Nicolás Correa, el gigante burgalés de la industria pesada que busca crecer en Alemania

Prevé triplicar ventas en el país germano hasta 202

Interior de la planta de montaje de Nicolás Correa, en Burgos.
Interior de la planta de montaje de Nicolás Correa, en Burgos.

Que un gigante de la industria pesada esté asentado en una ciudad como Burgos es algo poco habitual. De hecho, Nicolás Correa es el único fabricante español de maquinaria pesada radicado fuera de Euskadi. Pero desde su asentamiento en una ubicación tan peculiar se esconde una multinacional que se ha propuesto conquistar el mercado alemán, centro neurálgico de la industria europea.

En realidad, el fabricante de máquinas fresadoras es una de las principales empresas del sector industrial en España y prácticamente todas sus ventas proceden de fuera del país. Se da la circunstancia de que, a pesar de ser uno de los principales fabricantes españoles, su maquinaria es demandada por los países de fuera, más industrializados. Según los datos proporcionados por la compañía, el 88% de los 67 millones facturados en 2020 procedieron de exportaciones, principalmente a países de la Unión Europea (UE), China y ­Norteamérica.

China es el principal país exportador, ya que concentra en torno al 25% de las ventas cada año, y las previsiones a corto y medio plazo son de crecimiento gracias al tirón que está teniendo la energía eólica (cuya infraestructura se fabrica con las máquinas que produce Nicolás Correa) y el desarrollo chino de la aeronáutica, que busca posicionarse a nivel internacional ante el parón que están experimentando Airbus y Boeing.

Sin embargo, Nicolás Correa tiene el foco puesto en Alemania. Portavoces de la empresa aseguran que así como China ha sido la gran apuesta en los últimos años, el mercado alemán es el que está destinado a potenciar para contar con una estructura propia que permita atender el negocio desde tierras teutonas.

“En nuestro plan de crecimiento por mercados esperaríamos para 2023 haber triplicado las ventas en Alemania con respecto a 2020, así como haber consolidado una red de asistencia posventa propia en ese país”, indican. En realidad, Nicolás Correa ya posee una filial comercial alemana, GNC Deutsch­land, que cuenta con un equipo de seis personas y con colaboradores alemanes en la asistencia posventa.

Centro de operaciones

Todas las máquinas fresadoras se producen en la planta de Burgos. Ahí se personalizan en función de las necesidades de cada cliente, se instalan y se prueban para comprobar que funcionan en perfectas condiciones. Posteriormente, se desmontan y salen rumbo a su destino junto a personal del equipo de Nicolás Correa que participa en su instalación definitiva.

Según las fuentes de la empresa, cada máquina tiene un valor de un millón de euros, por lo que, si la facturación en 2020 fue de 67 millones, se produjeron en torno a ese número de máquinas fresadoras. El 78% de las ventas procede de la fabricación de las máquinas fresadoras, mientras que el 18% corresponde a la filial Hypatia GNC Accesorios, que produce máquinas de menor tamaño. El 4% proviene de la filial de calderería, GNC Calderería Steelwork , que surte al grupo de componentes, y el 3% de las ventas lo aportan las filiales comerciales que el grupo tiene en Alemania, Estados Unidos y Asia.

Nicolás Correa cuenta con grandes clientes en todos los sectores industriales. En el aeronáutico, es proveedor de compañías como Aciturri, Iberia, British Aerospace o la Nasa. En automoción destacan los grandes fabricantes de vehículos como Seat y Renault en España, así como Gestamp y Grupo Antolin. En el sector ferroviario, la compañía burgalesa tiene clientes de la talla de Adif, Renfe, CAF, General Electric o Bombardier, y en energía cuenta con una gran penetración en China, debido al auge de la eólica.

Cambio de rumbo

Carmen Pinto, consejera delegada de Nicolás Correa.
Carmen Pinto, consejera delegada de Nicolás Correa.

Desde 2010, que supuso uno de los primeros años de la gran crisis financiera, el grupo Nicolás Correa dio un giro de timón que le permitió reconducir su estabilidad económica. En ese momento la facturación de la empresa (34 millones de euros) era la mitad que en la actualidad, y con los principales indicadores de negocio en negativo (ebitda y BAI).

Sin embargo, en los últimos cinco años la compañía ha despegado. Liderada por Carmen Pinto desde 2017 como consejera delegada, y con un equipo directivo joven, la firma industrial ha registrado un ebitda del 8,1% en 2020, un ebitda sobre cifra de negocio del 12% y un beneficio antes de impuestos de 8,2 millones.

En el nuevo plan estratégico de Nicolás Correa figura como uno de los pilares aumentar la automatización de los procesos productivos en los que se incorporan sus máquinas para reducir el tiempo de mecanizado de sus clientes. Igualmente, prevé aumentar la flexibilidad y el valor añadido de todas las gamas de producto y desarrollar nuevas gamas de productos para adaptarlos a las nuevas necesidades de los clientes globales de la empresa, aprovechando la reindustrialización de Europa.

Proyectos de I+D

Subvención de la Junta de Castilla y León. Nicolás Correa presentó dos proyectos considerados como desarrollos estratégicos de I+D en Castilla y León, que prevén una inversión de 3,1 millones y por lo que ha recibido una subvención de 984.592 euros por parte de la Junta. El primero de los proyectos de la empresa se centrará en la investigación y validación experimental de una nueva tecnología de amortiguación automática en fresadoras. Por su parte, el segundo proyecto busca el desarrollo de tecnologías para flexibilizar y automatizar los procesos de mecanizado.

Fondos Next Generation. Nicolás Correa ha presentado un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) para poder optar a una parte de los fondos europeos que recibirá España para la recuperación tras la pandemia de Covid-19. Según detalla la empresa, el proyecto tiene que ver con el desarrollo de programas para la automatización de servi­cios y para la virtualización de la asistencia a empresas.

Nicolás Correa 4.0. En los últimos tres años Nicolás Correa ha trabajado en su modelo de fabricación de nueva generación por el que impulsará las máquinas conectadas y en cuyos procesos utilizará tecnologías como el 5G, la realidad virtual, la inteligencia artificial, el big data, la simulación y la conectividad. El objetivo es fabricar máquinas avanzadas y ofrecer un servicio posventa en tiempo real.

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