Los numerólogos apuestan por Inglaterra en la final de la Eurocopa

Siete analistas de Goldman Sachs auguran la victoria británica mediante el conocido modelo estadístico del banco, pero también predijeron que España sería finalista

Los jugadores de Inglaterra celebran el segundo gol del equipo inglés frente a Dinamarca en el estadio de Wembley.
Los jugadores de Inglaterra celebran el segundo gol del equipo inglés frente a Dinamarca en el estadio de Wembley.

¡El fútbol es así, maldita sea!” Eso dijo Alex Ferguson cuando su Manchester United remontó milagrosamente en el descuento para ganarle al Bayern de Múnich en la final de la Liga de Campeones de 1999. Las palabras del emblemático entrenador se han convertido en un símbolo de la futilidad de intentar hacer pronósticos sobre partidos de fútbol. Pero eso no significa que la élite financiera global no lo vaya a intentar.

Cuando Inglaterra salga al campo contra Italia el domingo por la tarde para disputar su primera final de un torneo grande en 55 años contará con el apoyo de 57 millones de compatriotas, además de siete analistas de Goldman Sachs. El conocido modelo estadístico del banco de Wall Street predice el triunfo de los Tres Leones. Ahora bien, dado que también pronosticó que España llegaría a la final con Inglaterra y [mucho antes] que Bélgica se llevaría el torneo, hará falta algo parecido a lo que los aficionados al fútbol llamarían un resultado.

Los observadores de la City londinense poco compasivos podrían comparar la incapacidad de Goldman para hacer predicciones sobre fútbol con el desacertado precio inicial en la OPV de Deliveroo, cuyas acciones perdieron hasta un 30% en su primer día de cotización. Pero la metodología del modelo predictivo, que se fijaba en la fuerza del equipo, los últimos goles, el factor campo y el llamado efecto torneo, que se basa en el historial de rendimiento en las grandes ocasiones, es suficientemente razonable. El 30 de mayo, los siete analistas citados predijeron correctamente que Alemania caería ante Inglaterra en las eliminatorias, que Dinamarca lo haría bien y que Francia se quedaría por debajo de lo esperado.

Breakingviews sabe lo que sienten en Goldman. Antes del Mundial de 2014, un equipo de columnistas con remuneraciones un tanto más modestas trabajaron con unas cifras similarmente objetivas que tenían en cuenta el ránking de la FIFA, la población, la afición y el valor del equipo, y predijeron que Alemania ganaría a Argentina en la final. Sacando pecho tras su éxito, aplicaron el mismo modelo para predecir que Inglaterra ganaría la Copa del Mundo de Rugby de 2015. Inglaterra cayó a las primeras de cambio.

Para los tipos financieros que no pueden resistirse a las predicciones obtenidas con Excel, debería significar algo que la web de fútbol Transfermarkt estime que el equipo de Inglaterra vale unos 1.100 millones de libras, frente a los 676 de Italia. Como ocurre con todos los pronósticos sobre fútbol, las previsiones financieras también se basan en suposiciones. Los expertos ingleses con los pies en el suelo podrían suponer que Goldman ha llegado a ese extravagante de las proyecciones estocásticas después de consultar a un desconocido defensa lateral de Croacia. El problema para el banco, y para sus muchos rivales que también usan números para predecir el futuro es que bien podrían haberlo hecho.