Prácticas transformadoras de los inversores vanguardistas

Entre los rasgos de estos propietarios de activos destaca la diversidad cognitiva, el compromiso con la visión estratégica y la innovación

El mundo se está transformando a un ritmo y en una dimensión sin precedentes. La comunidad inversora mundial está pasando por un período de grandes riesgos, pero también de grandes oportunidades. El estudio del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) sobre la inversión transformadora, enumera y explica las tendencias globales más desafiantes a las que han de hacer frente economía, medio ambiente y sociedad. En esta nueva edición, reflexiona sobre las experiencias compartidas hasta la fecha y considera el camino a seguir.

Destaca también la importancia de establecer la visión, la gobernanza y la estructura adecuadas para su aplicación. Las tendencias mundiales son más grandes que cualquiera de nosotros, por lo que probablemente la mejor manera de avanzar excederá nuestra imaginación individual, requiriendo de nuestra sabiduría combinada.

La importancia de tener un enfoque coordinado y de tomar medidas coordinadas nunca ha sido más evidente. La actual pandemia del Covid-19 ha servido como un recordatorio de la importancia crítica que tiene comprender los riesgos sistémicos complejos e interconectados y disponer de procesos para abordarlos. Para comprender los enfoques actuales de mejores prácticas de los inversores para abordar estas tendencias globales, durante los dos últimos años se han mantenido varios cientos de entrevistas, se ha realizado una encuesta entre dueños de activos y se han mantenido eventos virtuales con directores ejecutivos, directores de inversiones, directores de riesgos, directores de estrategia y directores de medio ambiente, social y gobernanza (ASG).

El documento resume las acciones tomadas por los propietarios de activos para integrar las nuevas tendencias en sus procesos de inversión y de gestión de riesgos. Sintetiza los hallazgos en un marco de autoevaluación que los inversores pueden utilizar para mejorar su preparación de cara a hacer frente a desafíos sistémicos. También presenta soluciones de inversión y oportunidades que aceleran la capacidad de la industria para abordar las diferentes tendencias.

Entre las tendencias sistémicas globales que más importan a los inversores, se identifican 1) cambio climático: riesgos (físicos y de transición) y oportunidades (energía renovable); 2) tipos de interés reales bajos y negativos a largo plazo: implicaciones de rentabilidad y de política monetaria para los inversores y las partes interesadas; 3) evolución tecnológica: riesgos (ciberataques y fraude de datos) y oportunidades (capital de riesgo y productividad) asociados con el cambio tecnológico; 4) cambios demográficos: consecuencias del envejecimiento de la población, cambios en las preferencias de los consumidores y migración; 5) geopolítica: implicaciones de la desigualdad global, el populismo, el proteccionismo y las amenazas al libre comercio; 6) seguridad hídrica: medio ambiente, salud humana e implicaciones económicas de la disminución de la calidad o cantidad de productos frescos.

Entre las conclusiones están que el retorno de la inversión y las implicaciones del cambio climático, los tipos de interés bajos y negativos, la evolución tecnológica, los cambios demográficos, la geopolítica y la seguridad hídrica seguirán siendo temas significativos en las próximas décadas, lo que requerirá que los inv-ersores tomen medidas para abordar estos riesgos sistémicos y crear oportunidades para diferenciarse positivamente. Del estudio se desprende que los rasgos de los propietarios de activos en vanguardia incluyen:

1) Diversidad de pensamiento: diversidad cognitiva en base a experiencias variadas y conocimientos especializados para acceder a perspectivas novedosas; 2) autoevaluación precisa: la capacidad y la voluntad de recurrir a las partes interesadas, internas y externas, para comprender y abordar las deficiencias de la organización; 3) compromiso con la visión estratégica: una creencia compartida de que tomar medidas hoy sobre los factores que afectan a la cartera a largo plazo resultará en mejores rendimientos ajustados por riesgo; 4) compromiso con la transparencia: comunicación clara a las partes interesadas de la junta directiva y directivos sénior con respecto a creencias, visión y objetivos para que las partes interesadas se alineen y contribuyan al cumplimiento de las metas 5) Cultura de la innovación: Desarrollo de nuevos conocimientos especializados, cuestionamiento de las normas existentes y exploración de temas y procesos de inversión emergentes; 6) voluntad de colaborar: compromiso de compartir las mejores prácticas con sus pares y partes interesadas para que la industria evolucione más rápidamente, afectando positivamente las regulaciones y políticas.

Las características de cada tendencia crean oportunidades para nuevas inversiones y enfoques. Los propietarios de activos suelen preferir el compromiso a la desinversión. Utilizan estrategias de inversión como infraestructuras de energía renovable, bonos vinculados a la inflación, inversión verde e infraestructura digital para beneficiarse de las oportunidades y mitigar las pérdidas potenciales asociadas con las tendencias. El conocimiento de la demanda de soluciones vinculadas a estas tendencias proporciona información sobre los posibles flujos de capital y puede ayudar a los gestores de activos a comprometer los recursos necesarios para lanzar estrategias relevantes adicionales. Por ejemplo, el interés por la agricultura sostenible y la inversión a través de empresas propiedad de mujeres y minorías va en aumento. Además, los gestores de activos tienen la oportunidad de compartir con los accionistas cómo sus productos de inversión relacionados con las tendencias generan beneficios o mitigan las pérdidas.

La accesibilidad de los datos ha hecho que muchos propietarios de activos expresen su preocupación por su exceso y la dificultad en descifrar su pertinencia. Una mejor normativa del sector debería permitir el acceso a datos más significativos para facilitar la evaluación de las inversiones, el seguimiento de la cartera y los esfuerzos de participación. Con el tiempo, se espera que la calidad y la disponibilidad de los datos mejoren a medida que los propietarios de activos colaboren en las mejores prácticas, las métricas se estandaricen y se aplique la transparencia, tanto por parte de las empresas como de los gestores de inversión.

Visión, gobernanza y puesta en práctica permiten agilidad y determinan la capacidad de una organización para cumplir su misión a largo plazo. La capacidad de los propietarios de activos para adaptarse los diferenciará, incorporando habilidades reflexivas que puedan reposicionar rápidamente su organización para hacer frente a tendencias emergentes como pandemias, desigualdad y biodiversidad.

Paula Mercado es Directora de Análisis de VDOS