la compañía

Juan López-Belmonte Encina, CEO y nuevo presidente de Rovi.
Juan López-Belmonte Encina, CEO y nuevo presidente de Rovi.

Juan López-Belmonte Encina es el nuevo presidente de los laboratorios Rovi, un cargo que se suma al de CEO, que el directivo venía ocupando desde 2007. El nombramiento llega tras el fallecimiento de su padre, que a sus 74 años seguía ejerciendo de presidente de los laboratorios.

La empresa no podría vivir mejor momento. Hace un año conseguía un acuerdo con Moderna para fabricar su vacuna frente al Covid-19 en España y hace apenas un mes ampliaba ese acuerdo, que partía de los 600 millones de dosis, hasta los 1.400 millones. Para ello, la empresa invertirá en dos nuevas líneas de producción en su centro madrileño de San Sebastián de los Reyes, que estarán operativas en el cuarto trimestre del año y en pleno funcionamiento en el primer semestre de 2022.

En la actualidad, Rovi es la única empresa en España y una de las pocas en el mundo que cuenta con una capacidad de producción del principio activo de la vacuna de Moderna, el ARN mensajero. En total su alcance de producción de esta solución asciende a 100 millones de dosis desde su centro de Granada. Una cifra que, ha asegurado la farmacéutica, podría llegar a 200 millones en el caso de que las autoridades sanitarias aprueben una tercera dosis de refuerzo o para la población pediátrica, con la mitad de carga de principio activo.

El Covid-19 ha supuesto un impulso para la cotizada, que también ha visto cómo sus heparinas de bajo peso molecular se han convertido en un medicamento esencial para los tratamiento frente al virus en Europa. Precisamente la heparina es uno de los productos clave para las ventas de la compañía, al suponer cerca del 50%, y también uno de sus productos más emblemáticos.
La abuela del actual presidente y CEO sufría de tromboflebitis, un problema de coagulación de la sangre, y su hijo, Juan, uno de los tres hermanos López-Belmonte fundadores de Rovi, al ver que en otros países había tratamiento, pero en España no, decidió traer el medicamento. Con su importación, la empresa logró consolidarse en el mercado farmacéutico mundial y, años después, en 1966, Juan compró todo Rovi.

Hoy la compañía cuenta con presencia en 76 países y espera llegar a 120 en el futuro. Presente en Bolsa desde 2007, el acuerdo con Moderna y la venta en junio del 3% de su capital, hasta superar el 30% de capital libre en circulación, esencial para formar parte del Ibex 35, en el que Rovi está cerca de entrar. Solo falta un ingrediente más para conseguirlo: aumentar su volumen de negociación. Se encuentra en el puesto 41 de la Bolsa española, por detrás de valores como Sacyr, Logista, Audax o Ence. Aunque cuenta con mayor ventaja que muchos de ellos, ya que solo Logista cumple el requisito de capitalización.

Los retos para Juan López-Belmonte Encina, por tanto, no son pocos, pero está preparado para afrontarlos. Tras seguir los pasos de su padre y licenciarse en 1993 en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad CEU San Pablo de Madrid, con especialidad auditoría, comenzó su carrera laboral fuera de Rovi pero siempre vinculado al sector farmacéutico. Primero en Nielsen Group, en España, para luego trasladarse a EE UU de la mano de Tyco Group y después a Reino Unido con Boots Pharmaceuticals, en distintas áreas farmacéuticas. Lo cierto es que estuvo vinculado a la sociedad familiar desde 1994, pero no fue hasta 2001 cuando fue nombrado director general de la compañía. En 2007, con la salida a Bolsa, ocupó el cargo de consejero delegado, una posición que seguirá ocupando a la vez que la de presidente.

Como sus dos hermanos, cuenta con un 26,67% de participación en Norbel Inversiones, S.L., sociedad accionista de control de Rovi. En enero de 2016, los López-Belmonte agruparon sus acciones en Norbel, tras haberla constituido en diciembre de 2015 mediante una serie de escisiones y aportaciones de acciones familiares en distintas empresas. Con este movimiento, Juan López-Belmonte López se quedó con un 20% de Norbel, lo que supone un 13,9% de Rovi, y sus tres hijos –Juan, Iván y Javier– con un 26,67% de la sociedad cada uno, lo que equivale a sendos porcentajes del 18,5% de la farmacéutica, empresa de la que depende el mayor peso de la sociedad, pero también otras propiedades. Muestra de ello es la finca La Parra del Soberal, donde crían ganado vacuno de raza charoles.

Iván y Javier también forman parte activa de los laboratorios. De hecho, Javier asumió el cargo de presidente de manera transitoria al fallecer su padre. Ocupa el cargo de vicepresidente primero del consejo de administración y de director financiero. Mientras, Iván está al frente del marketing y del negocio internacional, y de otra de las vicepresidencias.

Toda la familia, una de las 100 más ricas de España, según Forbes, que también incluía a Juan padre como uno de los más ricos del mundo, se caracteriza por su carácter reservado. Quienes conocen al actual presidente de Rovi destacan su talante constructivo y su espíritu emprendedor, valiente e innovador. “Basta pensar en su salida a Bolsa siendo una empresa familiar, los acuerdos con Moderna para fabricar en tiempo récord vacunas contra la Covid o las inversiones productivas”, resumen. Añaden como virtud su nivel de compromiso con la creación de empleo y riqueza en España, invirtiendo de manera intensa y continuada en investigación y producción de fármacos.
Juan López-Belmonte Encina además forma parte de los consejos de administración de varias compañías y es presidente de Farmaindustria desde 2020. Bajo esta posición tiene dos retos claves. Uno, reforzar el tejido productivo para reducir la dependencia del exterior en la producción de medicamentos esenciales y, dos, trabajar para convertir España en un gran espacio internacional de investigación biomédica.

Los tendrá que compartir con los de Rovi, que tal y como recordó en la última junta de accionistas se prepara para llegar a los 600 millones de facturación en 2023, apoyada por supuesto en la heparina y en la vacuna de Moderna, pero también en su plataforma de liberación de fármacos, una línea de crecimiento que el presidente espera que sea clave en la próxima década.

Negocio

Esperan ingresar 600 millones de euros en 2023, el doble que en 2018. Además, prevén que el ebitda alcance los 158 millones, unas 2,5 veces más que hace tres años. Para 2021 cuentan con incrementar entre un 20% y un 30% sus ingresos operativos. La farmacéutica obtuvo un beneficio neto de 61,1 millones de euros en 2020, un 55% más que en 2019.

Rovi estudia que su medicamento frente a la esquizofrenia Doria pueda lanzarse en Europa en el primer trimestre de 2022 y a lo largo de ese año en EE UU.